Espacios: “Laboratorio de Conciencia Creativa en la Moda”
Capacitación abierta a la comunidad con puntaje docente. La industria de la moda es una de las más contaminantes del planeta, siendo además responsable de condiciones laborales inhóspitas que llegan a la esclavitud. Para crear conciencia sobre este tema y forjar una mirada responsable, la diseñadora textil Gisela Bértora comenzó a dictar una capacitación en Espacios de Gualeguay. Segunda Sección conversó con ella y con el rector de ISA, Prof. Marcelo Ferrari.
"Nosotros formamos parte de un instituto de arte, único en la provincia. No formamos profesores, sino Técnicos Superiores en Arte", comienza diciendo M. Ferrari para agregar: "Esto de vivir en una ciudad donde el carnaval es una de las empresas más importantes, lleva a la necesidad de formar la mano de obra. De ahí surgen las tres tecnicaturas que en este momento tenemos, que son Tecnicatura Superior en Artes Plásticas, la de Diseño y Producción de Indumentaria y la de Diseño y Espacio. Las tres carreras tiene validez nacional; el título lo otorga el Consejo General de Educación"Luego M. F. agrega: "En ese sentido, como institución nos habíamos propuesto brindar capacitaciones bien específicas del área, que no había ofrecimientos en Entre Ríos. Como Gisela era profesora de la Institución y nos agradó lo que estaba haciendo, decidimos traer esta capacitación para contribuir con la concientización del cuidado del medio ambiente aplicado a la moda. Con Gisela hablábamos de que la empresa textil es una de las más contaminantes a nivel mundial, y no se dice nada".Gisela Bértora se presenta: "Me formé en la UBA, estudié Diseño Textil. En México estaba dando clases enfocadas al impacto ambiental y social de la moda. Tenía 6 grupos a los que le daba clases en un día y medio, luego me iba el resto de la semana a recorrer las comunidades del centro al sur de México. Hay mucha diversidad cultural, incluso dentro en una misma comunidad, y para diferenciarse su vestimenta cambia, como también varía por el clima. Además trabajé como modelo; si bien es un trabajo que no me gusta, gracias a eso podía manejar mis horarios. Mi deseo era llevar mis conocimientos a Gualeguaychú y otras ciudades, por lo me acerqué a Marcelo Ferrari, me abrió las puertas ISA (Instituto Superior de Arte) y me ayudó a coordinar para llevar a cabo un laboratorio sobre el tema. Ahora vivo en Santiago de Chile, donde también doy clases y recorro las comunidades. Me tomé dos meses para dar las capacitaciones en nuestras ciudades".Sobre el tema de la capacitación. G. Bértora manifiesta: "La moda moda rápida o fashion está considerada como el segundo factor más contaminante a nivel mundial por el impacto ambiental que genera. Nos afecta ambiental y socialmente por la mano esclava que se utiliza. Como se produce en países subdesarrollados, donde las políticas ambientales no están claras, y son comercializados por empresarios de las grandes marcas, esto determina que se usen químicos que en el resto del mundo están prohibidos. Al importar la ropa de Bangladesh, al usarlas contaminamos la piel, o al lavarlas pasan a las napas de agua que la tomamos o nos comemos un pescado de esa agua. De esta forma estamos globalizando los residuos".Acerca de los objetivos de la capacitación, Gisela informa: "El laboratorio tiene tres enfoques. Uno es el diseño conceptual para evitar esta moda sin lenguaje y empezar a generar colecciones que transmitan un mensaje, que era algo de lo que se buscaba antes, cuando eran dos o cuatro colecciones anuales la que tenían que ver con el clima, más que nada. Hoy, la moda rápida hace 57 colecciones, sin lenguaje, con plagio, con un diseño muy pobre. El segundo enfoque es la parte del reciclado; vamos a trabajar con materiales que los tenemos como residuos para darles un valor agregado y generar un producto de consumo diario, pero a la vez un trabajo de investigación y concientización para el consumo sea más responsable. La idea es crear concientización para el consumidor y para el que produce las prendas. El tercer enfoque volver un poco a nuestras raíces, estudiar lo que hacen las comunidades indígenas que eran mucho más respetuosos con su entorno, usando fibras y tintes naturales que son biodegradables. Y también evitar el plagio porque muchos diseñadores se inspiran en los de pueblos originales y nos encontramos con trajes típicos que se usan para ceremonias, que ni los propios de la comunidad pueden usarlos. Hay marcas que usan esos diseños sin ningún tipo de conocimiento de la cosmovisión, de lo que se trata, en definitiva".Para finalizar, G. Bértota expresa: "Esta capacitación se va a dictar en 6 clases intensivas, con tarea, con la intención de despertar más conciencia a partir de estos participantes. En Gualeguaychú tenemos ya dos grupos donde hay diseñadores, docentes, estudiantes de Derecho y Ciencias Políticas, por lo que la idea es que cada uno lo pueda llevar a su área y llegar así a distintos puntos de la sociedad. Además estoy muy contenta de poder compartir estos conocimientos en Gualeguay".
