Sin visitantes, los clásicos tendrán un 60 por ciento más de policías
En promedio, para canchas en las que habitualmente se utilizan entre 300 y 400 efectivos la cifra puede alcanzar los 1000 entre seguridad pública y privada. Serán casi 7000 hombres para ocho partidos en cuatro provincias este fin de semana.
En vísperas de un escenario que tendrá al público visitante como novedad en las canchas tras casi tres años -en el Ascenso la cuenta es más larga-, la fecha de los clásicos serán una vez más solo con público local. Sin embargo, en comparación de los partidos corrientes, tendrán un incremento de entre el 50 y 70 por ciento en la cantidad de policías dedicados al control y prevención y el costo total estimado, en los partidos en que la rivalidad de los equipos es real, supera los cinco millones de pesos.En territorio bonaerense se jugarán tres clásicos y ninguno contemplará el encuentro de Reserva previo: Lanús recibirá a Banfield, Independiente a Racing y Estudiantes a Gimnasia. En Arias y Guidi se contarán 500 uniformados, que desdoblarán sus tareas con la custodia del micro que transporte a la delegación del Taladro, tanto a la ida como a la vuelta. En la tribuna local, solo podrán ingresar socios, mientras que en los palcos y plateas también lo harán quienes no lo sean y no estará habilitado el sector que antiguamente se destinaba al público visitante.En Avellaneda, serán 900 los policías que tendrán diversas tareas: por un lado la custodia de la delegación y plantel de Racing desde el predio Tita Mattiuzi y presencia en las dos sedes sociales situadas en la avenida Mitre y el estadio de la Academia. Todo, para evitar desmanes ante la posibilidad de que se produzcan festejos.En La Plata, el número alcanzará los cuatro dígitos: serán 1.000 los efectivos que se distribuirán principalmente en los distintos sectores del estadio, pero también en Estancia Chica, donde concentra el equipo visitante, y una serie de puntos a lo largo de la ciudad, entre comercios caracterizados -Juan Sebastián Verón tiene un bar, por ejemplo-, las canchas de cada equipo -el clásico se juega en el Único-, las sedes sociales, los domicilios de los Barros Schelotto y principalmente la esquina de 7 y 50 donde, en caso de haber un ganador, se centrarán los festejos."Hay una realidad, tenemos que generar operativos desmesurados desde el punto de vista de la cantidad de efectivos. En esta instancia lo que tenemos que garantizar es la seguridad no solo en los estadios, sino de la ciudadanía en general", le argumenta a Diario Popular el Secretario de Deportes de la provincia de Buenos Aires y además titular de la APREVIDE, Alejandro Rodríguez.El mismo funcionario, reconoce que el éxito del operativo tendrá consecuencias en el ansiado regreso del público visitante, anunciado informalmente por el gobernador Daniel Scioli. "Seguramente un resultado exitoso permitirá acortar los plazos para la organización de un encuentro con dos parcialidades. Lo contrario, lo demorará", anticipó.El escenario es el mismo en los otros distritos en los que se juegan partidos de este tipo. En Buenos Aires, el Monumental tendrá una cantidad extraordinaria: entre policías de la Federal, efectivos de Prefectura y seguridad privada habrá más de 2.000 personas destinadas a la prevención. "La gente debe entender que tiene que ir a la cancha a disfrutar y nosotros como estado tenemos que garantizarles la seguridad: con la cantidad de efectivos lo que logramos es prevenir, estamos en esa instancia", admitió el secretario en la cartera de Seguridad, Darío Ruiz, y encargado también del operativo que se desarrollará en Huracán- San Lorenzo, que tendrá un total de 600 efectivos: 500 de la Federal y 100 privados.En Rosario la cosa empezó pesada, con la balacera en la casa de la abuela del jugador de Newells Maximiliano Rodríguez y por eso el clásico de esa ciudad contemplará nada menos que 1.000 policías en el gigante de Arroyito. "Un helicóptero acompañará a la delegación de Newells que partirá el domingo al mediodía desde la concentración en la localidad de Ricardone. Lo custodiará desde el ingreso a Rosario hasta el estadio junto a los móviles y la división motorizada de la Policía", indicó a este diario el secretario de Coordinación de Competencias Deportivas y Espectáculos Masivos de Santa Fe, Pablo Farías.El mismo funcionario, confirmó que el gobierno provincial le pidió especialmente a la AFA que tanto ese encuentro como el de Colón y Unión se disputara el domingo y no el sábado o viernes. "Hicimos una evaluación y la compartimos con las intendencias de las dos ciudades, el sábado los festejos posteriores al partido se mezclan con lo que es la noche y las salidas, con mucha gente circulando en boliches y bares y lamentablemente en otros años tuvimos antecedentes de peleas por el partido, entre personas que están en otro ámbito y alcoholizados", admitió Farías.
