Reflexiones de Daniel Goleman.
Es muy fácil sentir, pero es complicado sentir en la medida correcta… y poder canalizar ese sentimiento hacia algo positivo.
Son las emociones las que guían las acciones. Nuestras emociones nos movilizan constantemente, ya sea para bien o para mal. De esto habla la teoría de la "Inteligencia Emocional".Si bien los libros de autoayuda en general son de dudosa calidad, en este caso Daniel Goleman ha contribuido a abrir una temática fascinante con su investigación sobre la Inteligencia Emocional.Tomemos ciertas situaciones:"Un hombre pierde su trabajo, según él, injustamente. Al día siguiente aparece en la oficina con un arma y amenaza a su antiguo jefe para que le devuelva su puesto. A unos pocos metros, María -quién nunca sacó una nota menor a 9 durante la Universidad- se encuentra teniendo problemas en su vida profesional: no logra tener el éxito que esperaba tener. Su jefe le ha dicho que tiene problemas para el trabajo en grupo, es ansiosa y le faltan "habilidades interpersonales". En otro lugar y momento, un hombre está a una hora de dar la presentación más importante de su vida. Está nervioso, y también de muy mal humor; por la mañana le responde mal y a los gritos a su familia que únicamente trata de brindar apoyo."Es interesante porque abrió toda una nueva rama de estudio. En su libro sostiene que son las emociones las que nos guían como personas, tanto individual como colectivamente. Conocerlas (y actuar al respecto) resulta de vital importancia para la vida en sociedad. Ser "emocionalmente inteligente" representaría, a grandes rasgos, manejar estos 5 requerimientos:-Reconocer las propias emociones- Poder actuar de acuerdo a las emociones reconocidas.- Reconocer las emociones del otro. -Poder actuar de acuerdo a las emociones del otro.- Poder actuar teniendo en cuenta las emociones propias y las del otro (una especie de equilibrio, teniendo en cuenta que toda causa produce un efecto)Lea más en la edición impresa en papel
