La infancia posmoderna
“-He tratado de buscar lo que sería una imagen de una sociedad del futuro y qué criterios psicosociales se tomarán para determinar cómo son los estratos en que será dividida:- será quizás menos marcada por la herencia del privilegio social, típico de los tiempos aristocráticos, no es muy probable que prevalezcan las herencias de recursos económicos en sociedades capitalistas como las épocas que vivimos, incluso la herencia de la inteligencia no será el principal criterio para separar ovejas de cabras en la sociedad futura. En su lugar sí serán factores decisivos cualidades como: fortaleza psíquica, tolerancia ante el stress, habilidad para no dejarse llevar por emociones irracionales: la potencia psíquica se convertirá en el factor decisivo para sobrevivir en la sociedad futura.” (Lars Dencik)
El desarrollo en los países nórdicos lleva a nuevas e inéditas funciones en la familia como institución, todavía prevalece el núcleo familiar tradicional, pero con funciones bastante distintas entre sus miembros. ¿Cómo influye ésto en la educación de un niño posmoderno? Se observó que, entre otras conclusiones:-los pequeños nacen en momentos planificados y son muy deseados, llegan por elección, no como castigo o regalo dice el autor.- También que en estas sociedades, ninguno pasa hambre, ni desatención médica y con vivienda asegurada mínimamente estándar.- La mayoría crece con los dos padres que trabajan (hasta un 90 % de madres trabajan también). Esto hace que permanezcan al cuidado de terceros al menos 10 horas por día, de forma privada o en centros de atención diurnos. Cada vez se considera a cada persona más libre, independiente y única. Poco a poco los lazos familiares ya no cuentan tanto y los niños, son asistidos legalmente en sus derechos y es muy vigilado el tema de la educación y trato que dan los padres a sus hijos. Ocurre entonces que se ha producido un cambio en el papel de la familia y también en las redes sociales con las que se relaciona el niño, quien entra en otros mundos de experiencias novedosas, que lo llevará a formas nuevas de crecimiento y comportamiento. Es importante analizar la interacción entre los distintos medios en que se desarrolla la vida y crecimiento de los chicos. Transcribo un párrafo del libro de Dencik:Miremos a dos niños: Anders y Annika. Ambos tienen poco más de tres años. Comenzaron la guardería el mismo día en Estocolmo desde bebés: Annika está en la guardería todos los días sin excepción a las mismas horas, normalmente entre 8.30 y 15.30. Anders, a veces está allí desde la mañana temprano, y otras veces se queda hasta mucho más tarde. La madre y el padre de Annika tienen trabajos relativamente autónomos, con horas fijas y horario flexible. La madre de Anders, soltera, tiene un trabajo de jornada completa, mientras que el de la madre de Annika es de jornada parcial. Annika participa regularmente en las actividades de la guardería, juega bien con los otros niños, y se une a las actividades organizadas. Es apreciada por los demás y aceptada. Anders no se une a ninguna actividad, los niños no lo integran, el personal se turna para regañarlo o para tratar de integrarlo. Cuando Annika vuelve a casa, la reciben sus padres que están deseosos de compartir su tiempo con ella. Anders se encuentra con una madre que nunca tiene demasiado tiempo para dedicarle, cree que está demasiado apegado a ella y lo manda a jugar o lo sienta frente a la televisión. Para Annika la guardería significa compañía, recibe estímulos buenos y también disfruta y recibe afecto en la familia. Para Anders, la vida en la guardería indica estar excluido socialmente y ser rechazado por su grupo de iguales continuamente. Se va con la frustración a su casa y allí tampoco recibe muestras de afecto de su madre. Para Annika, los dos sistemas de socialización interactúan en forma totalmente positiva, se complementan como buenos recursos. Para Anders, las idas y venidas entre los dos ambientes no ofrecen nada positivo para ayudarlo en su socialización e individuación. La conclusión más importante que podemos sacar de todo esto es que las guarderías no son en si algo malo o bueno para los niños. Tampoco se le puede dar valor social y pedagógico a las guarderías sin ver la situación total de la vida del niño como son los trabajos de los padres y la conformación de la estructura familiar. Los centros de atención diurna son a menudo buenos y estimulantes para ciertos niños, para aquellos que ya están bien en otros espacios sociales, pero para otros chicos puede llegar a ser un gran esfuerzo para aquellos que está pasándola mal en sus familias y se les debe prestar atención.Compendio: Ana Zanini. MP 138.Lars Dencik: creciendo en la era posmoderna.
