Mariana Pradal desde Salta
Y del sur argentino nos vamos al noroeste, un lugar maravilloso donde reside Mariana Pradal junto a su familia, a medio camino entre Salta capital y Villa San Lorenzo, un barrio con hermosas casas y paisajes dignos de disfrutar.
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Mariana nos comenta la vida familiar y social en tiempo de pandemia, nos habla de sus hijos y el trabajo que realiza su esposo, no deja de mencionar la necesidad de abrazos con sus amigos y, en especial, con su familia de Gualeguay. "La verdad es que en Salta estamos llevando bien este tiempo de pandemia. Al principio fue un poco de pánico, nadie en la calle, los supermercados con colas largas que yo ni intentaba bajar para comprar; la gente no sabe y no se da cuenta cómo manejarse; uno va a los negocios con todos los cuidados y resulta que te piden cambio, uno busca mano en la cartera y piensa que se puede contagiar con el dinero. Es todo muy traumático que hace que lo único que se desee es volver a tu casa. La verdad que Gustavo Sáenz, nuestro gobernador, tomó las medidas a tiempo, es más, fue la primera provincia en cerrar todo. Él es muy allegado a la gente y escucha mucho. A veces está en el café del barrio y uno puede acercarse a plantearle diferentes temas. A pesar de estar encerrados, pasamos bien, tenemos jardín grande, vivimos en un barrio en el que los niños pueden salir en bicicleta de esquina a esquina, con todas las precauciones, con muchas clases virtuales y tareas que les lleva la mañana y parte de la tarde, Igual trato de mantenerme tranquila en ese sentido, ya que es una situación muy atípica para ellos, para mí e incluso para el mismo colegio. Tenemos salidas por documentos en estos momentos; la gente respeta mucho el uso del barbijo y la distancia y si no lo hace yo se los digo. Dicen que muchos nos vamos a contagiar, el temor que ocurra siempre está. No me imagino sola en un hospital haciendo una cuarentena.Acá en Salta hubo muchos casos de gente que vino de lugares de zona roja y les dio el test positivo. Ahora se volvieron a prohibir los deportes y el centro de la ciudad está todo vallado; las salidas son sólo los fines de semana y hasta 10 personas. Se puede salir de turismo interno sise tiene reserva en algún hotel por ejemplo Cafayate y ciudades de Salta. En este momento se cerraron todos los ingresos a la provincia. Mis hijos pasan bien; vienen amigos a casa o ellos van. El más perjudicado es Cristian, mi esposo, que trabaja con extranjeros, así que este año no creo que lo haga, por lo tanto se está reinventando como les pasó a muchas personas en este momento y más los que trabajaban en turismo. Salta es un lugar muy perjudicado en ese aspecto. Espero que esto terminara después del invierno. Acá, como en todos lados se habla del regreso a clases, pero no hay nada confirmado. Francisco está en 3er año, Emilia en 3er grado y Matías en 7mo. La entrada de Matías se prevé para principio de septiembre. En fin, vivimos en un lugar soñado, sí se extrañan mucho los abrazos y las visitas; mi mamá venía todos los años y la verdad lo estamos sintiendo. Estoy muy comunicada con todos mis hermanos, cuñados, sobrinos y amigos. Leo todas las páginas de Gualeguay e incluso el diario. Por suerte agradezco a Dios el hecho de poder pasar todo el verano allá. Amo Guale y a su gente y por suerte mis hijos y Cristian adoran ir a Gualeguay.
