Una Feria que no para de crecer
A medida que uno se acerca por la Avenida Illia el movimiento ya se puede percibir. Cada sábado la playa de estacionamiento del Centro Integrador Comunitario N°1 se llena de vehículos, en especial, motos. Caminando por la calle Urquiza en dirección a las vías del ferrocarril se observan personas estacionadas en la puerta, ingresando, saliendo o esperando a alguien. Predominan las mujeres, abanderadas de la economía popular. Tanto entre las feriantes como entre el público. Son sus manos las que construyen muchos de los productos. Es su ojo el que sabe elegir lo mejor para el hogar.