Agustín Gianini: «Tenemos un Estado municipal parasitario»
El referente y asambleísta provincial de La Libertad Avanza pasó por los estudios de EDPlay FM 91.1. Analizó con dureza el rol del Estado a nivel nacional y local, cuestionó el sobredimensionamiento de la estructura pública gualeya y advirtió sobre el estancamiento económico que relega a la ciudad frente a otras localidades entrerrianas.
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La macroeconomía, el ajuste y el diagnóstico sobre el socialismo
En una extensa entrevista concedida en los estudios de EDPlay FM 91.1 —la radio de El Debate Pregón—, Agustín Gianini, presidente y referente de La Libertad Avanza (LLA) en Entre Ríos, delineó los ejes centrales de la doctrina liberal, defendió el rumbo de la administración nacional y centró sus críticas en lo que definió como décadas de hegemonía socialista y populista en el país. Al ser consultado sobre las visiones contrapuestas que existen en la Argentina actual entre oficialismo y oposición, Gianini encuadró el debate dentro del histórico folclore político nacional, aunque marcó una diferencia sustancial respecto a las etiquetas tradicionales. «Más que antiperonistas, somos antisocialistas», sentenció de entrada, argumentando que las recetas aplicadas durante los últimos setenta años constituyeron una «fábrica de pobres».
Para el dirigente libertario, la redistribución del ingreso impulsada por el Estado bajo la premisa de quitar a los ricos para dar a los pobres representa un negocio electoral rentable pero ruinoso para la sociedad. En esa línea, profundizó: «Esa redistribución del ingreso, que se dedica a hacer el socialismo, lo único que ha logrado ha sido desmotivar la inversión. Con ese relato de que le vamos a quitar a los ricos para darles a los pobres, va generando más pobres, y electoralmente es un negocio bárbaro porque si tenés el 60% o 70% de pobres en el país, te va a ir bien electoralmente si decís eso. Pero lo cierto es que terminamos todos siendo más pobres».
Gianini cuestionó el rol de los planificadores estatales que pretenden administrar el dinero ajeno bajo premisas keynesianas o marxistas. Frente a ello, remarcó que el único camino válido hacia el crecimiento y el desarrollo es la mayor productividad generada de manera genuina en el mercado: «La distribución del ingreso es un proceso dinámico, se da en el mercado aumentando el poder adquisitivo de la gente y motivando la inversión. El único camino que va al crecimiento y al desarrollo es la mayor productividad. No hay otro camino». Asimismo, el referente libertario respaldó las medidas de ajuste fiscal impulsadas por la gestión nacional, destacando la reducción del gasto público como condición indispensable para bajar la carga impositiva. «Primero se tuvo que reducir el gasto público. La motosierra de Milei es el símbolo de la reducción del gasto público y es un símbolo mundial», remarcó, al tiempo que insistió en que el equilibrio fiscal y el superávit son pilares innegociables para sanear la economía.
El «riesgo político» y la resistencia corporativa
Durante el tramo de la charla dedicado al escenario político nacional y al pulso de la economía cotidiana, el debate giró en torno a la reactivación del consumo y el pulso de la calle. Ante la consulta sobre la percepción ciudadana y los tiempos de la recuperación, Gianini rechazó la idea de que sea el Estado el motor encargado de reactivar la economía mediante aumentos salariales artificiales que —según advirtió— solo recalientan la inflación. Para el dirigente, el principal escollo que frena la plena confianza de los inversores no es otro que la persistencia del conflicto político, al que catalogó con ironía como «riesgo kuka». En este sentido, denunció una articulación de intereses corporativos y políticos que buscan obstaculizar el programa de gobierno: «Ese riesgo se profundiza, cuando tenés de aliados a medios hegemónicos que vivían del sistema anterior, cuando tenés empresarios prebendarios que dependían del sistema anterior y que ahora tienen que salir a trabajar como corresponde. Tenés todo un aparato que venía subsistiendo a costa del trabajo de la gente, y ese aparato no quiere que se mantenga este gobierno».
Gianini sostuvo que la oposición legislativa y los sectores sindicales y políticos desplazados del poder operan de manera sistemática para desestabilizar las reformas estructurales, la desregulación laboral y la transformación administrativa impulsada por la Casa Rosada. No obstante, valoró los acuerdos institucionales logrados recientemente en el Congreso, reconociendo que un partido nuevo, carente de una estructura tradicional consolidada, debió tejer alianzas pragmáticas para garantizar la gobernabilidad y evitar golpes institucionales.
“Tenemos un trabajador municipal cada 50 habitantes”
El eje central de la entrevista recaló inevitablemente en la realidad local. Con un diagnóstico crudo y lapidario sobre el funcionamiento administrativo del Ejecutivo, Gianini apuntó directamente contra el tamaño del Estado municipal de Gualeguay, al que calificó sin atenuantes como «un estado parasitario». Fundamentando su postura en indicadores demográficos y laborales, el dirigente libertario expuso la desproporción entre la planta de personal y los habitantes de la ciudad: «Tenemos un trabajador municipal por cada 50 habitantes. Es un despropósito. Ahora necesitamos un municipio que sea consciente de que el tamaño y el gasto tiene un costo y ese costo lo paga la gente».
Para Gianini, la presión fiscal que ejerce la administración local ahoga las posibilidades de expansión del sector privado, privando a la ciudad de fuentes genuinas de empleo y desarrollo emprendedor. En este punto, amplió la crítica hacia las corrientes políticas tradicionales que administran el municipio: «Cada peso que el municipio le quita al sector productivo es un peso que no va a fuentes laborales, a emprendimientos a desarrollos económicos. Entonces, si tenemos un municipio parasitario enorme y que tiene un gasto público desproporcionado para lo que es Gualeguay, entonces no vamos a salir del estancamiento en que estamos. No hay forma. Nosotros tenemos que reducir el gasto público».
El dirigente profundizó sobre el atraso relativo que experimenta Gualeguay frente a otras ciudades de la provincia, advirtiendo sobre una pérdida sostenida de competitividad territorial y poblacional en el concierto entrerriano: «Gualeguay estaba séptima en la provincia, y ahora debemos estar 11. Hay municipios que nos sobrepasaron y nos van a sobrepasar. Concordia, Paraná, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Colón, La Paz, son todos municipios que están por encima de nosotros y que antes estaban por debajo. La Paz, Colón, estaban por debajo y ahora están por encima y en breve Victoria, Villaguay van a estar por encima de nosotros, tenemos un estancamiento total». Frente a esta situación, insistió en que la salida no provendrá de la asistencia estatal, sino de la retirada de los obstáculos burocráticos: «Es el estorbo, el principal obstáculo para que Gualeguay no avance».
Escenario electoral, el rol de las PASO y perspectivas locales
En el plano partidario, Gianini detalló el funcionamiento interno de La Libertad Avanza en Entre Ríos, destacando la consolidación institucional del espacio a través del comité ejecutivo en Paraná y el órgano de la asamblea provincial. Explicó que dicha asamblea funciona con un criterio estrictamente federal, donde cada departamento cuenta con igual representación de un presidente y un vicepresidente, garantizando que no existan privilegios basados en la densidad poblacional a la hora de la toma de decisiones. Asimismo, celebró la obtención definitiva de la personería jurídica provincial, un hecho que —según remarcó— otorga al partido la autonomía necesaria para competir en todos los niveles institucionales: «Ya no necesitás alianza con nadie, ya La Libertad Avanza puede representar desde los municipios, hasta a las Juntas de Gobierno e inclusive hasta el cargo de Gobernador».
Consultado específicamente sobre la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) impulsada a nivel provincial, Gianini no dudó en calificar el sistema electoral anterior como un despropósito financiero: «Me parece un despropósito que existan las PASO, pretenden que con el dinero de la gente ordenar problemas internos de los partidos políticos. Me parece un disparate. Se tienen que eliminar las PASO». En este marco, expresó su expectativa de que el gobernador Rogelio Frigerio avance decididamente en sintonía con esta premisa. Sobre la posibilidad de conformar frentes electorales locales de cara al futuro político e institucional de Gualeguay, el referente libertario mantuvo una postura pragmática pero cauta. Si bien reconoció que en las elecciones intermedias pasadas hubo articulaciones y un trabajo conjunto territorial para respaldar las boletas del espacio, admitió que un acuerdo orgánico con el oficialismo municipal resulta complejo debido a las profundas diferencias ideológicas respecto al rol del Estado: «Mientras sumemos voces liberales de nuestro espacio, si hay que hacer acuerdos o alianzas con ese fin, habrá que hacerlas».
Finalmente, ante la consulta directa sobre una posible candidatura a la intendencia de Gualeguay, Gianini evitó definiciones cerradas pero reafirmó su compromiso principal con la difusión de las ideas de la libertad y la necesidad imperiosa de transformar la matriz de gestión local: «A mí lo que me interesa es que haya una corriente liberal y que tengamos un municipio consciente del costo que hay de mantener ese municipio y que ese costo lo está pagando la gente y el tiempo que estamos perdiendo. Nosotros la batalla cultural la estamos dando desde ese lugar», finalizó.