Mauricio Frare: el desafío de los caminos rurales y una bandera propia
El presidente de la Comuna de Aldea Asunción analizó el impacto de los recursos en la obra vial, celebró la llegada del nuevo tractor y adelantó que la licitación para tres puentes clave de la zona está en su etapa final.
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Me imagino que, en principio, un hito importante y reciente es la felicidad por la compra del nuevo tractor.
Sí, por supuesto, está la felicidad por la compra del tractor. Pero bueno, tampoco se puede hacer todo lo que queremos; nos están quedando montones de cosas por hacer todavía. Se hace lo que se puede. Más que nada nos ocupa el ritmo de los caminos. Teníamos comprados materiales allá en la costa del Uruguay —lo que es ripio y brosa— y Vialidad de la Provincia nos tenía que hacer el flete. Ya estaba el compromiso acta, aprobado hace dos meses y pico, pero ellos están muy ocupados ahora. Justo en este momento empezó a trabajar Vialidad con obras propias y los pocos camiones que tienen los están usando. Como está difícil que nos traigan el material, empezamos a transportarlo nosotros ahora, de a poquito.
¿Qué utilidad se le va a dar a ese material?
La idea es usarlo para acomodar los ripios. Yo quería solucionar más que nada lo de acá, porque el gobierno de la provincia ha dispuesto una reposición grande de ripios que viene dando vueltas y a lo mejor en algún momento llega. Mi intención era acomodar toda la zona cercana y dejar listo el acceso. Lo tengo que solucionar de igual manera porque, si no, no entran los camiones, no sale el colectivo de la escuela y nos quedamos sin clases. Tengo que solucionarlo sí o sí.
Es importante recordarle a la gente la centralidad que tienen los caminos rurales para una comunidad como Aldea Asunción.
Claro, los caminos explican toda la producción y la vida diaria. Más que nada la producción. Después, está el tema de los chicos de la escuela. Las docentes que vienen a veces lo hacen a dedo, a veces las vamos a buscar, o vienen en un camión, en un tractor o en lo que sea. Cuando llueve y no se puede entrar en auto, se mueven así; recién cruzó el tractor de la comuna que anda en eso, hasta en tractor vienen las maestras. Por otra parte, el colectivo que lleva a los chicos de la secundaria, donde llueve un poquito, ya no puede pasar. El ripio no está en condiciones como para que ande un colectivo lloviendo, y menos con gurises arriba. El tema de los caminos rurales es central, porque este ripio es un abanico productivo bárbaro. Si te parás acá, es impresionante el tránsito continuo de camiones; hay estancias grandes que constantemente mueven cosecha y hacienda.
¿Cómo está constituida la producción de la Aldea hoy en día?
Acá lo que siempre más hubo fue la actividad avícola, pero se achicó mucho, un 50% respecto a lo que era entre el año 1995 y el 2000. Debe haber unas 20 granjas menos. La gente se ha ido yendo al pueblo; por ahí quedaban los hijos pero no querían seguir porque los galpones ya estaban viejos, había que invertir mucha plata y decidían no hacerlo. Optaban por irse a la ciudad a estudiar o a dedicarse a otra cosa. Así se fueron perdiendo y quedaron tapadas más de 20 granjas. Lo que uno busca es que la actividad se agrande y no que se achique.
Por otro lado, acá hay una estancia grande e importante de más de 4000 hectáreas que tiene muchos empleados y un montón de familias trabajando. Últimamente se destacó mucho la empresa El Rodeo, Mendizábal, a quienes hay que agradecerles porque el otro día nos hicieron cuatro fletes de brossa de forma totalmente voluntaria. Nos trajeron parte de la carga que tenemos comprada y que te mencionaba antes. Se pusieron a disposición; hablé con ellos una vez y luego me llamaron para hacer esos viajes. Viene muy bien para la zona. Está bien que ellos pagan sus impuestos y todo, pero también colaboran de su parte y es bueno destacarlo.
Durante esta jornada se realiza la presentación de la bandera de la comuna. Imagino que representa un proyecto muy lindo para incentivar la participación y elegir la identidad del pueblo.
Sí, lo de la bandera venía desde hace rato. Pensábamos que sería lindo tener una y que la elija la gente, en lugar de decir: "Bueno, vamos a hacer una bandera así porque yo soy el Presidente". Queríamos que fuera de la Aldea, sin color político ni nada. Desde el Consejo presentaron distintos proyectos, los fueron elaborando, mejorando y para la elección se conformó un jurado con los siguientes integrantes: profesoras de arte y una vecina mayor que es una de las que más años tiene acá y estaba en condiciones de participar. Yo también fui parte del jurado, por supuesto, pero eran ellas las que evaluaban los diseños.
Se presentaron muchísimos trabajos de alumnos, maestros, profesores y de la vecindad en general, incluso gente de campo. Hubo una gran participación, cerca de 20 o 30 proyectos. Lo lindo es que se eligió uno sin saber el nombre de los autores, porque todo se manejó con seudónimos. Cuando entrás a ver el diseño seleccionado, es una cosa hermosa y única. No es una copia de la bandera de Entre Ríos o de la de Argentina; es una bandera propia y hermosa que ahora la gente va a poder ver.
¿Qué otros proyectos o actividades tienen en agenda para la Comuna?
Proyectos tenemos varios. Como te comentaba, estamos construyendo un tinglado para resguardar las herramientas de la comuna. Además, hay unas obras de infraestructura que ya salieron y van a licitación en cualquier momento: se trata de tres puentes. Específicamente en el Arroyo Cantoni, en el Vizcacha —donde se va a ampliar la estructura— y otro puente un poco más allá. Se van a construir calzadas sumergibles pero más grandes, porque las que están actualmente se vuelven peligrosas; llueven 20 milímetros, el agua ya cruza por arriba y con un auto no podés pasar, tenés que esperar que baje.
La idea es que la zona se vuelva transitable. Es un reclamo que viene dando vueltas desde hace 15 o 20 años. Cuando inicié mi gestión, buscamos los antecedentes y empezamos a gestionarlo firmemente de nuevo, y salió. El senador nos da una mano bárbara en esto porque ellos tienen el peso político más fuerte para destrabar estas cosas. Ya pasó todo el proceso administrativo interno y está en las últimas instancias previas a la licitación. Ojalá esté el presupuesto para que se ejecute; yo creo que se va a hacer este año.
Para cerrar, ¿qué balance hacés del trabajo interno?
Quiero agradecer especialmente a la comisión y a la gente que trabaja conmigo. Con respecto a la compra del tractor, el contador y el asesor legal hicieron un trabajo bárbaro. Todo lo que se hace se maneja de forma muy estricta y prolija. Cuando iniciamos la gestión no conocíamos al contador; lo contratamos porque tenía experiencia con una Junta de Gobierno y su esposa trabaja en el municipio de Galarza. Para él también era algo nuevo y se maneja con una prolijidad tremenda. También el asesor legal nos da una mano bárbara para hacer todo correctamente. Somos un equipo: están el secretario, el tesorero, el consejo. Todo lo que se realiza se define en conjunto, no es que yo hago y deshago solo. Es un trabajo en equipo donde todos ayudan. Hasta ahora venimos marchando bien y haciendo lo que se puede con los recursos disponibles, que no son muchos. A veces tenemos un proyecto armado y, al incorporarse unas 20 comunas más al sistema, nos reducen de golpe la coparticipación y nos quitan bastante plata. Eso nos obliga a sujetarnos; de hecho, la compra del tractor nos desmoronó un poco los números porque no sabíamos con certeza cuánto dinero iba a ingresar.
Ahora se está emparejando un poquito, pero nos achicaron el presupuesto que teníamos proyectado y estamos ajustando los números. Nuestra idea original era destinar entre 4 y 5 millones de pesos todos los meses a los caminos, ya sea para comprar brosa o lo que hiciera falta. Lo pudimos hacer en enero y febrero, y recién volvimos a volcar recursos este mes; es decir, en seis meses sólo lo pudimos implementar tres veces porque no nos daban los números. Si el presupuesto se achica, hay que recortar en varias cosas e ir midiendo el día a día. La Comuna tampoco puede quedar en cero, siempre tiene que mantener un respaldo por cualquier eventualidad. Cuando inicié mi gestión, agarramos la comuna con un mes de deuda y yo no quiero que vuelva a pasar eso; mi objetivo es tener siempre un mes a favor. Ahora con la compra del tractor nos quedamos medio justos, pero ya nos vamos a recuperar. Estamos bien.