Construir puentes y no dinamitarlos
La Conferencia Episcopal Argentina convocó a dedicar el fin de semana a rezar por la paz y la justicia en el país, al expresar su preocupación por los enfrentamientos “bajo el signo de la violencia”.
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El texto de la convocatoria dice lo siguiente: “Estimados hermanos: En estos días, los argentinos volvemos a enfrentarnos bajo el signo de la violencia. Frente a estos hechos que nos acongojan, como pastores y como argentinos, hacemos nuestras las palabras de nuestro hermano obispo de Jujuy: Hay que construir puentes a recorrer para encontrarnos y no dinamitarlos… Todo se puede lograr con el diálogo y todo se pierde cuando la palabra cede el paso a la violencia. Es fatigoso el camino del diálogo, pero hay que transitarlo y escucharnos pacientemente haciendo lugar a las distintas voces de los actores de nuestra vida social.
Necesitamos todos pacificar nuestros corazones frente a tantos hechos que nos conmueven y duelen. En Jujuy y en Chaco hemos contemplado realidades desgarradoras ante las que, como cristianos, no podemos permanecer indiferentes. Tristemente no son las únicas, pero en ellas se hace visible tanta violencia y tanta injusticia en las que el dolor cala hasta los huesos invitándonos a estar cerca de nuestros hermanos que sufren. Al acompañar el dolor, que es de todos, dice la comisión de Justicia y Paz de Resistencia, reconocemos que todos tenemos un espacio para actuar responsablemente y generar procesos de transformación para rehabilitar y auxiliar a nuestra comunidad herida con un genuino espíritu de justica y de verdad, de no violencia y de paz.
La Iglesia, siguiendo los principios evangélicos, siempre estará a favor de la PAZ, y la JUSTICIA, de la cultura del encuentro entre los ciudadanos y entre los Pueblos reafirma el obispo prelado de Humahuaca. En este espíritu, queremos invitarlos a convocar a todo el Pueblo de Dios para que en este fin de semana podamos ofrecer, en todas las celebraciones eucarísticas a lo largo y ancho de la Patria, una súplica por la paz y la justicia que brote de lo profundo de nuestro corazón creyente (…) Confiando en la misericordia del Señor que pacifica nuestros corazones, ponemos la búsqueda de paz y justicia que se anuda en el corazón de los ciudadanos argentinos en manos de nuestra Madre de Luján”. Recemos con palabras del misal: “Oh, Dios, que, con admirable providencia, dispones todas las cosas, atiende las oraciones por nuestra patria, para que, mediante la sabiduría de las autoridades y la honestidad de los ciudadanos, se consoliden la concordia y la justicia, y se realicen la paz y una prosperidad constante”.
Dejemos también que la poesía nos eduque a través de la belleza: “Vendrá un día más puro que los otros” de Jorge Carrera Andrade (poeta ecuatoriano del siglo XX): “Vendrá un día más puro que los otros:/estallará la paz sobre la tierra/como un sol de cristal. Un fulgor nuevo/envolverá las cosas./Los hombres cantarán en los caminos,/libres ya de la muerte solapada./El trigo crecerá sobre los restos/de las armas destruidas/y nadie verterá/la sangre de su hermano,/El mundo será entonces de las fuentes/y las espigas, que impondrán su imperio/de abundancia y frescura sin fronteras./Los ancianos tan solo, en el domingo/de su vida apacible,/esperarán la muerte,/la muerte natural, fin de jornada,/paisaje más hermoso que el poniente”.