Por qué Irán es un rival débil para la selección argentina
n el calentamiento previo, los jugadores de Irán lo finalizaron con un drill de definición, donde uno de los asistentes del DT Carlos Queiroz les devolvía una pared y ellos debían resolver con ambos perfiles. Pero a este equipo le falta gol, y también juego. Irán y Nigeria, los próximos rivales de la Argentina en el Grupo F del Mundial Brasil 2014 , igualaron 0-0 y protagonizaron el peor partido del certamen.
Pero pondremos el foco en Irán, el adversario del sábado, en Belo Horizonte. Se sabía de antemano que Sabella no debería preocuparse mucho por su potencial, aunque en el fútbol nadie puede confiarse y, en el análisis, también dependerá de lo que haga la selección con su propio juego. Irán es un equipo fuerte físicamente, que no le teme al roce y que apela al foul táctico para defender. Ayer, ante Nigeria, cometió 18 infracciones, por encima del promedio (12-13).Juega con un solo punta dentro del esquema 4-5-1. Es el zurdo Reza Ghoochannejad, que no sólo tiene un buen remate y es desequilibrante en el uno contra uno, sino que además sale del área y trata de asociarse. Mentalmente, fue el más inteligente para resolver en función de lo que pedía cada jugada. Y tuvo la chance más clara con una pelota parada, un cabezazo que le desvió muy bien el arquero Enyeama.Irán no sale jugando. Le tira pelotazos, desde su arquero Haghighi o los centrales (lentos y desconcentrados) a Ghoochannejad para que la aguante y genere la pausa a los cinco volantes, que ni bien reciben de su delantero salen disparados muy rápido para atacar. Principalmente lo hacen los dos volantes externos Khosro Heydari (por la derecha, el que más va), Ashkan Dejagah (por la izquierda) y Elsan Haji Safi, un mediocampista mixto que cumple la doble función de partir desde esa línea de 5 y desprenderse rápido.Irán se para en su campo. No le interesa disputar la posesión del balón. Frente a Nigeria tuvo el 37% y recién intentó recuperar cerca de su área. Pero eso le juega en contra, ya que cuando recupera debe recorrer 80 metros para contragolpear y tampoco lo hace de forma precisa. Hasta comete errores infantiles, como mirar la pelota y no desprenderse rápido de ella (le pasó a uno de los ejecutores de las pelotas paradas, Dejagah) o como perder el balón porque un compañero no le avisó a otro que había un rival a punto de marcarlo desde atrás. Nekounam, el volante de 33 años, lleva la voz de mando y corrige siempre el parado de la defensa.Apuesta a las pelotas paradas y tiene altura para hacerle daño al equipo de Sabella. Es peligroso incluso de lateral, un recurso que utilizó ante Nigeria, sacando largo Montazeri desde la derecha y siempre en dirección a Ghoochannejad. Pero en los córners y en los tiros libres laterales o frontales tiene dos ejecutores peligrosos: Dejagah (derecho, 1,82m) y Haji Safi (zurdo, 1,77m), que se alternan. Después, cuando es a favor manda a cabecear a Ghochannejad (1,81m), Nekounam (1,88m), Sadeghi (1,85m), Hosesini (1,85m) y quien no ejecute el tiro libre. Del rebote en la medialuna se encarga Timotian y se quedan marcando en ataque (en el círculo central) Pooladi, Montazeri y Heydari.En las pelotas paradas en contra da ventajas, aunque no deja a nadie para la contra: Heydari y Haji Safi toman cada uno un palo; Ghoochannejad y Dejagah, el rebote, y va libre al balón Hosseini. Los cinco restantes (Nokounam, Montazeri, Timotian, Sadeghi y Pooladi) toman marcas.Está claro que si la Argentina el sábado se levanta con el pie derecho y sus futbolistas responden en función de su potencial, debería ser un partido para ganar sin muchas complicaciones. Pero en el fútbol, cuando uno se cree superior, debe demostrarlo.
