Escuela N° 8 “Miguel Laurencena”
“Ecos de la semana del libro”
Muchos la recuerdan con nostalgia, por las vivencias compartidas, por sus acogedores espacios, por el afecto recibido del personal, por la labor incansable de los profesionales que han sido partícipes a lo largo de estos cien años.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/265/0000265755.jpg)
En esta oportunidad queremos mencionar a las bibliotecarias, resaltando uno de los eventos por el cual la institución se destacaba y que en éste, el año de su centenario, se ha reanudado con la intención de continuarlo año tras año. Nos estamos refiriendo a la "Semana del Libro". Por este motivo dialogamos con una de las bibliotecarias, "fundadora de este evento": la Sra. Raquel Mac Dougall de Cóceres., la cual nos cuenta sus experiencias vividas en aquellos años.Me desempeñé en esta escuela 25 años, en un principio en el cargo de maestra de 1° grado y en el año1984 comencé con el cargo de bibliotecaria en la misma Institución, hasta el 30 de junio de 1999, fecha en que me jubilé. En forma paralela trabajé como preceptora en la escuela N° 8 "Celestino Marcó".Mi función como bibliotecaria en ese entonces, consistía en darles a los/las alumnos/alumnas una hora semanal en todos los grados de los distintos ciclos, llamada "la hora del cuento y la lectura" para acrecentar la expresión oral y escrita. Luego con la profesora de artes visuales "tijera mágica", como yo le digo, realizábamos un "taller", en el cual los niños representaban gráficamente el cuento narrado, en papel afiche o los inventaban, redactaban y dramatizaban; muchas de estas historias surgían de los relatos de sus experiencias diarias. Generalmente estos trabajos se exponían en la galería central de la escuela. Prestaba y hacía circular textos para que la información esté al alcance de los docentes y alumnos. Distribuía diferentes materiales didácticos cuando eran solicitados.(mapas, sellos didácticos, etc.). Confeccionaba la cartelera sobre efemérides o muestra de producciones de los alumnos y forraba cajas para guardar material didáctico. Colaboraba en las tareas administrativas (salario, libretas de censo, libro de firmas, inscripción a comedor, elección de menús.) Atendía grados en casos de ausencia del docente como así también salitas de nivel inicial. Organizaba la "semana del libro" con la colaboración de directivos y de todo el personal: docente y de maestranza. Recibíamos mucho material bibliográfico, sobre todo del CGE "Plan Social", hermosos manuales para los chicos y material de todo tipo para los docentes.La tecnología en aquellos tiempos era escasa, se utilizaba un proyector con diapositivas para estimular a los niños en sus producciones orales y escritas.La biblioteca llamada "Constancio C. Vigil" ocupaba el espacio, donde hoy funciona el comedor escolar, pasando el patio. Era el lugar donde se realizaban todas las reuniones.Los inventarios se realizaban todos los años con la ayuda de los niños bibliotecarios. Estos eran elegidos uno por cada grado, el/la niño/a que se destacaba en la clase y que colaboraba durante los recreos con algunas tareas a lo largo del año escolar. También eran citados para los actos y diferentes eventos importantes; recibían un distintivo que los identificaba como tales (1er distintivo de la escuela N° 8, el cual diseñé). Les encantaba esta tarea, se sentían orgullosos e importantes, como "dioses" o "políticos".El evento más esperado por toda la comunidad era "la semana del libro". Surge "por esas cosas de la vida..." por mi iniciativa de "contratar" a diferentes artistas locales (escritores, cantores populares, profesores de lengua y literatura, latín, coros, bandas, artistas plásticos, profesionales de la salud, agentes de tránsito, bomberos voluntarios, etc.); posteriormente se sumaron a este evento los artistas de zonas aledañas. Con el paso del tiempo todos anhelaban la llegada del mes de junio para poder participar de la misma. Primero se confeccionaba un programa, el cual se realizaba en un principio a mano, después se escribía a máquina, con la ayuda de un profesor amigo. Se realizaban muestras, entrevistas y charlas con grupos de alumnos, previamente seleccionados; también concursos: de tarjetas que luego se intercambiaban, de adivinanzas y de murales.Cada artista al finalizar su presentación, pasaba por la dirección, donde se le servía un café y se le entregaba un souvenir.Participaban de la misma directivos, docentes, personal de maestranza, alumnos, artistas locales, vecinos. Todos querían ir a exponer sus trabajos (bonsái, crochet, dibujo, cerámica, pintura, mimbre, moños, tapis, cintos etc.)Preparábamos obras de teatro y sketch. En una oportunidad fuimos convocados por AGMER, para realizar un taller en el Centro Empleados de Comercio y por el teatro Italia para representar la obra de teatro "cuatro paredes y un techo"). Todo era realizado con la colaboración de mis colegas y se trabajaba en red con otras escuelas, convocando a todos aquellos alumnos y profesores que se destacara en alguna rama del arte. También con el profesorado de enseñanza primaria, ya que los alumnos realizaban sus prácticas allí.En otra oportunidad organizamos "la semana de la cultura" y festejamos las bodas de plata de la biblioteca de nuestra escuela.Tengo que destacar que los alumnos eran fabulosos, "artistas de primera", como yo les decía y siento mucho orgullo al encontrarme a diario con los que alguna vez fueron mis alumnos y que hoy son profesionales destacados, artistas de renombre, autoridades de diversas instituciones locales y en general ciudadanos de bien.Por último me gustaría que aquellas personas que vivenciaron conmigo aquella época de esplendor de la "semana del libro" en mi querida escuela 8 revivan nuestro slogan "En un libro hallarás todo: la verdad, el arte, la amistad, la magia, la belleza de los sentimientos y las ideas".Por la fabulosa iniciativa de la señora Raquel Mac Dougall, quien dejó una huella en nuestra querida institución, en el año del centenario quisimos recrear la "semana del libro", convocando a diferentes artistas, profesores, ex- alumnos y padres; quienes en colaboración con todo el personal, entre ellos las actuales bibliotecarias programaron la semana con diferentes actividades (talleres, canciones, lectura de cuentos infantiles, obras de teatro, autobiografías, charlas y anécdotas). Se agradece infinitamente a todos los que participaron en esta oportunidad: Roberto Romani, Georgia Reichel, Germán Joannas, Vicente Cuneo, Hugo Mena, Alejandra Cordero, Silvina Correa, Chichita Bascoy, Estela Alle, Maria Rosa Bonggio, Lucrecia Flores, Silvia Portaluppi, Silvia Ferrando, Norma Rodriguez y a los padres en general.
