“La calle fue mi escuela”: Mario González y 64 años de historia junto a Bomberos Voluntarios de Gualeguay
Socio fundador y reconocido vendedor de rifas de la institución, Mario González repasó su vida recorriendo las calles de la ciudad, habló de los cambios económicos y dejó una reflexión cargada de humildad y compromiso con el cuartel.
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Durante más de seis décadas, Mario González caminó las calles de Gualeguay llevando números, cobrando cuotas y sosteniendo un vínculo cotidiano con cientos de vecinos. Conocido por generaciones enteras, su figura se volvió inseparable de Bomberos Voluntarios de Gualeguay, institución a la que acompañó prácticamente toda su vida.
En una entrevista cargada de recuerdos, emociones y anécdotas, González repasó sus comienzos, habló de las dificultades económicas actuales y expresó el orgullo que siente por seguir colaborando con la institución de la que forma parte desde hace tantos años.
Una historia que comenzó a los 10 años
Mario recordó que su relación con la venta de rifas comenzó siendo apenas un niño. Según contó, empezó cuando la institución buscaba personas que quisieran salir a vender números, una tarea que en aquel momento pocos estaban dispuestos a realizar.
“Hace 64 años que ando en esto. Empecé a los 10 años”, relató.
Sin experiencia previa y sin que nadie le enseñara, aprendió solo, recorriendo la ciudad y ganándose la confianza de los vecinos.
“Nadie me enseñó nada, solito aprendí. La calle fue mi escuela”, expresó con sencillez.
Desde entonces, la bicicleta, las visitas casa por casa y el contacto diario con la gente se transformaron en parte de su rutina y también de su identidad.
El vendedor de la suerte
Con el paso de los años, Mario se convirtió en una figura muy querida dentro de la comunidad. Muchos vecinos lo reconocen no solamente por su trayectoria, sino también por considerarlo un vendedor “de buena suerte”.
“La gente me trata de buena suerte porque doy muchos premios durante todo el año”, comentó entre sonrisas.
Esa cercanía con los vecinos fue construyéndose a lo largo del tiempo, con conversaciones cotidianas, recorridas permanentes y una presencia constante en distintos barrios de la ciudad.
Para muchos, Mario representa una imagen tradicional ligada a Bomberos Voluntarios y al esfuerzo silencioso de quienes colaboran todos los días para sostener a la institución.
Una economía que también golpea las ventas
Durante la entrevista, González también se refirió a la situación económica actual y cómo afecta el trabajo cotidiano de venta y cobranza.
Explicó que hoy resulta más difícil recorrer las casas y encontrar a la gente en condiciones de pagar una cuota o comprar más de un número.
“Antes algunos compraban dos números, ahora compran uno. La compra se está achicando”, señaló.
Además, reconoció que muchas familias atraviesan dificultades económicas y que eso se percibe claramente en la calle.
“Se siente la economía de guerra”, resumió.
A pesar de ese contexto, destacó que la institución continúa teniendo respaldo de la comunidad y se mostró optimista respecto de las campañas actuales.
“Estoy de paso”
Con humildad, Mario habló también sobre el paso del tiempo y el futuro de su tarea dentro de la institución. Cuando fue consultado sobre un posible reemplazo para continuar su trabajo el día que decida retirarse, respondió con una frase que reflejó su manera de entender la vida y el compromiso institucional.
“Yo estoy de paso acá. Los hombres pasamos”, expresó.
Sus palabras dejaron entrever una mezcla de sencillez, experiencia y amor por una actividad que realizó durante toda su vida con enorme dedicación.
La mirada sobre Bomberos Voluntarios
Como socio fundador y testigo de distintas etapas institucionales, González sostuvo que Bomberos Voluntarios de Gualeguay atraviesa actualmente un buen presente tanto a nivel local como provincial y nacional.
“Creo que estamos muy bien”, afirmó.
También valoró el trabajo de las actuales autoridades y consideró que la nueva gestión viene desarrollando una tarea positiva para el crecimiento del cuartel.
“Esta gestión nueva está haciendo las cosas bien y las sigue haciendo”, señaló.
Una vida al servicio de la institución
Detrás de cada número vendido y de cada cuota cobrada hubo décadas de esfuerzo silencioso, compromiso y cercanía con la comunidad. Mario González representa a esa generación de colaboradores que ayudaron a construir y sostener instituciones fundamentales para la ciudad.
Con 64 años recorriendo las calles, continúa siendo una figura reconocida y respetada por vecinos de distintas generaciones.
Su historia refleja no solamente el trabajo constante dentro de Bomberos Voluntarios, sino también el valor de quienes dedican gran parte de su vida al servicio comunitario desde lugares muchas veces invisibles, pero indispensables para el funcionamiento de una institución emblemática de Gualeguay.