Graciela Juárez en Islandia 1ª entrega
Graciela Juárez es una viajera incansable que nos sorprende visitando lugares que a muchos no se les ocurriría ir. Generalmente va acompañada por sus hijos, sus nietas, sus amigas. Hace ya un tiempo estuvo en Islandia junto a sus hijos. De ese país que la dejó muy asombrada en muchos aspectos, nos comenta en dos entregas.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/275/0000275425.jpg)
"Islandia, como todos los países, tiene sus misterios que les son propios. Es un país de contrastes. Hielo y fuego. Todos los colores. Toda la gama de los blancos, en sus hielos y cascadas; todos los verdes en su vegetación exultante; todos los grises, en sus piedras nacidas de la lava; todos los ocres, naranjas y rojos, en sus caminos y laderas de montañas; todos los azules, en sus cielos, en sus lagos, en sus mares...Es un país de 350.000 habitantes. Su capital, Reykjavik, cuenta con 120.000. Aquí, la edificación es sencilla, sólida y baja. El edificio más alto del país, Hallgimskirkja, es la iglesia luterana, de arquitectura expresionista, de gran belleza y que se impone desde cualquier ángulo de esta ciudad.En este país no hay indigentes, no hay villas de emergencia. El clima no lo permite. Es una necesidad habitar casas de paredes anchas, sólidas, (muchas, además, cubiertas con chapas) para afrontar las bajas temperaturas. La calefacción de cada vivienda no tiene costo. Como está asentada sobre infinidad de napas subterráneas de agua caliente, ésta es almacenada en pozos para abastecer a la ciudad.¿Hay pobres dentro de esta sociedad? Está la franja de personas que se dedican a los distintos quehaceres, oficios de menores ingresos. Pero es tal el nivel cultural, sus valores, principios morales y éticos, motivaciones, entusiasmo para el trabajo y amor a su tierra, que me llevan a pensar en un nivel de clase media baja, como el mínimo.Este nivel socio-económico-cultural hace que Islandia sea el país en el que menos delitos se cometan. En sus calles hay escasísima vigilancia. Los pocos agentes que suelen pasar por ellas, no portan ningún tipo de armas. Hay en el país 140 presos distribuidos entre 5 centros penitenciarios. Aquí no hay rejas, se juega al golf, al billar, durante sus dos años de condena.Pisar esa tierra, casi toda gris, gris muy oscuro, diríase negra, como un recuerdo permanente de la lava, resulta por lo menos, intrigante. Pisarla en agosto, pleno verano, ubicada tan cerca del polo, nos produce sensaciones contradictorias. Sus campos verdes, con pastos, árboles, caballos, ovejas pastando... Es que el hielo del invierno les ha dejado su lugar, para que sus habitantes puedan sembrar, cuando todavía hay vestigios del mismo. Luego, cuidar los cultivos y cosechar. Todo en los cuatro meses en los cuales el clima es el adecuado. Vimos así, los campos salpicados de fardos de heno, cuidadosamente envueltos, para cubrir las necesidades del año. Después...llegará el hielo nuevamente...Salimos de la capital rumbo a Geysir. En el trayecto, caminamos en las laderas bajas de algunas montañas y, a los costados de los senderos, podíamos ver y oler (como un preanuncio de aquello que presenciaríamos luego), los escapes de azufre que surgen desde las entrañas de la tierra, como si fueran pequeñísimas chimeneas que le permiten respirar y exhalar al exterior. No pude dejar de pensar en la seguridad del terreno que estábamos pisando.El camino no deja de sorprendernos. El paisaje ahora nos brinda una serie de fumarolas, como columnas blancas de gases o vapores que surgen a través de fisuras en las tierras que van quedando a nuestro lado. Y así vamos llegando al Geysir."(continuará)
