La escuela: Reproches entre padres e Institución.
“La educación está en crisis” se dice, pero no se habla sólo de la educación formal sino también del rol educador de los padres.
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Los padres y madres se quejan de la escuela. La escuela se queja de los padres y madres. Y la verdad que cada uno hace lo mejor que puede, o lo que cree que es lo que se debe hacer. Fernández Moujan dice que en Psicología es casi un lugar común afirmar que un reproche es siempre a la vez un autorreproche. "Esta manera de protegerse de un autorreproche dirigiéndolo a otra persona tiene algo de innegablemente automático. El adulto, en el afán de devolver un insulto, rebuscará alguna debilidad real del oponente..." (Freud). O sea, con idénticos contenidos o con un contenido diferente- pero especialmente elegido- los reproches serían defensas o tal vez disfraces de autorreproches.¿Podríamos decir entonces que, entre padres y escuela hay un diálogo donde lo que uno le reprocha al otro es lo que se reprocha a sí mismo, o al menos. El hecho mismo de reprocharle algo significa que se está intentando escapar de algún posible autorreproche?Dice el Papa Francisco: "Hoy se ha llegado a afirmar que nuestra sociedad sería una "sociedad sin padres". En otros términos, en particular en la cultura occidental, la figura del padre estaría simbólicamente ausente, desvanecida..." El problema de nuestros días no parece ser más tanto la presencia invasiva de nuestros padres, sino más bien su ausencia. Los padres están a veces tan concentrados en sí mismos y en su propio trabajo y a veces sobre su propia realización individual, al punto de olvidar también a la familia. Y dejan solos a los niños y a los jóvenes.... Dice nada menos que "el Padre Francisco". (Fernández Moujan).Paso una síntesis en forma de lista de los reproches típicos de la escuela hacia los padres y madres de sus alumnos:-Llegan tarde.-No ponen límite.-Saturan a sus hijos de actividades.- Los dejan acostarse a cualquier hora.-Los dejan en la computadora o televisión demasiado tiempo.- Descuidan la alimentación.- Descuidan el lenguaje y la comunicación.- No pasan tiempo juntos o están todo el tiempo encima-por ejemplo:- se meten en la escuela y los acompañan hasta el aula y si pudieran se quedarían con ellos.- les hacen las tareas o, por el contrario se desentienden totalmente.- descuidan la higiene y la salud.- en lo opuesto se obsesionan por el tema de la seguridad y no toleran ni un golpe ni una discusión, viendo bullying o abuso en toda situación de agresión.- No concurren a las convocatorias de la escuela.En síntesis, padres ausentes, falta de límites, sobreprotección o abandono, dos caras de una misma moneda. Dos caminos que llevan a lugares similares, fundamentalmente chicos sin la confianza básica necesarias, con una autoestima débil o muy poco tolerantes a las frustraciones, características éstas que se muestran de distintas formas.Y los padres ¿qué reprochan? Ya sea en charlas entre padres, o por notas en los cuadernos de comunicación, o en reclamos airados directos a docentes y directivos, o por cadena de mails o Facebook que multiplican el nivel de reproches a niveles inimaginables, sus reclamos serían entre otros:- No cuidan a mi hijo/a.- No le dan suficiente tarea.-Les dan mucha tarea.-No entienden que tienen otras cosas que hacer.-"No hacen nada" con los que pegan o insultan.-No tienen en cuenta las particularidades de cada alumno.-Hace calor.-Hace frío.-Ya lo etiquetaron.-Le dejan comprar cualquier cosa en el comedor.-La mochila es muy pesada.- Hay muchas escaleras.-Mi hijo se lastimó, generalmente en el recreo.La pregunta sería, más que pregunta afirmación: "Entre progenitores y escuela hay un diálogo tal que cada uno le reprocha al otro lo que se reprocha a sí mismo, o cuanto menos que el hecho mismo de reprocharle algo significa que se está intentando escapar de algún posible autorreproche".Evidentemente somos parte de una cultura, de un medio social, de un sistema que nos excede y nos abarca. Existimos en un tiempo y lugar (aquí y ahora). Y este tiempo y lugar cuenta con vías muy poderosas (sin discutir la calidad), que nos llegan a través de los medios (televisión, internet, diarios, radio, en la calle, la publicidad etc. Y no descansan- están presentes las 24 horas del día y en todos los lugares, y, allí donde nosotros nos cansamos. Porque somos humanos. Allí donde los maestros y maestras se cansan, están los " medios" que nunca se cansan y además no tienen ningún interés afectivo ni de cuidado para con nuestros hijos-Esto nos pone ante un panorama en el que no nos podemos quedar tranquilos pensando ingenuamente que la educación pasa por casa o por la escuela. La realidad es que somos meros consumidores, u objetos de manipulación, pero no como padres, madres, maestros, hijos, alumnas que merecen ser respetados, educados y liberados a través de la educación.Para pensar ¿No?Continuaremos.Fuente: Fernández Moujan, Octavio. Artículos.
