La reforma laboral divide las aguas entre las pymes: qué esperan los empresarios
Para algunos, la iniciativa oficial fue demasiado modesta. Para otros, podría causar un efecto indirecto con más perjuicios que beneficios. Cuáles son las perspectivas y qué esperan de la normativa.
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Si el Gobierno espera sumar adhesiones entre los propietarios de pymes con su proyecto de reforma laboral, el resultado está lejos de ser el esperado. Pero en el descontento no hay un criterio uniforme. Para algunos, la iniciativa oficial fue demasiado modesta. Para otros, podría causar un efecto indirecto con más perjuicios que beneficios, ya que consideran que si se vulneran ciertos derechos de los trabajadores, el mercado interno se resentiría.De los testimonios que pudo recoger Pyme, las diferencias están marcadas por la actividad de cada firma. Las compañías dedicadas a las actividades manufactureras son proclives a tomar distancia de las principales propuestas de la reforma oficial, aunque admiten que algunos puntos son beneficiosos. Entre las comerciales, la sensación de una propuesta con gusto a poco es inocultable. Unos quieren menos, los otros quieren más.Los contrastes entre uno y otro bando son tan marcados que mientras que para los primeros no existe la denominada "industria del juicio", para los otros es la causa principal de los males que persiguen a sus empresas.Para algunos, la iniciativa oficial fue demasiado modesta. Para otros, podría causar un efecto indirecto con más perjuicios que beneficios."Desconfío del efecto que puedan generar las reformas laborales", señala Aldo Lo Russo, titular de la metalúrgica Taller Baigorria. "No sé por qué hay tanta gente convencida de que el problema pasa por la relación con los trabajadores y no por cuestiones de mercado. En la Argentina, enfocaron la atención en el costo salarial sin priorizar la tecnificación", afirma. Y pone como ejemplo a Brasil, "que creció en el último medio siglo prácticamente con las mismas leyes de trabajo de la época de Getulio Vargas. ¿Por qué no lo haría ahora?", pregunta, con un ejemplo: la reciente reforma laboral brasileña fue la que aceleró el debate local.Distinta es la visión de Rubén Barrios, titular de la juguetería Badolin, con tres puestos de venta en el microcentro de la ciudad de Salta. "Necesitamos flexibilizar el trabajo para tener la posibilidad de contratar personal sin bajar el sueldo, pero con algunas ventajas. Por caso, que se los pueda tomar por un tiempo determinado. Hoy pasamos los tres meses y ya estamos con la mochila al hombro de la indemnización", comenta.Y reclama "poder tomar empleados en los momentos pico, cuando los necesitamos" y extiende el concepto de competencia al ámbito laboral, ya que considera que "los empleados deben competir entre ellos por la eficiencia. "Si el empleado es eficiente, la empresa no va a desprenderse de él", dice."Creemos que tienen que mejorar las condiciones para el empleador. Diría que los empleados están sobreprotegidos", sostiene, al tiempo que destaca la importancia de la creación de un Fondo de Cese Laboral, como el propuesto en el proyecto oficial, para "tener la facilidad de desprendernos del empleado cuando sea necesario".Las diferencias están marcadas por la actividad de cada firma.Más cauto, Lo Russo también cree que el Fondo de Cese Laboral "ayudaría a las pymes y alentaría la formalización del empleo" pero duda en cuanto a su financiación. "Habrá que ver exactamente cómo se hace", dice, con lo que agrega un condicionante que atraviesa a todo el mundo pyme a la hora de expedirse sobre la reforma laboral: la falta de información detallada sobre muchos de sus aspectos.Es el caso de Marcelo Fernández, titular de la fábrica de cierres Lynsa. "Hubiera querido tener más tiempo e información para analizar el proyecto en profundidad, pero vemos que se trata de beneficiar más a la gran empresa, que siempre fue más litigiosa con los sindicatos y los delegados gremiales que en el caso de las pymes", cuenta.Los contratos a tiempo parcial que impulsa Barrios no entusiasman a Lo Russo. "En empresas de características como la nuestra, no son determinantes, porque capacitar a un trabajador nos lleva unos dos años", explica. Aunque sí es partidario de promover las pasantías: "Las venimos usando desde hace más de seis años. Deberían instrumentarse al estilo alemán, en el que el pasante no va solo a la empresa sino que está supervisado por su profesor. Además de la inserción laboral, se tiene que cumplir la relación pedagógica, para que el chico aprenda y se capacite y no sea solo mano de obra barata".Lo Russo suma a la agenda de discusión un aspecto que suele pasarse por alto, como es la relación diferenciada que algunos sindicatos tienen con las grandes empresas en desmedro de las pymes. Concretamente, cree que la UOM "no tiene un trato equitativo". "Si negocia la flexibilidad de normas laborales con Techint, ¿no sería justo hacerlo también con las pymes? Todavía estamos con un convenio colectivo de trabajo de 1975, con categorías que ya no existen, como el calderero de carbón", destaca como ejemplo del anacronismo de ciertas regulaciones.Las compañías dedicadas a las actividades manufactureras son proclives a tomar distancia de la reforma oficial, aunque admiten que algunos puntos son beneficiosos.La implantación de un mínimo no imponible para las contribuciones patronales con una suba gradual hasta 2022 es rechazada por ambos, aunque en el caso de Barrios hay un detalle que lo ubica más en la oposición que Lo Russo. Es que Salta y otras provincias perderán con la reforma laboral los beneficios de las contribuciones diferenciadas establecidas en el decreto 814 de 2001. Si a eso se le agrega que habrá un incremento de 2 puntos porcentuales en la alícuota general, en muchos puntos del interior se terminará pagando más que antes."Venimos un poco decepcionados con los anuncios. Lo de la eliminación del decreto 814 lo vemos con preocupación. Si nos igualan con Buenos Aires, nos van a perjudicar, porque los costos son muy diferentes", plantea Barrios, desde la perspectiva de un empresario pyme que desarrolla su actividad en una de las dos provincias que limita con tres países: "Tenemos muy cerca a la frontera y en consecuencia una competencia desleal muy grande por medio del comercio ilegal".
