Por qué Maradona no puede ser vicepresidente de la FIFA
El deseo de Maradona de erigirse en vice de la FIFA choca con la realidad: el estatuto vigente establece que ese cargo lo determina cada Confederación y no el presidente, como sugirió el Diez, si es electo el príncipe Alí para suceder a Blatter.
En el quehacer diario, circula ese postulado que apunta a que "querer es poder". En realidad se trata de un principio básico que relaciona la pasión por una meta con el método para alcanzarla. Si bien los deseos a veces escapan a nuestras posibilidades, se recomienda "hacer el esfuerzo". Diego Maradona dejó en claro que "si el príncipe Alí gana, tengo muchas chances de ser vicepresidente de FIF". Así quedó plantada su declaración de principios en El Show del Futbol. Entonces, Maradona quiere, pero la pregunta es, ¿puede?El Diez se toparía con una contra difícil de superar, aunque no imposible, salvo las reformulaciones del caso. En el artículo 30 del Estatuto de la casa madre del fútbol mundial, inciso 4, se deja leer que "las confederaciones elegirán a los vicepresidentes y al resto de miembros del Comité Ejecutivo y el Congreso deberá instalarlos". Por lo tanto, la CONMEBOL tendría que otorgarle ese mandato a Diego.En el texto se expresa que "todas las confederaciones deberán elegir una vez la fecha de elección de sus vicepresidentes y otros miembros en el Comité Ejecutivo. El siguiente congreso de las confederaciones deberá tomar esta decisión dentro de un plazo de un año después de la entrada en vigor de estos Estatutos".En cuanto a la duración del cargo, se estipula que "el mandato de los vicepresidentes y del resto de miembros del Comité Ejecutivo será de cuatro años y comenzará tras la instalación por parte del Congreso" y que los mismos "podrán volver a ser elegidos e instalados".Así es entonces que Diego, para llegar a la vicepresidencia de la FIFA de la mano del Príncipe Alí Bin Al Hussein, debería tener la bendición (y tal vez algo más) de parte de la CONMEBOL, donde no es visto con buenos ojos. Caso contrario, esperar una modificación del Estatuto. Querer es poder, entonces, al Diez nadie le va a quitar ese anhelo, aunque deba correr mucha agua bajo el puente.
