No hay cambio: la insólita fijación con el billete de $ 100
La negativa del Gobierno a emitir billetes de mayor denominación tiene en jaque la operatoria de las sucursales bancarias. Dos de cada tres papeles en circulación tienen la imagen de Roca o Evita, lo que satura los cajeros y dispara los costos de abastecimiento. Sin embargo, no todos los economistas coinciden en que el mentado billete de $ 500 sea la solución.
Como en un drama beckettiano, la economía argentina sigue esperando la aparición de un billete mayor a los $ 100.La negativa del Gobierno nacional a emitir papeles de mayor denominación motivó por estos días el reclamo de los bancos, que por medio de una carta al presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, expusieron las dificultades que tienen para abastecer los cajeros.Según datos oficiales, dos de cada tres billetes en circulación tienen impresa la imagen de Julio A. Roca o de Eva Perón.La insólita situación -se quejan los banqueros- genera mayores costos en transporte de caudales, saturación de las terminales y una virtual imposibilidad de los clientes para acceder a billetes de $ 50, $ 20 y $ 10.Si bien el kirchnerismo evita discutir las razones de su fijación con el billete de $ 100, la oposición argumenta que dar el brazo a torcer supondría reconocer los verdaderos niveles de inflación y desenmascarar al Indec.Sin embargo, no todos los economistas apoyan la impresión de papeles de mayor denominación.Esta semana, Federico Sturzenegger, ex titular del Banco Ciudad, añadió un capítulo más a la novela al argumentar que más dinero en efectivo facilita la economía informal.Mientras tanto, en el Congreso, los proyectos de ley para romper la hegemonía de billete de $ 100 esperan un fin de ciclo.
