El trauma. Lic. Ana Zanini.
Continúo investigando sobre los efectos de las situaciones que provocan efectos traumáticos porque considero que en épocas como las que vivimos, tan plagada de peligros y emociones intensas debemos estar preparados para afrontar la realidad sin exagerados temores pero también sin exponernos a riesgos ilimitados. Resumo a continuación diversas posturas de estudiosos sobre el tema:
-"El hombre comparte con muchas especies animales un sistema de acción defensivo compuesto por diversos subsistemas: hipervigilancia, congelación, huida, lucha, sumisión total(Fanselow & Lesker, 1998; Misslin, 2003), junto con algunas formas de sumisión social (Gilbert, 2000). La supervivencia al ataque se sigue de la recuperación, que se caracteriza por el descanso y aislamiento, cuidado de las heridas y el retorno gradual a las actividades diarias. "En el caso de la disociación estructural de la personalidad relacionada con el trauma, sin embargo, la coordinación y cohesión de los sistemas de acción parecen estar desorganizadas de forma tal que las acciones del sujeto superviviente no se adaptan bien a las circunstancias imperantes.Sistemas de acción y traumatizaciónLas actividades de la vida normal son generalmente incompatibles con aquellas de la defensa inmediata; lo mismo vale en sentido contrario. Los sistemas de acción de la vida diaria tienden así a estar inhibidos durante la amenaza (Cassidy, 1999) Por ej.: evitación de conductas y embotamiento en acciones de la vida diaria y evitar re-experimentar sucesos parecidos .Para crear una personalidad cohesionada, que incluya un sentido continuo de la propia identidad debe, sin embargo, existir además, alguna integración entre la defensa y los demás sistemas de acción. La capacidad individual que tiene cada sujeto de integrar todos estos sistemas y, consiguientemente, de regular tanto los afectos como los impulsos, dependen de unas buenas relaciones parentales (padres que han contenido al hijo) y de vínculos afectivos seguros (Schore, 2003).La disociación de la personalidad se desarrolla cuando se expone a niños o a adultos a sucesos potencialmente traumatizantes y cuando la capacidad integradora que tienen éstos es insuficiente como para integrar plenamente estas experiencias dentro de los límites de una personalidad relativamente coherente. El sujeto puede dar la impresión de estar bastante tranquilo y de ser capaz de llevar una vida (relativamente) normal. La normalidad es, sin embargo, solamente una apariencia por cuanto esta parte de la personalidad evita, física y mentalmente, todos los indicios que se relacionan con el trauma, incluido su mundo intrapsíquico, lo que da lugar a que éste "viva la vida en la superficie de la conciencia" Parafraseando una metáfora hecha por Myers (1940) que describía lo que se producía en los soldados que combatieron en la I Guerra Mundial, hablamos de parte Aparentemente Normal de la personalidad (PAN) para referirnos al funcionamiento de la persona traumatizada en la vida diaria. De igual forma, hablamos de la Parte Emocional de la Personalidad a aquella que explota ante un recuerdo del suceso. El tratamiento del TEPT complejo y de otros trastornos relacionados con el trauma deberá estar enfocado hacia la gradual integración de las partes disociadas (por ej., recuerdos traumáticos) dentro de los límites de una personalidad coherente y cohesiva. Este trabajo debe comenzar con el refuerzo de la personalidad para funcionar en la vida diaria, hecho que comúnmente implica superar el temor y la evitación recíproca que se produce entre las diferentes partes disociadas y las fobias a los vínculos, separación, pérdida, o recuerdos traumáticos. El TEPT constituye un nuevo paradigma para el estudio de la interacción de factores psicosociales y neurobiológicos en situaciones extremas de estrés, que puede producirse no solo tras experiencias catastróficas naturales o provocadas, sino también tras emergencias corporales y mentales como un infarto agudo de miocardio, una parada cardiaca o una esquizofrenia paranoide en las que se produce la percepción de una grave amenaza a la vida, y sobre todo en personas con factores de riesgo como son los de personalidad previa y bajo soporte social.El TEPT constituye un nuevo paradigma para el estudio de la interacción de factores psicosociales y neurobiológicos en situaciones extremas de estrés, que puede producirse no solo tras experiencias catastróficas naturales o provocadas, sino también tras emergencias corporales y mentales como un infarto agudo de miocardio, una parada cardiaca o una esquizofrenia paranoide en las que se produce la percepción de una grave amenaza a la vida, y sobre todo en personas con factores de riesgo como son los de personalidad previa y bajo soporte social. En todas las técnicas psicoterápicas conocidas se recomienda estimular a las víctimas a expresar los recuerdos del trauma y las emociones negativas asociadas, aunque transitoriamente suelen exacerbarse los síntomas clínicos de los enfermos e incluso estos pueden interrumpir prematuramente el tratamiento por este motivo. En efecto, la re experimentación puede actualizar las vivencias traumáticas y aumentar la sensibilización del paciente a nuevos y viejos estímulos estresantes. ¿Cómo lograr desensibilizarle? ¿Cómo ayudarle a ganar control personal? Lo fundamental es que en el tratamiento pueda tener lugar la experiencia y la expresión de la emoción, en vez de evitarla, durante un tiempo suficiente (en cada sesión y en el tratamiento suficientemente duradero), en un espacio de seguridad y respeto en el que es posible el aprendizaje de la experiencia emocional traumática y la consecución de una verdadera "experiencia emocional correctora" o mejor reparadora del daño experimentado, esto ayuda a obtener una capacidad de tener juicio de realidad más consolidado con menos ingenuidad y más conciencia de los límites personales. Vivir implica ciertos riesgos a pesar de los intentos para aumentar el control sobre el mundo y porque las personas podemos ser peligrosas a veces. Vivir supone un reto que permite el desarrollo de estrategias adaptativas de afrontamiento de forma flexible y variada, discriminando y aceptando a los demás como seres diferentes.Compendio: Mingote Carlos, Universidad de Madrid. Basili Rubén, "El trauma psíquico".
