Julio Faggiana y su paso por Gualeguay
Julio Faggiana fue un músico, letrista y docente, oriundo de nuestra ciudad. Con su bajo perfil, incursionó en los escenarios tanto como solista y así también integrando grupos tales como “Los Luceros del Alba”, “Entre Ríos 5” y el “Grupo Vocal Herencia”, entre otros. Sus creaciones han sido interpretadas por numerosos artistas de nuestra provincia, ya que su aporte para con nuestra cultura fue de lo más enriquecedor, por ello fue que también tuvo gran influencia en la conformación de artistas y grupos como “El dúo Calandria”. Además, de que siempre se encontraba compartiendo sus conocimientos con todos sus pequeños o grandes colegas.
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En una entrevista, publicada por Edgardo Lois, el artista cuenta: "crecí en la costa, en la pureza del paisaje, siempre muy travieso, saliéndome de las reglas. Tenía un impulso de libertad muy fuerte. Sentía que podía. Soy un tipo de reflexionar sobre la vida. Luego de ir a mucha velocidad de pensamiento -pensaba demasiado, no paraba, y no me daba cuenta de que todo me resbalaba-, ocurrieron situaciones en mi vida que me provocaron un giro mental. Empecé a mirar a la gente, a observar que no estaba solo, que estaba dentro de una humanidad, dentro de un paisaje, dentro de la vida toda. Recién comprendo lo que es la vida a los 40 y pico de años. Yo era un chico que jugaba: era pasar, pasar. Empecé a mirarme, primero a encontrarme con mí mismo, mi energía en aquello que me daba fuerza: la naturaleza, el río, que es lo más simple que siempre nos llama a nosotros, los costeros, y a todos, agua somos".Además, agregaba: "Mi vida transcurre de madrugada, en silencio. Me gusta la composición musical, por ahí se me ocurre una letra y escribo. Se pasan las horas y se me viene el día encima. Así toda la vida. A veces, hasta que no termino una obra o una parte, no paro; aprovecho el momento creativo para desarrollar la idea al máximo; en el verano voy sin límite, en el invierno el frío me corre un poco. Esa es mi felicidad. No es fácil convivir con una persona como yo, porque uno vive en tiempos distintos. Desde el 2008 que uso computadora. Antes, todo manuscrito".También, aclaró que: "una cosa es quién soy y otra es cómo me siento. Me siento como uno más del montón. Soy sociable, con muchas amistades, siempre soy bien tratado, caigo bien por mi forma de ser; ellos me ponen un rótulo, yo no me atrevo, salvo cuando era pibe, a decir soy artista, guitarrista, escritor, no. Soy polifacético, he armado coros, dúos, tríos, hago mis canciones, acompaño a otros músicos en grabaciones, escribo, todo eso es parte de mi misión".EL DÚO CALANDRIA: hace un tiempo, en su blog, contaba que a fines de la década del setenta actuaba con Entre Ríos 5 en el Club Gualeguay Central. En plena actuación se les acercaron dos jovencitos, apodados Quichú y Nacho, queriendo imitar el silbido de los pájaros y cantar al unísono algunas de las coplas entrerrianas. Les cedieron el lugar a los "simpáticos y audaces artistas" - escribió -, quienes con pura emoción se ganaron el aplauso del público.Paso el tiempo, corrieron algunos años y Julio se encontró nuevamente con estos dos chicos, pero ahora eran "Los hermanos González". Hacían lo mismo que antes, silbaban y cantaban al unísono las obras del cancionero entrerriano. Con un par de amigos, les propusieron que se cambiaran el nombre a "El dúo Calandria", ya que entre las aves que imitaban estaba nombrada esta misma. "Y así se fueron integrando poco a poco al grupo de cantores que recorríamos la región", contaba Faggiana.En un determinado momento, los chicos se acercan al músico y le piden que les ayude a ubicar sus voces en modo armónico, como un verdadero dúo. Y así comienza su amistad con Pedro e Ignacio González. El artista contó que los hermanos solían aparecerse en la casa de su madre donde él vivía y enseñaba música. Ellos se quedaban hasta altas horas de la madrugada y, mientras crecían en conocimiento, se propusieron hacer su primera grabación discográfica con el apoyo económico de personas que los querían, escribía Julio."Sabían decirle a mi madre: "Esta noche traemos unos bifes, doña Elena, para que los haga a la criolla". Y así pasábamos las noches hasta lograr un repertorio a dos voces y tres guitarras, ya que yo le hacía los arreglos instrumentalmente, además.De este modo, y relatado muy sintéticamente, llegamos a la primera grabación del álbum que llamaron "Por siempre de Gualeguay". Con el tiempo conformaron un segundo trabajo que dedicaran a su querida madre, Doña Teresa, "Por quién soy". Ya habían levantado el vuelo y fueron tomando experiencia al recorrer distintas partes del país, actuando en festivales, en radio y televisión. En realidad, hicieron una rápida y ascendente carrera en esta profesión, donde es tan difícil mantenerse con continuidad.Muy solidariamente o porque les agradaban, me interpretaron varias obras, como "La orillera", "Juancito, el guitarrero", " Rio, ilusión y soledad", "Con el cielo en la llanura" con letra del recordado amigo payador, Adolfo Cosso, entre otras. Y hay infinidad de anécdotas de viajes y actuaciones, las que no puedo detallar, por su extensión", decía su blog.Recordemos que hace unos pocos días atrás falleció el periodista, conductor radial y poeta, Mario Alarcón Muñiz. Por este motivo, Faggiana, quién le tenía un gran aprecio, le dedicaba las siguientes palabras en sus redes sociales: "Seguirás latiendo en mi guitarra; amigo, hermano, maestro; señor; Don Mario Alarcón.GUARDIAN DE LA ENTRERRIANÍAVivirás en la memoriade tu pueblo, con pasión,florecido de poemas,amigo Mario Alarcón.Sabiduría y presenciade un entrerriano cabal,genuina voz que resuena:alentando el festival.Lindo, ver ante el lucero,con el adiós del cantor,soltar en versos de enero,al entre ríos tu amorCalandria del libre vuelo,anida en tu corazón,de la palabra, el maestrobien nuestro; Mario Alarcón.Atravesando distancia,el aire lleva tu voz,para la patria entrerriana,defendida con ardor.Y allá vas detrás del albaal refugio de un fogón:pastor de la entrerrianía;señor: don Mario Alarcón.Con el respeto y el enorme cariño que siento, te abrazo, familia".Y, en esta oportunidad, quién le dedicó unas palabras a Julio, fue Roberto Romani. Las mismas, dicen así: "ADIÓS, JULIO: fuimos todos los amigos con la intención de levantar un solo aplauso en la despedida. Y así ocurrió. En un momento del largo silencio del cementerio y después de las necesarias reflexiones del Padre Jorge, irrumpimos en un reconocimiento con dolor y con esperanza. Dolor por la partida de Julio Faggiana; esperanza porque su voz y su guitarra seguramente saldrán a partir de esta tarde a visitar los rincones orilleros del Gualeguay con la seguridad de abrazar el canto de la eternidad luminosa.Con las últimas horas del 31 de octubre, cerca de la plaza, se derrumbó el hombre, y se fueron con él las serenatas sentidas destinadas a la gente humilde; los abrazos sinceros a los compañeros de ruta; las palabras del buen docente; los arreglos musicales de Entre Ríos 5; el acompañamiento constante y virtuoso a todos los caminadores del arte nativo.Cada uno de nosotros, en Gualeguay y en todos los rincones de la alegría, encontró en Julio la posibilidad de profundizar el conocimiento sobre nuestro folclore, y descubrir en las páginas de la provincia los secretos del hombre que trabaja la tierra y pinta el paisaje de la ternura.Como en el cementerio esta tarde, coincidiremos siempre con Tuky Carboni en la necesidad de exteriorizar la pena. Pero también coincidiremos con los hermanos de patria y cielo que es indispensable seguir cantando, para que el alma buena del guitarrero de las altas madrugadas permanezca en nosotros. Y nos de las fuerzas indispensables para volver a levantar el escenario de los sueños, que siempre nos cura y nos proyecta hacia los horizontes del amor".No es coincidencia que todos, o la gran mayoría, de los artistas gualeyos siempre estén distinguiendo el río, el pueblo y su gente. Gualeguay tiene una magia tan cautivadora como la que estos escritores, poetas y cantautores poseen. Por eso, nunca se irán. Quizá ya no los veamos más físicamente, pero ahí están. Nos quedan sus voces, sus cuentos, sus relatos, sus versos, y sobre todo su amor.
