Violencia.
El episodio podría describir una escena de cualquier supervisión de un equipo de trabajo. Alrededor de treinta personas reunidas en el salón, una colega exponía una historia de violencia familiar en la cual habían intervenido después de un llamado telefónico al número 137 por parte de la víctima: la mujer estaba muy angustiada porque ella se había escapado mientras trabajaba y su nenita de pocos años había quedado con el padre violento en la casa. Y quería que fuésemos al juzgado con ella para rescatar a la niña.
Con frecuencia atendemos historias como éstas. La colega continuó: la señora estaba en su trabajo y el marido en la casa. Ella se escapó por los techos, fue saltando varios hasta que pudo bajar a la calle, conseguir un teléfono y llamarnos. ¿Por qué se escapó por los techos? Porque trabajan encerradas, no tienen llave para salir. Y el marido de ella es quién vigila el trabajo porque es un taller de costura. Y le pega a ella en la casa. La psicóloga continuó explicando: Cuando llegamos a buscarla en la casa donde se había escondido, la señora nos explicó que trabaja 14 horas por día, le dan de comer una vez por día y a veces le dejan tener la nenita con ella. Otras veces la niña se queda en la casa con el padre. El llamadoal número 137 realizado por la víctima había sido motivado por violenciafamiliar, pero resultaba claro que estábamos frente a un caso de trata laboral. Sin que la víctima tuviese noción de ello. Se había escapado de uno de los tantos talleres clandestinos que funcionan en la ciudad de Buenos Aires, pero su único interés era encontrar a su hijita y solicitar amparo para no continuar como víctima de los golpes del compañero.El equipo resolvió la urgencia, el rescate de la niña, mediante la intervención del juzgado correspondiente, y se ocupó de retirar a la criatura de la casa, previa orden judicial. Mientras, abogadas del equipo iniciaban los trámites con la Oficina de Rescate y Acompañamiento de Víctimas de Trata de Personas del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos para que el personal especializado se hiciera cargo de la situación, solicitar al juzgado su intervención en ese nivel de investigación.¿Por quénarro esta historia? Porque hace diez años éste hubiese sido un historial deviolencia familiar sin intervención en terreno, con una mujer buscando dónde solicitar el contacto con su hija y quizá denunciar violencia familiar.Probablementeesta mujer, una vez que amainaran los golpes y los agravios y la separación de su hija, hubiese retornado al taller clandestino, para continuar siendoexplotada. Pero ahora, no se trató solamente de una ley que federalizó el delito a partir del año 2008, sino de la formación de los profesionales que han aprendido, trabajando en terreno y estudiando, a descifrar el discurso de la víctima. Porque el tema trata ha sido puesto en superficie para incluirse bajo el título Sociedad, allí donde debe estar, como problema social.De este modo lo evaluó Unicef, que invitó al Programa las Víctimas contra las Violencias donde en el año 2008 se creó la Oficina de Rescate y Acompañamiento de las Personas Damnificadas por el delito de " trata" para que en el año 2011 redactara un nuevo libro-folleto dedicado a la comunidad, particularmente a los docentes, que puede leerse en Internet en http://www.unicef.org/argentina/spanish/FolletoTrata(final).pdfEl libro-folleto editado por Unicef fue escrito por personal del Programa LasVíctimas contra las Violencias, juntamente con editorialistas del organismointernacional. Aporta las herramientas conceptuales y prácticas en apoyo de la lucha contra la trata de personas así como las recomendaciones internacionales para el contacto con sus víctimas.Lic. Ana Zanini. MP 138.
