Wanda Nara – Mauro Icardi
Carolina y Guillermo Larreteguy participaron en la organización de la Boda del Año
Sin dudas el casamiento de la modelo Wanda Nara y el futbolista Mauro Icardi significó uno de los acontecimientos más relevantes de la farándula vernácula. Curiosamente, dos gualeguayenses integraron el equipo de trabajo de los preparativos de la gran boda. Se trata de Carolina Larreteguy y su hermano, Guillermo, que participaron en la tarea de ambientación del evento. Dialogamos con Carolina Larreteguy, que entre otros detalles desopilantes nos contó en un determinado momento les solicitaron que entregaran momentáneamente sus celulares.
¿Cómo se presentó esta posibilidad de integral el elenco de trabajo de la boda?Carolina Larreteguy: fui convocada por el reconocido ambientador Ramiro Arzuaga, a que estuvo a cargo de la ambientación de la Boda de Wanda Nara y Mauro Icardi, a través de mi hermano, Guillermo Larreteguy que es su colaborador desde hace ya un tiempo, tuve la oportunidad de formar parte del grupo de trabajo que embelleció aún más los salones del famoso Palacio Sans Souci.Contanos detalles sobre la tarea que llevaron a cabo, la ornamentación, la ambientación...Carolina Larreteguy: Si bien este mega evento llevó muchos días de elaboración, quienes colaboramos con la ambientación comenzamos a las 7 de la mañana de ese sábado 7 de Junio, y llevó toda una jornada de arduo trabajo para terminar minutos antes que comience la ceremonia. La ambientación debía realzar el estilo del Palacio utilizando objetos decorativos exclusivos de Ramiro Arzuaga, que ornamentaban los distintos salones con un estilo imperial, utilizando flores naturales nacionales e importadas, muebles de estilo, candelabros y arañas de cristal. En las mesas completamente cubiertas de espejos, se destacaban topiarios de flores blancas sobre pies de cristal con caireles y la completaban velas intercaladas en un verde follaje. También fue especialmente creada para la ceremonia una pérgola redonda, recubierta alrededor por una gran guirnalda de flores y los novios caminaron sobre un camino dibujado con pétalos de rosas blancas.La pista de baile estaba rodeada de pantallas de leds, que trasmitían las mismas imágenes que las pantallas del salón comedor, unificando los espacios. La novedad fueron las sillas Tiffany Mini, para los niños, fabricadas para la ocasión.No es mi objetivo contar los detalles "cholulos" de esta boda, que pueden ser vistos en todos los programas de espectáculos del país. Es mi intención compartir una experiencia profesional que pocas veces se puede dar, donde se reúnen los mejores profesionales de la argentina, para juntos lograr la espectacularidad de una fiesta como esta.De todos modos, por experiencia personal, nada de todo esto alcanza para garantizar la más maravillosa de las fiestas si la onda de los invitados y la energía que generan los novios no es la adecuada. Estas dos cosas no se compran ni se venden. Surgen o no. ¡Y esa onda y esa energía para los que se quedaron esa noche estuvieron presentes! Guillermo estuvo todo el evento y así lo vivió.Lea más en la edición impresa en papel
