El FMI recomendó a la Argentina un tipo de cambio "más débil" para volver a crecer
También aconsejó políticas macroeconómicas "más restrictivas". En su informe sobre Perspectivas para el Hemisferio Occidental, el organismo estimó que el PBI tendrá una caída de 0,2% en 2015.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó hoy a la Argentina llevar adelante "políticas macroeconómicas más restrictivas combinadas con un tipo de cambio más débil, para un retorno a la estabilidad y el crecimiento".El organismo difundió hoy su informe sobre las "Perspectivas Económicas del Hemisferio Occidental" donde detalló que el país tendrá en 2015 una caída en su PBI del 0,2 por ciento.En el informe, el organismo advirtió que la Argentina "mantiene desajustes económicos significativos", por lo que recomendó una "devaluación" y un menor nivel de intervenciones en los mercados, entre otras medidas.El informe fue difundido en Santiago de Chile por el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, y el jefe de Misión del organismo para Chile, Roberto Cardarelli.El estudio,agrega, que el país ha vivido un "período de expansión fiscal que ha recaído crecientemente en el financiamiento del Banco Central".Desafíos por delanteAmérica Latina y el Caribe se enfrentan a unas perspectivas particularmente desafiantes, según el Fondo. La actividad económica regional se expandió a un ritmo del 1,3 por ciento en 2014, la menor tasa de crecimiento desde 2002 (con la excepción de la breve recesión registrada en 2009). Para el presente año, se proyecta que el crecimiento siga reduciéndose, hasta un nivel ligeramente inferior al 1 por ciento. Esto supone una corrección a la baja de más de un punto porcentual respecto de las proyecciones de octubre de 2014.Las revisiones a la baja se concentran en América del Sur, donde el debilitamiento de los mercados mundiales de materias primas está afectando a la inversión empresarial y a la actividad económica en general. Los factores específicos de cada país, como la debilidad de la confianza del sector privado en Brasil o la persistente crisis económica que se está desarrollando en Venezuela, ensombrecen aún más las perspectivas, de acuerdo con la evaluación del organismo.
