River subió a la cima y por ahora no logra mantenerse
En sus primeros 70 partidos, Gallardo consiguió todo: títulos, rachas de triunfos, goles, buen juego, identificación, reconocimiento y sobre todo contundencia. Luego de aquel viaje a la Suruga Bank, la historia cambió.
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Cuando el 17 de agosto del 2015, River asomó por túnel del Monumental y 45 mil personas de pie, saltando enloquecidas, le dieron un recibimiento histórico, Gallardo y los suyos supieron que estaban tocando el cielo con las manos. Habían logrado 4 títulos internacionales en un año, el equipo estaba segundo en el torneo local, a tiro de la punta en el que se estaba disputando, sólo había perdido siete partidos (el 10 por ciento) y tenía una diferencia de gol favorable de 68 lo que lo ubicaba como uno de los clubes con mejor promedio del gol del continente. La revolución Gallardo había conquistado América e iba por más con el Mundial de Clubes que lo esperaba a fin de año.
