2da. Parte
Conmemoramos el día del Preceptor y del Profesor
Daniel Jakel, preceptor de la Escuela Técnica Nº 2 por más de 30 años, se ha jubilado y con mucha alegría nos habla de esa hermosa etapa de su vida, de los recuerdos imborrables, de los alumnos, del cariño y reconocimiento que recibió en su despedida
"Un amigo que era administrativo en la Escuela Técnica me habló de la posibilidad de entrar como preceptor. Como debía una materia del secundario, me obligué a rendirla y me recibí de perito Mercantil. Me anoté en el listado de las Técnicas; vine último con sólo 3 puntos porque había títulos docentes con mayor puntaje. En el mes de julio del '79, ya estaba trabajando en el ANSES desde el '77, me fueron a buscar para un cargo de preceptor ya que todos los puntajes mayores al mío eran de mujeres. Así entré a la Técnica N° 2 y el horario era de 16,15 a 20, 35, en los cursos prácticos de Cocina y Repostería, Confección del Vestido y Estenomecanografía. Con ese horario podía trabajar en ambas partes. El cargo era suplente en lugar del Prof. Edgardo Barrera que cuando se enteró que yo lo reemplazaba se puso muy contento, renunció y pasé a ser vacante. En el año'97 se empezaron a cerrar esos cursos y se abrió Administración de Empresa y quedé de preceptor en esa carrera, con un horario de 17,45 a 22,45 y podía seguir en los dos trabajos. Ya estaba escrito que mi lugar estaba en la Escuela Técnica N°2.Los alumnos que estaban a mi cargo eran de todos los barrios y para mí eran todos iguales; hasta el día de hoy, donde me encuentran me saludan alumnos de todas las promociones. Yo era consejero, amigo, los escuchaba los respetaba mucho y ellos a mí. No faltaba nunca, ni enfermo, y muchas veces era el único que estaba a cargo de la Escuela en mi turno; me gané la confianza y el afecto.Cuando me jubilé, en julio de este año, fueron muchos los que me acompañaron en la cena, de los tres turnos, pese a que yo sólo trabajaba a la noche; me emocionó mucho eso; me hicieron regalos, pero lo más hermoso es esta carpeta con fotos y testimonios de alumnos y docentes; es lo más cálido que he recibido, ¡impagable!, y el reconocimiento de todos a quienes visito a menudo porque no me olvido de la escuela, de mis compañeros, de los alumnos."Y nos vamos dejando a Daniel con el eco de las palabras que le parece escuchar y están en esa carpeta que atesora: "Un preceptor de lujo y una bella persona. Lo queremos mucho y lo vamos a extrañar. No hay palabras para agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros. Le deseamos mucha suerte en todo lo que tiene para disfrutar ahora"
