HISTORIAS MÍNIMAS DEPORTIVAS
Una tarde de fútbol amateur
Esta nota es una reivindicación de los que practican deporte por puro amor. Los que ponen plata y le quitan tiempo a su familia por darse el gusto de jugar en una cancha grande.
por Santiago GarcíaLlega el sábado y esas calles de tierra que durante la semana solamente transitan los vecinos, parecen avenidas principales. Motos, autos, bicicletas, todos van vestidos con ropa de fútbol. Cerca del Hospital marchan para la Chacra del Vasco, en la zona de la terminal hacia lo de Ortega. Apenas dos ejemplos de tantos otros. En esta oportunidad, nos vamos a referir a las canchas "grandes", cuyas dimensiones varían según del lugar del que estemos hablando. En otra nota, llegará el turno de los fútbol 5 que son otro mundo aparte.Reglamento propioUno de los primeros datos que surgen es que en este fútbol amateur no hay offside (el viejo y conocido orsai). Sea porque implica la presencia de dos árbitros asistentes, o simplemente, para permitir que los pescadores puedan hacer su trabajo, los arqueros suelen atajar acompañados del algún delantero metido literalmente adentro del área. Otro aspecto interesante y que va de la mano del espíritu que mueve toda esta pasión es que en la mayoría de los casos no se disputa un campeonato, no hay puntos en juego. Todo se define en ese partido que es una final en sí misma. "Pero hay clásicos", nos advierte uno de los habituales. La Pepa, 9 de julio, Polycam, Desamparados, son y fueron equipos que han transitado por distintos campeonatos y tienen sus propias rivalidades. La mayoría se reivindica "padre" de los otros, y tienen su propio folclore. El tiempo de juego también es más reducido al profesional. Los partidos duran un poco más de una hora en total. Hay que tener en cuenta que para muchos es la única actividad deportiva de la semana. "Tenemos que salir a correr" se escucha después de un partido, pero seguramente, todos saben que es mentira.Hay lugar para todosSe sabe que la carrera del futbolista profesional es muy efímera y tiene sus vaivenes. Algunos son eternos suplentes; otros, producto de las lesiones o factores vinculados a la suerte, no pueden concretar lo que prometen. Esto en el fútbol amateur no sucede. Altos, flacos, gordos, jóvenes, viejos, jugadores de primera, entusiastas con poca idea, todos juegan. En la mayoría de los equipos el espíritu que prevalece es el de que "todos tienen que jugar un rato", como nos dice un representante de un equipo recientemente incorporado. Así padres e hijos juegan juntos, parientes, vecinos, compañeros de trabajo, el fútbol se vuelve un espacio para compartir con amigos o para relajar después de una semana de trabajo. Ni siquiera las diferencias sociales tienen peso. Desde el intendente hasta el vecino más humilde de todos valen lo mismo para estos torneos. Tampoco hay que hacerse problema si falta un jugador, porque siempre existen los famosos "robaturno", al igual que en el fútbol 5, que van por si falta uno. Permanecen toda la tarde al sol, tomando una cerveza, y a veces más de una, esperando que a alguien le falte uno y poder entrar. En estos torneos no hay que mostrar ni siquiera el documento. Eso sí, a "algunos que hacen quilombo nos los dejan jugar". Y se citan nombres y apellidos, sobrenombres, anécdotas de aquellos que en vez de divertirse vuelcan sus frustraciones sobre la cancha y se olvidan que "después tenemos que ir a trabajar". En los partidos que pudimos ver, los árbitros castigaban con la roja las infracciones con "mala leche". Otros explican que hay árbitros que dejan pegar, o que "solamente sacan tarjeta cuando les decís algo a ellos". Estamos hablando de fútbol amateur, pero en todos lados, el árbitro es el malo de la película.Los barrios y las gloriasSeguimos recorriendo las canchas, vemos a veces la compañía de los familiares, de los vecinos, que hacen las veces de hinchada. Hablamos con otro jugador: "acá los equipos de barrio pueden seguir demostrando su fútbol y las glorias del fútbol gualeyo su magia". Además de las glorias, son muchos los comercios que tienen sus equipos. Esto tiene toda una tradición en el deporte local. Cabe recordar que en esta misma columna recordamos que clubes como El Progreso nacieron de torneos comerciales, representando distintas firmas de la ciudad. También es digna de destacar la inventiva que se le pone a los nombres. "Los Ensorcisados", "La Juve de Carlitos", "Asado con Galleta", "Real Cólico", "Paso a Paso" son algunos de los más creativos. Muchos de ellos tienen sus grupos de whatsapp, sus páginas de facebook, su folclore, sus cargadas, sus preparativos durante la semana.Toco y me voyIndefectiblemente, se nos viene a la mente la famosa canción de Bersuit Vergarabat: "en un picado cualquiera mi alma se echa a rodar, este es el juego que siento y no pienso parar: yo pongo el cuerpo hasta el final" nos dice la letra. Y vaya si es gráfica de lo que sucede. Recorrer historias de vida de personas que luego de trabajar nueve horas salen corriendo a la cancha para no perderse el partido; lesionados que entran casi rengueando para no dejar a su equipo con uno menos; personas que acomodan sus vacaciones para no perderse un partido. La pasión del fútbol sigue viva en todas estas personas que ponen su tiempo, su dinero y su energía a cambio de ningún beneficio material. Vaya nuestro homenaje para todos ellos.
