Estudios sobre la violencia.
Según un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública de México, realizado por Hijar M. & Valdez-Santiago en 2008, sobre Programas nacionales e internacionales de intervención con mujeres víctimas de violencia de pareja y con los agresores, las ONG tienen un espacio privilegiado en la historia y experiencia con intervenciones en el ámbito de la violencia.
En consecuencia tenemos mucho que aprender de la experiencia de estas organizaciones. Apuntan también la importancia de un trabajo integrado entre comisarias, educación, trabajo comunitario, gobiernos, para un eficaz trabajo en el tema de la violencia.Contemporáneamente, con los cambios legislativos en algunos de estos países latinoamericanos, el trabajo con hombres va ganando una mayor presencia, por iniciativa de gobiernos. Sin embargo, todavía es expresivo el reducido número de iniciativas gubernamentales tanto en Latinoamérica como en Europa. El estudio fue realizado por medio de entrevistas a coordinadores y facilitadores de grupos de hombres que ejercen violencia, consultas a documentos y visitas "en loco" a estas instituciones con observación participante en algunas de las intervenciones realizadas por estas instituciones. Fueron visitadas instituciones en Perú, Argentina, Brasil, Nicaragua, Honduras, México. El resultado de este estudio evidenció las dificultades, los avances y la experiencia construida en años de trabajo con hombres que ejercieron violencia, realizado por estas instituciones. Esta investigación demostró que, en el contexto latinoamericano, la mayoría de los grupos investigados tienen un trabajo influenciado por los movimientos feministas, con intervenciones más de carácter educativo y reflexivo en dirección a revisar los conceptos de machismo, masculinidad, poder y genero cuestionando el patriarcado y la desigualdad de género. Los facilitadores en algunos casos eran hombres que ya habían pasado por el grupo y posteriormente, profesionales del servicio social y algunos psicólogos. Las mayores dificultades estaban en la financiación, seguimiento y evaluación de los logros, en el diálogo con las organizaciones feministas, judiciales y en la sistematización del proceso. El documento resalta la importancia de una atención integrada y en red y de no realizar intervenciones que sean solo conductuales, psicoanalíticas, mediación o negociación, terapia de pareja o que apoyen el individualismo, principalmente si no abordan cuestiones de género.El marco teórico de género y de las masculinidades estaban presentes en algunos programas presentados en este encuentro, sin embargo, con excepción de pocos , de una manera bastante reducida, incluido como un tema, pero sin tener un destaque considerable o marco político social involucrado con el movimiento feminista. La mayoría consideraba trabajar aspectos de género o masculinidades, pero no necesariamente se consideraba feminista o se fundamentaba en los estudios académicos de masculinidad. Seidler (2009) resalta que los hombres en la actualidad crecen en un mundo que se configura de una manera muy distinta al de sus padres, es decir, las identidades rígidas que sus padres heredaron pasan a ser más fluidas, abiertas, flexibles a los flujos de una diversidad de corrientes culturales, las cuales están presentes en los medios de comunicación, principalmente la internet. Esta fluidez, quizá, sea la oportunidad para promover cambios subjetivos, cuestionamientos, diversidad y formas de subjetividad menos destructivas, rígidas, violentas. En consecuencia, un trabajo de intervención con actuación directa en la toma de conciencia de estos hombres en cuanto a aspectos de su socialización frente a un modelo de masculinidad opresivo y que posibilite pensarse distinto a un ser violento en sus relaciones afectivas.Es necesario aclarar que en la actualidad se cuestiona usar la palabra "género" asociado a alguna forma de violencia, como si la idea de violencia estuviera implícita en la definición de género. (Eva Giberti). Desde un pensamiento crítico podemos pensar: la violencia familiar, contra las mujeres, violencia de género, violencias sexuales, malos tratos a niñas y niños, trata de personas, discriminación de los transgéneros y toda otra relación en que haya víctima y victimario.Quiere decir que hay distintos marcos teóricos para reflexionar y debatir estos temas, también cambian según las épocas. Y deberemos tomar conciencia de nuestra propia distorsión entre el "decir" y el "hacer". "Derivar "a las víctimas a tratamientos psicológicos cuando los hospitales están saturados es recrear nuevas encerronas. Así como suponer que la psicoterapia, sin la transmisión del empoderarse de la mujer para enfrentar al violento, es suficiente también significa una distorsión perceptual del problema.Lic. Ana Zanini. MP 138.Bibliografía:Violencia y Género- Giberti Eva.Grupo VIPAT (Violencia en la Pareja y en el Trabajo) - Departamento de PsicologíaSocial - Universidad Autónoma de Barcelona - España.
