Gianini se postuló como candidato a intendente en 2027 y adelantó un triunfo arrasador de Milei
El referente de La Libertad Avanza en Gualeguay analizó el escenario político tras la salida de Manuel Adorni, defendió el rumbo macroeconómico del país y cuestionó severamente la matriz impositiva del municipio local: “El Estado no es fuente laboral fidedigna ni motor de producción; solo recauda”.
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El reordenamiento del oficialismo y el frente “mediático”
El cierre de un ciclo muy complejo para el gobierno nacional tras la salida de Manuel Adorni de la gestión reconfiguró el escenario político, abriendo espacio para analizar el rumbo de la macroeconomía y las proyecciones electorales. Agustín Gianini, referente de La Libertad Avanza en Gualeguay, analizó este panorama y consideró que el desenlace terminó siendo favorable para el oficialismo.
“Creo que la situación era negativa para el gobierno, eso está claro y se vio en las réplicas sobre todo de los medios”, evaluó el dirigente. Sin embargo, consideró que el trasfondo de las críticas respondía a una lógica de desgaste político: “El objetivo siempre fue Milei y van a utilizar cualquier punto para perjudicar al gobierno en función de los buenos resultados que está teniendo”. En ese sentido, vinculó la dureza de los cuestionamientos con la eliminación de los recursos oficiales: “A falta de pautas publicitarias, traen los temas a colación siempre y cuando a ellos les convenga”.
Al ser consultado sobre las sospechas que pesaban sobre el exfuncionario, el referente local prefirió dejar el veredicto en manos de la justicia, aunque marcó una clara distinción conceptual sobre la naturaleza de la falta. “No tengo la bola de cristal, no te puedo decir si Adorni fue corrupto o no fue corrupto; eso lo va a determinar la justicia. Lo que sí sé es que hay una gran diferencia entre ahorrar en negro, evadir y ser corrupto. A ver, el principal evasor es el Estado. Hay una gran diferencia entre ser un evasor y ser un corrupto”, opinó.
En ese orden, recordó la premisa de tolerancia cero que sostuvo el titular de la Casa Rosada frente a los delitos contra la administración pública durante la campaña: “El corrupto es quien está ejerciendo un cargo público. Si el día de mañana la Justicia determina que efectivamente han sido actos de corrupción, entonces está perfecto, estamos todos de acuerdo. Lo ha dicho el presidente: no puede seguir ninguna persona en la gestión que sea corrupta; el que las hace las paga”. No obstante, matizó que si se trató de una cuestión de evasión de impuestos —“como lo ha hecho la mayoría de los argentinos”—, el tratamiento de la prensa careció de ecuanimidad: “No creo que haya sido justo que se lo haya canalizado de la manera que lo canalizaron los medios, con tanta cizaña, porque los cañones siempre apuntaron a Milei”. Superado este conflicto, Gianini se mostró optimista: “Creo que, en definitiva, el resultado positivo de superar esto se va a trasladar a la gente; ya se está trasladando”.
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Previsibilidad macroeconómica y el rol del RIGI
La estabilización de algunos indicadores económicos nacionales es el argumento central con el que el espacio busca consolidar su mensaje de cara a la sociedad. Gianini enfatizó el valor de la desaceleración de los precios y advirtió sobre el peligro de perder la perspectiva histórica inmediata: “Los datos de inflación hacen a un país viable; no podemos perder la memoria en tan corto plazo. Teníamos un país totalmente inviable antes de que asumiera el presidente y ahora, con la normalización de lo que es el índice de inflación, se puede llegar a tener previsión sobre los negocios económicos, las inversiones y los comercios”.
En ese andamiaje, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aparece como la herramienta clave para el desarrollo según Gianini. El dirigente local lo catalogó como una “medida formidable” y fundamentó que “la única forma de ir saliendo de la pobreza es con mayor desarrollo económico. Si no hay inversión, si no hay un aumento del índice per cápita, no vamos a salir”. Según su análisis, la llegada de capitales depende de la construcción de confianza institucional: “La forma de tener mayor inversión es darles seguridad jurídica a los inversores, previsibilidad, un marco laboral previsible que no sea lapidario y la tranquilidad de que no va a haber expropiaciones como sí ocurría en gobiernos anteriores”.
A partir de este rumbo, defendió los logros de la gestión de Javier Milei: “Estas medidas pro-empresario ya permitieron en estos años de mandato que la pobreza baje de un 57% a un 28%. Lo más natural sería que se sigan disminuyendo esos índices gracias a todas estas inversiones. Es fundamental que el gobierno genere un panorama potable para las inversiones nacionales como extranjeras”.
De la macro a la micro: reforma laboral y actividad privada
Frente al interrogante de cuándo impactará este rumbo en el comercio diario y el bolsillo de los ciudadanos, Gianini explicó que se está desandando un modelo cultural complejo: “Recibimos un país donde la mayor parte del electorado dependía de una ayuda, un salario o un subsidio del Estado. Teníamos un Congreso que, en vez de representar al contribuyente, legislaba en contra de él y a favor de ese sistema. Eso generó una emisión monetaria desmedida que provocó una inflación descontrolada. Todo eso ahora tiene que empezar a recorrer un camino inverso; va a demorar, no va a ser de un día para el otro”. No obstante, remarcó que los nuevos puestos de trabajo provendrán del sector privado y no del sector público: “Será dinero que se inyecta desde un sector productivo, no desde el Estado. Y eso es fundamental porque no genera inflación, sino que acompaña el incremento de la actividad económica, la cual no puede estar impulsada a través de la emisión monetaria o la toma de deuda, porque eso es pan para hoy y hambre para mañana”.
Para apuntalar este esquema productivo, Gianini consideró prioritaria la implementación de la reforma laboral, especialmente para lo que entiende que debe aliviar la presión sobre los pequeños y medianos productores: “Una pyme, con la incertidumbre de lo que le puede significar un juicio laboral al momento de tomar un empleado, directamente no lo hace. Con la industria del juicio que se ha generado a raíz de la interpretación del principio in dubio pro operario, ninguna empresa va a correr el riesgo si tiene la incertidumbre de que el día de mañana le va a costar un gran porcentaje de su capital”. En ese contexto, ponderó los beneficios del fondo de cese laboral: “Le da previsibilidad tanto al empleador como al trabajador. El empleado ya no va a depender del resultado de un litigio para obtener la indemnización, ni va a tener que afrontar los costos y las costas del proceso, ni esperar el tiempo que demora un juicio para cobrar lo que le corresponde”.
La realidad de Gualeguay y la receta municipal
En el plano estrictamente político y partidario, el referente ratificó la consolidación institucional de La Libertad Avanza a nivel provincial, destacando que el partido cuenta con personería jurídica y una estructura orgánica asamblearia donde todos los departamentos tienen igual peso en la toma de decisiones. Esa misma matriz ideológica es la que Gianini pretende trasladar a la realidad de Gualeguay, donde se mostró profundamente crítico de las recetas económicas de la actual gestión municipal.
Aunque aclaró que no se trata de una cuestión personal y reconoció que las actuales autoridades locales son “mucho más prolijas y correctas que gestiones anteriores de otro color político”, manifestó su total desacuerdo con las políticas que gravan la producción: “No estoy de acuerdo con ninguna de esas medidas que toman, que tienden a aumentar la carga impositiva sobre los contribuyentes que, en definitiva, son el motor y lo único que puede impulsar un crecimiento. El Estado no saca a la ciudad del estancamiento y no le otorga un desarrollo económico. Es el privado; tenemos que dejarlo que pueda invertir, tenemos que allanar el camino”.
Bajo esa lógica, sentenció que si no se reduce el gasto público para aliviar la presión fiscal, la ciudad seguirá estancada: “El Estado no es ni fuente laboral fidedigna y no es motor de producción porque no produce, solo recauda. Acá el que produce es el contribuyente; entonces el Estado tiene que achicarse, ser eficiente y generar el menor costo posible a la ciudadanía. La ciudadanía es la que debe desplegar su ambición de inversión y producción”.
El horizonte electoral hacia 2027
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La mirada hacia las elecciones de 2027 reavivó la experiencia de los comicios de 2023, donde el espacio obtuvo el segundo lugar en la carrera por la intendencia. Gianini valoró aquel proceso porque les permitió delinear un organigrama municipal diseñado para reducir costos estructurales y optimizar los recursos públicos: “Nos permitió preparar muchísimo el programa. Habíamos elaborado un organigrama municipal que reducía los gastos y, a su vez, dignificaba el salario del empleado municipal. Si cada partido político que ingresa a la municipalidad tiene esos compromisos de tener que darle puestos de trabajo a la gente que trabajó para que ellos puedan llegar, no vamos a poder reducir el gasto público; siempre se toma más gente y cualquier presupuesto de coparticipación ya está imputado a gasto. No se piensa en bajar impuestos, sino en gastar más; hay que cambiar esa mentalidad”.
Con el horizonte puesto en el próximo turno electoral, el referente libertario explicitó su vocación de conducir el municipio, supeditándola a las decisiones de su espacio: “A mí me encantaría que en el 2027 venga un gobierno con doctrina liberal, que sean candidatos de La Libertad Avanza y me encantaría formar parte de ese gobierno. Esto es orgánico, no es algo que pueda decidir de manera unilateral, pero por supuesto que estaría dispuesto a ser candidato a intendente y me gustaría; lo tomaría con la total responsabilidad”.
Augura una reelección
Finalmente, al evaluar los posibles riesgos de un cimbronazo económico en un año electoral, Gianini mostró una confianza absoluta en la solidez del modelo actual a nivel nacional y desestimó inestabilidades de orden político: “El riesgo de que ingrese al gobierno un peronista está cada vez más lejos. Antes estornudaba la India y nosotros estábamos en la lona; en cambio hoy, ante conflictos internacionales como el del estrecho de Ormuz, uno de los países menos afectados fue la Argentina”. Atribuyó esta fortaleza al equilibrio fiscal y al manejo responsable de la deuda, concluyendo con una fuerte proyección electoral: “En su momento, con los medios haciendo campañas del miedo tremendas, la gente votó igual a este gobierno. Ahora que todas esas mentiras quedaron a la luz y que se ha ordenado el país, no tengo dudas de que el 2027 va a ser un triunfo arrasador para Javier Milei”, cerró.