¿Por dónde empiezo? por Paula Benedetti Healt Coach
Después de entender que no necesitamos motivación para empezar y que la constancia es la que sostiene la incorporación de buenos hábitos, el siguiente puente natural, son los pequeños pasos.
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Porque, no te olvides, que el cerebro no cambia con grandes promesas, sino que cambia con acciones simples, repetidas y posibles. Cuando hablamos de cambiar el estilo de vida, el mayor error no es la falta de voluntad, es querer cambiar, demasiado rápido. El cerebro humano está diseñado para protegernos, no para transformarnos. Cada cambio grande es leído como una amenaza, y allí es donde → se activa el estrés → aparece la resistencia → y abandonamos. Los pequeños pasos hacen exactamente lo contrario. Por eso hoy quiero compartirte 5 puntos a tener en cuenta para arrancar: 1. Hacelo tan chico que no puedas fallar. ¿A que me refiero con esto?, te lo explico con un ejemplo: empieza el año y decís… “me anoto en el gimnasio y voy a entrenar todos los días” cuando quizás hace meses, o años que no lo haces, ahora, te pido que pienses tranquilo/a esta situación… ¿Será que podrás sostener el entrenamiento todos los días?, ¿así de una manera tan abrupta?. En cambio, si empezas por un paso tan chico como ponerte las zapatillas y salir de tu casa, créeme que el hábito resultará más exitoso. ¿Por qué te digo esto?, porque el cerebro baja la resistencia cuando el objetivo no asusta. Un pequeño paso = implica una menor amenaza = y genera más acción.
2. Anclá el nuevo hábito a algo que ya hacés. Recordá que el cerebro ama lo conocido. Te lo explico nuevamente con ejemplos: •Después de lavarme los dientes → me propongo hacer 1 minuto de respiración. •Antes del mate → tomo un vaso de agua. •Al apagar el celu → estiro el cuerpo. De esta manera, no sumás esfuerzo, sumás intención. 3. No busques intensidad, buscá repetición Siempre valdrá mucho más: •5 minutos todos los días que •40 minutos una vez por semana. Esta constancia te hará crear identidad de una persona que se cuida, incluso cuando no tiene ganas. Y Cada micro-acción reforzará esa identidad. 4. Cambiá el “todo o nada” por el “algo es suficiente”. Si hoy hiciste poco → igual cuenta. Lo imperfecto sostenido transforma más que lo perfecto abandonado. El decirte “ya que no hice todo, no hago nada”, es un patrón aprendido, no una verdad. Los pequeños pasos rompen ese patrón porque: •permiten volver •no castigan el error •priorizan la continuidad sobre la perfección Volver también es constancia.
5. Celebrá lo mínimo (el cerebro aprende con recompensa). El cerebro no cambia por lógica, cambia por asociación emocional. Si cada intento de cambio viene acompañado de: •exigencia •crítica •un “no es suficiente” •y la constante comparación El cerebro asocia el hábito con estrés. Y todo lo que genera estrés, el cerebro lo evita. Por eso, no esperes resultados visibles. Celebrá simplemente, haber empezado, no haber abandonado, haber vuelto. Cada reconocimiento libera dopamina y esta sensación refuerza el hábito. Conclusión: El mensaje que hoy elijo dejarte es para que entiendas que no necesitas cambiar tu vida de golpe, sino Cambiar la dirección… dando un paso a la vez. Hoy no te preguntes “¿tengo ganas?”, mejor pregúntate: ¿cuál es el paso más pequeño que sí puedo dar hoy por mí? Ese paso, repetido, es el que termina cambiándolo todo. Recordá siempre, que, un pequeño paso no busca resultados inmediatos. Busca confianza en lo que te prometiste, en el proceso que elegís seguir para lograrlo y en tu capacidad de sostenerlo más allá de las excusas. Y eso, créeme que sí cambia el estilo de vida.
Paula Benedetti – Health Coach Tel: 3444-627988 IG: @paula_healthcoach FB: paulabenedetti