La universidad y los fracasos
Continúo con una entrevista y algunos comentarios míos acerca de este tema que nos preocupa, es una entrevista a una especialista en Psicología Educacional, Lic. N. Elichiri
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Las instituciones (escuelas entre otras) Tienden a depositar en los estudiantes la responsabilidad por el fracaso en los exámenes soslayando cualquier responsabilidad Intra escolar.cta. En los resultados de nuestras investigaciones se registra una tendencia en los padres de mayor preocupación por la aprobación de cursos que por el logro de aprendizajes básicos y por la construcción de conocimientos. Esto no favorece la motivación ni promueve autonomía en los aprendizajes; tampoco permite que el alumnado asuma responsabilidades.Se observa que las madres y padres de altos niveles educacionales muestran un mayor apoyo intencional, es decir, enseñanza directa de los contenidos temáticos; con frecuencia delegando las actividades en profesores/ as particulares o en acciones tutoriales con especialistas. En cuanto al docente, éste es el eslabón más frágil y descuidado del sistema educativo. Si bien en las capacitaciones se ha avanzado respecto a procurar aunar el "saber" con el "saber hacer", aún queda mucho por resolver respecto a las condiciones laborales y de desarrollo personal, dice la especialista.Observamos que no se trabaja sobre el tema de los exámenes como momentos de un proceso de evaluación en la formación de docentes, ni en las capacitaciones.En nuestras investigaciones se registra que los criterios docentes respecto a progresos en los aprendizajes de los alumnos no siempre coinciden con los avances conceptuales de los estudiantes. Esto pone en evidencia que es precisamente en el proceso de evaluación donde las condiciones de la práctica docente y los obstáculos para la apropiación se articulan en forma negativa-Escuela y familia han puesto el énfasis en la motivación externa (premios, sanciones, notas, calificaciones) y han descuidado los aspectos internos del interés y la motivación del sujeto que aprende. Es preciso generar ámbitos de aprendizaje que permitan surgir el interés por el conocimiento y que la familia y la escuela se fijen metas comunesEn las prácticas cotidianas, existen fuertes diferencias en los modos de circulación del conocimiento en la familia y en la escuela. En la familia el conocimiento es compartido, está disponible para todos y ninguno lo posee en su totalidad, sino que se complementa con los otros para resolver una tarea. A esto se lo ha denominado "fondos de conocimiento". En la mayoría de los exámenes, existe la exigencia de tener que dar cuenta del conocimiento en forma individual y el recurso de complementar los propios conocimientos con los de otros suele estar vedado. A diferencia de lo que ocurre en la familia, el sujeto debe poseer la totalidad del conocimiento requerido para la resolución de una tarea.En cuanto a la forma de tomar exámenes, todos los avances tecnológicos y didácticos no han llegado aquí y predominan las pautas tradicionales de reproducción memorística de paquetes de información sin que se procuren establecer relaciones comprensivas entre los contenidos.Cuando no se establecen relaciones con los saberes, conocimientos y aprendizajes previos el examen se desvincula del proceso de aprendizaje. Predominan así: procedimientos mecánicos; criterios estáticos de apreciación del rendimiento; pruebas y exámenes como medios administrativos de control e inspección con finalidad selectiva y punitiva; fragmentación de saberes y consideración de que memorizar y aprender son sinónimosAsí la costumbre evaluadora se hace ley y se normalizan los rituales como únicos procedimientos válidos. En general se espera un desempeño de imitación y de resolver pruebas para... ¡aprobar!
