Pensar lo social.
Los postulados de la psicología social de Pichón Riviere son aplicados en las Organizaciones para sostener:
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/028/0000028777.jpg)
-La autonomía de los sujetos, cuya entidad como tales, más allá de los roles que desempeñan, trasciende los límites de la organización.-La coherencia e integración entre el pensar, sentir y hacer.-La necesidad como motivación para el vínculo y la cooperación entre todos los participantes para la satisfacción de sus necesidades.-La diversidad en todos los aspectos (religiosa, étnica, social, ideológica, cultural) dentro de los grupos.- El conflicto como oportunidad y motor de la organización, en el sentido de promover alternativas superadoras y aprendizajes.La finalidad que debe tener la psicología social no puede desprenderse del sujeto y debe estar: guiada por el interés por las personas, orientada al desarrollo pleno de la existencia humana, acompañando a los sujetos en el reconocimiento de sus necesidades y en la posibilidad de darse una organización para satisfacerlas, al servicio de la conciencia crítica y de la promoción de la salud.Ya hemos visto que la psicología social de las organizaciones posee un carácter esencialmente interdisciplinario, entre psicólogos, sociólogos, ingenieros, abogados etc., es decir que se da un campo configurado por un conjunto de relaciones objetivas (cultural, económico, social, científico etc.)En la actualidad la economía reina sobre las otras disciplinas, cualquier tipo de intervención, en las organizaciones, está sometida a la tiranía de la razón económica, por ello los grandes puestos están en manos de masters en negocios y posee mayor poder de decisión.Las personas se transforman en "RECURSOS HUMANOS" y su conocimiento expropiado pasa a ser parte de la propiedad de la organización (empresa). Las consecuencias de esta situación se traducen, para los que tienen trabajo, en grados crecientes de alienación y patologías como stress laboral que son una consecuencia directa de trabajar sobrecargado, bajo presión y con miedo a quedar excluido del sistema.Allí aparecen generalmente los psicólogos en su función terapéutica, en general desde afuera de las organizaciones, con la misión social de "reparar" a estos enfermos para reinsertarlos en sus lugares de producción (aunque, producto del excedente de la "mano de obra", resulta cada vez menos problemático descartar simplemente a los caídos e incorporar otros nuevos).En conclusión: la globalización junto con la primacía de la economía de las finanzas sobre la economía de la producción, la concentración económica junto con el desempleo y la exclusión, el descrédito de la política, tienden a anular la contradicción dialéctica (y necesaria) entre individuo- organización, instituyendo un poder omnímodo de esta última sobre el primero.Sea cual fuere la motivación del psicólogo, que lo lleva a trabajar en las organizaciones (vocación, por ideología, por razones humanitarias etc.), rápidamente se enfrenta con la contradicción entre su misión, su ética profesional y la limitación que le opone la organización, que privilegia la "Eficiencia y la utilidad económica". De todas maneras, el psicólogo actuará privilegiando y favoreciendo la autonomía del sujeto.El Lic. Leonardo Schvarstein sostiene que, es improbable que la acción del psicólogo sea facilitada, dado que en la organización es muy baja la preocupación por el sujeto, pero no es imposible, si se toma conciencia de esta situación de dificultad y se explicita el rol del psicólogo dentro de la organización y los estándares éticos con los que se manejan.Fuentes: Psicología de las Organizaciones. Leonardo Schvarstein
