Adicciones.
Alicia Donghi es Licenciada en Psicología, Docente de la Carrera de Psicología y de la Maestría Interdisciplinaria en la Problemática del Uso Indebido de Drogas, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. Autora y co-autora de varios libros, entre ellos “Adicciones: una clínica de la cultura y su malestar" (JV Ediciones, 2000); “El trabajo del Psicoanálisis: las adicciones” (Letra viva, 2001); y de “Innovaciones de la práctica. Dispositivos clínicos en el tratamiento de las adicciones”, ( Grama Ediciones,2003). Dirige, junto a la Licenciada Liliana Vázquez, el Centro de Día en Patologías del Consumo AABRA, en la Ciudad de Buenos Aires, donde nos recibió para esta entrevista.
--El dispositivo de tratamiento que nosotros tenemos parte de algo muy importante que es el Diagnóstico institucional que consta de 4 o 5 entrevistas al paciente y con la familia, a veces con un amigo. También entrevistas con el Psiquiatra tratante, y en anorexias y bulimias con Nutricionista. Luego, con ese panorama ubicamos qué función puede estar cumpliendo en ese sujeto y en esa familia ese consumo, para decidir a qué darle más importancia, por ejemplo a algunos los atendemos solamente en grupos. Es necesario hacer todo un trabajo con la familia y luego un abordaje individual para descomprimir el discurso de porqué se droga. Lo más importante es el diagnóstico personalizado, no sirve la estandarización, por eso algunas comunidades terapéuticas funcionan con algunos pacientes y con otros no.Pregunta: -Con respecto a la abstinencia, hay un artículo de Lic. Sánchez que plantea que la dependencia marca un estado de descomposición neurobiológica al que hay que restablecer por medio de respuestas también neurobiológicas o químicas para luego poder plantearnos una cura por la palabra.¿Es necesario esto? ¿Qué opina?--Hay que decir que Mario Sánchez desarrolla toda su investigación en Francia donde la heroína es la droga principal, y la abstinencia de esta droga es terrible, no pasa lo mismo con las demás. Nosotros tenemos en cuenta el apoyo medicamentoso en algunos casos, con Psiquiatras que evalúan, se utilizan estabilizadores del humor. O antidepresivos, la Carbamazepina funciona muy bien para frenar las compulsiones. También tenemos que tener en cuenta que están todas las trampas del síntoma ya que algunos no toman el medicamento para poder consumir, por lo tanto es necesario algún marco de contención ya sea de la familia o de un acompañante terapéutico que suministre la pastilla cosa que disminuya el deseo de consumir.Pregunta:- Usted habla de subjetividad precaria, de hacer surgir el sujeto que está aplastado por el tóxico. ¿Cómo aparecería esa subjetividad en el paciente adicto?-En primer lugar cuando un sujeto adicto concurre a consultar ya muestra un punto de castración, es decir hay un sujeto emergente, en esa intermitencia del consumo, los momentos en que toma conciencia, hay que aprovechar ahí, porque la sustancia hace de tapón de la subjetividad. No podemos hacer hablar, usar la palabra a alguien que tiene la subjetividad muy precaria porque se va a angustiar cada vez más y va a consumir más, tiene que haber un mínimo de renuncia al consumo para que aparezca un sujeto. Por ejemplo si alguien está drogándose mucho, sería mejor que el dinero lo gaste en acompañamientos terapéuticos que lo preserven de consumir y posibilitar la aparición de una angustia que él pueda empezar a poner en palabras.Pregunta:-¿cuándo se justificaría una internación?_ Cuando vemos que no hay ningún recurso que pare esta cosa de pasaje al acto que caracteriza al sujeto adicto y que el paciente está en riesgo, como en un caso que tuvimos que internar porque nos enteramos por el acompañante, ya que la familia no lo sabía, por eso es importante el acompañante terapéutico, que el paciente corría picadas con el auto, pasaba semáforos en rojo, lo más peligroso no era el consumo de cocaína sino esta compulsión a la velocidad y fue por eso que se decidió su internación. La internación es recomendable cuando no podemos meter el caballo en el picadero, como dice Lacan, cuando vemos que el nivel de actuación es muy alto. Como institución no podemos permitirnos que el paciente se quede sin su espacio, por eso no se trabaja con un marco rígido, el adicto pierde muchas cosas con su consumo, tratamos que no pierda el espacio de tratamiento.Resumen y compendio Lic. Ana Zanini. MP 138
