Lucecitas – Por Luis Garibotti
Creo que cada uno de nosotros sueña a esta hora o en cualquier otro momento con un mundo mejor.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2024/09/lucecitascartel.jpg)
Digamos una ciudad, un país un mundo donde las cosas funcionen con equidad con más justicia y más respeto entre los unos y los otros. Un mundo más solidario. Donde el más fuerte ayude al más débil en la marcha
Me tocó por suerte encontrarme noches atrás con un médico que estudia desde hace años el tema de la desnutrición infantil
Pocas cosas seguramente más injustas que la de condenar a un niño a no tener futuro por no recibir a tiempo el alimento necesario para su desarrollo. Su cerebro se quedará esperando la oportunidad que no llegará lamentablemente.
Nadie puede resolver esto solo -me decía- ni el Estado solo puede, ni las Iglesias solas pueden ni cada uno de nosotros solo puede.
Me hizo acordar de una canción que un músico español dedicó a su padre; "nunca quisiste salvarte solo/ porque no hay salvación, decías / sino es con todos"
Trabajar juntos. Unir fuerzas.
Y es en medio de esa conversación donde aparece una vez más el magnífico, el edificante ejemplo del quehacer de Lucecitas.
.Porque la conversación con este Luchador contra la desnutrición infantil se dio en el marco de una reunión donde todo un equipo - el de Lucecitas- brilló por su entrega su eficiencia y su calidez y porque sostenían el compromiso de trabajar por aquellos que necesitan de un apoyo especial. Cada uno entregando su tiempo y su compromiso. Cada uno desde su lugar. Todos a la vez. Con alegría. Sin reproches. Aportando a una obra solidaria que ojalá se extienda, crezca y se instale como un motor de cambio. No te pido nada dicen. Te entrego mi tiempo y con una prestación impecable aportamos a una Obra que ofrece su mano para que los que marchan a otro tiempo no se queden atrás- Simplemente hacen frente a un Estado que no sabe no quiere o no puede atender sus compromisos
Un pensador –Charles Péguy- escribió hace años y su vigencia crece en estos tiempos de confusión y desaliento; “Dios nos preguntará cuando lleguemos a su presencia; -como viniste solo? Tenían que venir juntos; tomados de la mano. Donde está tu hermano?- Gracias Lucecitas por proponernos una respuesta y ayudarnos a contestar esa pregunta desde el fondo de nuestra conciencia-
Luis Garibotti
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/01/luisgaribotti.jpeg)