Sebastián Mesples analizó el aporte de la inteligencia artificial al futuro del agro
La inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar cada vez más importante en el desarrollo de las actividades agropecuarias. Su capacidad para procesar grandes volúmenes de información, identificar patrones y anticipar posibles escenarios abre nuevas posibilidades para productores y profesionales del sector.
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En ese contexto, Sebastián Mesples participó de una actividad organizada por Roagro y Cereales, donde brindó una charla sobre inteligencia artificial aplicada al agro. En una entrevista, explicó los alcances de esta tecnología y las herramientas que puede aportar a la producción rural.
Mesples señaló que actualmente el campo cuenta con numerosos dispositivos que generan información, entre ellos cámaras satelitales, cámaras multiespectrales, drones, sensores instalados en los suelos y maquinaria agrícola. Según explicó, uno de los principales aportes de la inteligencia artificial consiste en integrar esos datos, que muchas veces se encuentran dispersos, para detectar relaciones, patrones y alertas que permitan mejorar el análisis de cada situación.
Durante la conversación, remarcó que la inteligencia artificial no debe entenderse como un reemplazo del productor o del profesional, sino como una herramienta de asistencia. En ese sentido, sostuvo que puede contribuir a que ingenieros agrónomos y productores rurales cuenten con más elementos para evaluar alternativas y tomar decisiones.
Otro de los aspectos abordados fue la posibilidad de realizar simulaciones antes de concretar inversiones. Mesples explicó que, mediante estas herramientas, será posible recrear las condiciones de un lote en una computadora y evaluar distintas variables antes de intervenir en el campo.
Esta capacidad también permitiría elaborar planes de contingencia frente a situaciones climáticas adversas, como la falta de lluvias, y analizar diferentes escenarios, desde condiciones favorables hasta perspectivas más pesimistas. De esta manera, los productores podrían anticipar posibles dificultades y establecer estrategias de respuesta.
La tecnología y las nuevas generaciones
Durante la entrevista, el especialista también hizo referencia a la importancia de transmitir los conocimientos acumulados por los productores a las nuevas generaciones. Consideró que la inteligencia artificial puede contribuir a organizar y conservar criterios de manejo, experiencias y decisiones que forman parte de la historia productiva de cada establecimiento.
En ese sentido, planteó que la incorporación de tecnología también puede acercar a los jóvenes al trabajo rural, al mostrarles un sector vinculado cada vez más con la innovación, los datos y las herramientas digitales.
Como ejemplo de sus aplicaciones, mencionó la posibilidad de utilizar drones, imágenes e inteligencia artificial para identificar sectores específicos de un lote que necesitan tratamientos fitosanitarios, evitando intervenir de manera generalizada cuando el problema se encuentra solamente en determinadas zonas.
Este tipo de aplicaciones puede contribuir a reducir el uso de productos fitosanitarios, el consumo de combustible y las horas de trabajo, además de mejorar la trazabilidad de las intervenciones.
Una herramienta cada vez más accesible
Otro de los puntos destacados por Mesples fue el costo de acceso a estas tecnologías. Indicó que actualmente existen herramientas gratuitas que pueden funcionar como asistentes administrativos mediante instrucciones sencillas, mientras que otras opciones de pago tienen costos aproximados de 20 dólares mensuales.
Desde su perspectiva, esta accesibilidad permite que pequeños productores y emprendedores también puedan incorporar inteligencia artificial a sus actividades, sin necesidad de realizar grandes inversiones iniciales.
Finalmente, Mesples sostuvo que la transformación tecnológica del sector agropecuario continuará avanzando a gran velocidad y que es importante comenzar a comprender sus posibilidades. Aclaró que no es necesario convertirse en programador ni ser un experto en tecnología, pero sí desarrollar criterios para conocer qué herramientas utilizar y cómo aprovecharlas.
La entrevista permitió poner en perspectiva los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial para el agro, una actividad en la que la innovación tecnológica comienza a tener un papel cada vez más relevante en la planificación, la producción y la toma de decisiones.