Infancia y sociedad. Algunos aportes acerca del juego.
Al Jugar el niño desempeña una actividad libre que le permite crear e imaginar, poniendo en juego toda su fantasía. Se considera que jugar es siempre una experiencia creadora porque a través del juego el niño va conociendo y comprendiendo el mundo que lo rodea.
Es por eso que se lo utiliza con fines educativos ya que los niños experimentan, aprenden, crecen y se desarrollan a través del juego.El jugar tiene que ver con un "Hacer como sí, sabiendo que no es". Se pone en juego la fantasía y creatividad del niño en sus acciones lúdicas y es por eso que un simple palo se puede convertir en un gran caballo que lo llevará hacia otro país... o un pedazo de cartón arrugado puede ser el mejor auto de carrera de todo el mundo y en el piso del living puede aparecer un mar muy profundo y peligroso.La aparición de estas fantasías nos indica que ese niño está desarrollando toda su capacidad creadora y la manifiesta con sus acciones lúdicas, prescindiendo de la intervención del adulto.Al ver que un niño juega creando todo un nuevo mundo imaginario para él sólo, nos preguntamos: ¿Qué rol desempeñamos los adultos en el desarrollo del juego de un niño?En una experiencia de Psicomotricidad se estudió al niño y al adulto en un mismo momento de juego recreando lo que los grandes hacemos en nuestros hogares cuando criamos un hijo pequeño. El jugar juntos y el hecho de compartir los juegos, introduce una práctica estimulante que entre otras cosas le permite al niño el acceso a la ficción, al "como sí". El jugar no nos es dado, no es algo innato, requiere de un aprendizaje que permanece inadvertido, justamente es el adulto el que introduce al niño en las prácticas de juego.Más que aprender un conjunto de reglas y procedimientos el niño aprende de la predisposición al juego que tiene el adulto, de una actitud lúdica, que pone al cuerpo en situación de interactuar en un programa de acciones sin un fin utilitario.Los primeros juegos corporales motivados e iniciados por el adulto lo ubican al niño como protagonista principal de la escena lúdica. Las primeras relaciones lúdicas o pre-lúdicas son corporales y ponen al cuerpo en situación de manifestarse a través del juego.Por eso decimos que los juegos de crianza son esencialmente juegos corporales.Dice el Lic. Calmels:"Cuerpo y ficción se unifican en los juegos de crianza"Y los clasifica con tres juegos elementales:-Juegos de sostén: simulacros de vuelos o de caídas. Es en esta repetición del mismo juego donde se deja constancia del regreso sano y salvo en los brazos del cuerpo protector.-Juegos de ocultamiento: El juego del "cuco" como todos los juegos de ocultamiento plantean una pérdida momentánea del contacto visual que va acompañado de preguntas tales como ¿dónde está el nene?, para luego reencontrarlo visualmente junto con un ¡acá está!-Juegos de persecución: ocurre cuando un adulto amenaza lúdicamente al niño con intención de agarrarlo, de apresarlo o de comerlo.Entre lo que se promete verbalmente y lo que sucede en la acción hay una diferencia notable. Aquí el lenguaje muestra su figuración, lo que se dice no es lo que se hace. Realmente el niño no es devorado ni atrapado por el adulto, ni arrojado al aire, en su cuerpo intacto y libre de daños y ataduras está la prueba de que la "amenaza ficcional" anuncia el comienzo de un juego.El contenido de los juegos corporales desarrollados durante los primeros años de vida constituiría la matriz desde la cual se organizan los juegos de la niñez, la adolescencia y la vida adulta.Aprendizaje y juego tienen un punto de encuentro, no solo porque a jugar se aprende, sino porque el acceso al juego se aprende jugando y poniendo en funcionamiento un mecanismo de aprendizaje particular.Un niño que puede jugar seguramente podrá aprender sin dificultades ya que el juego es un medio de expresión, de comunicación y de resolución de conflictos. Esta es la razón por la cual es utilizado en las terapias con niños como medio a través del cual podemos abordar la problemática.Podemos decir que una escasa o nula experiencia del jugar en los primeros años, privan al niño de desarrollar los aspectos creativos y ficcionales que le serán de ayuda para resolver conflictos y para insertarse exitosamente en la sociedad donde la expresión corporal es importante.Dice Donald Winnicott: "es en el juego y quizás sólo en él, el niño o el adulto están en libertad de ser creadores y de usar el total de su personalidad, y sólo al ser creativo el individuo se descubre a sí mismo"-y dice que el juego es: "vivir creativa, saludable y enriquecedoramente consigo mismo y con el entorno. Significa recrearse, divertirse."Él le asigna gran importancia al juego, que comienza como movimiento de separación de la madre en un espacio potencial entre ésta y el bebé.Investigó sobre el proceso de maduración del bebé y la importancia del rol materno en dicho proceso, dando cuenta de un espacio intermedio entre los mundos interno y externo.Para Winnicott, es de vital importancia en la estructuración del psiquismo infantil, el desarrollo del primer año de vida del niño, porque afirma que el bebé necesita de un " ambiente facilitador" para poder adaptarse al entorno y ese ambiente facilitador es producido por la madre, a quien le adjudica un rol especial en la constitución psíquica del niño, dice que la madre debe ser"suficientemente buena" para garantizar su salud física y psíquica.Propone a la figura paterna como sostén y protección de la diada madre-hijo y es quién proveerá el espacio para que la madre desarrolle su tarea.La madre será la encargada de iniciar las acciones de holding, que es el sostén corporal que se continúa en la mirada, en la palabra.También la acción de handling o manipulación que sería la particular manera que tiene la madre de trasladarlo, sostenerlo y depositarlo en el espacio (esto no es privativo de la edad del lactante, sino que transcurre en cada momento evolutivo desde los 45 días a los 3 años).Y por último, es la encargada de la exposición de objetos o presentación del mundo que lo rodea, por ejemplo: el plato de comida y la cuchara, las rutinas diurnas y nocturnas, diferenciación de lo que es familiar y de lo que no lo es.Compendio Lic. Ana Zanini, MP 138.BIBLIOGRAFIA: Donald Winnicott, "El juego".- Cuadernos de psicopedagogía. Internet.
