Distintas refacciones ha tenido la parroquia San Antonio
Desde hace unos años a esta parte se han realizado numerosas refacciones a la parroquia San Antonio. EL DEBATE PREGÓN dialogó con Angélica Berisso, miembro del Concejo Económico de la parroquia, para conocer en detalle los distintos arreglos que han tenido lugar en el templo.
"Hace 25 años que formo parte del Consejo Económico de la parroquia, desde que estaba el padre Marcos Kemerer. En ese momento el padre Kemerer ya había pintado la iglesia y desde entonces comenzamos a mantenerla. Por supuesto hubo etapas mejores, otras no tanto que se cuidó depende también de cómo conseguíamos personal, pero siempre se trató de mantener el templo en buenas condiciones", indicó Berisso.Recientemente, "Desde que vino el padre Pedro se cuida permanentemente el templo. Es decir, hay un mantenimiento que lleva mucho trabajo porque el templo tiene, aparte del techo principal de chapa, 12 terrazas que mantener. Esas terrazas se mantienen cada tres meses se les pone membranas y de lo contrario se limpian y se mantienen", señaló Angélica.CinerarioEn relación a la tarea del padre Pedro Brassesco, Berisso comentó que: "Desde que llegó el padre Pedro ha tratado de solucionar los problemas de la comunidad, aparte del mantenimiento del templo, recorriendo la comunidad se dio cuenta de las necesidades de la misma y vio que muchas veces muchas familias tenían sus seres queridos, sus cenizas, en la casa y así nació la idea de hacer el cinerario. Esto está emplazado donde antes era el bautisterio que es un lugar donde se bautizaba adjunto al templo. El cinerario hace más o menos un año y medio que se hizo y ya hay cenizas de varias personas. La persona que quiere poner un ser querido, la cremación se hace en Gualeguaychú, después traen las cenizas y el padre hace una ceremonia muy linda recibiendo las cenizas con las personas que la llevan y ahí quedan para siempre colocadas en el cinerario. Esto tiene un costo de 500 pesos al principio pero después no tiene ningún costo".Altar y ambón"El padre tenía la idea de hacer la Consagración del templo porque no está consagrado a Dios y, entonces, con ese motivo hubo que hacer varios arreglos. Él trajo un especialista en liturgia de Victoria y nos explicó que primero la mesa del altar había que corregirla porque en muchas partes no era de mármol, entonces se puso todo mármol se cerró la mesa y la parte de arriba, sobre todo, se hizo de mármol. Ahí nació también que nos dijo el especialista en liturgia que había que hacer un ambón nuevo porque en realidad lo que había era una columna desde donde el padre predicaba el evangelio. El padre hizo esto para poderla consagrar pero al final no se llevó a cabo porque el nuncio había prometido venir en la fecha de San Antonio hubo un reemplazo con otro nuncio que no pudo venir, así que eso quedó pendiente", explicó.En cuanto a la calefacción del templo, Angélica indicó que: "Después de eso el padre también ha ido escuchando a las personas que lo visitaban sobre la necesidad de templar un poco el templo y ahí hizo poner calefacción. Son tres torpedos muy importantes".Por otra parte, también se realizaron refacciones estructurales como las de las piezas de la casa parroquial y columnas: "Los caños de muchos años estaban deteriorados y siempre aparecía humedad así que a todas las piezas se las inyectó para sacar la humedad, inclusive, la pieza de enfrente fue completamente hecha nueva y hubo un baño íntegramente nuevo también que debía tener más de cien años". "Eso fue un anhelo del padre. Primero había luchado para sacar las humedades del templo porque toda la parte norte que da al jardincito eso tenía siempre manchas de humedad. Inclusive las columnas, que no estaban tan cerca de la pared, también porque el problema de esas columnas era el salitre, entonces se arreglaban cada tres o cuatro meses y volvía a parecer el salitre, se volvía a caer el revoque. Entonces un día decidió hacer un arreglo definitivo y se picaron todas esas columnas de ese lado, se inyectaron para sacar la humedad y ese mismo trabajo se hizo después sobre las paredes que dan al jardín por eso aparentemente el padre solucionó el problema de la humedad"La pintura exterior del temploRealizado todas estas tareas, "un día nos dijo al Concejo Económico de pintar la iglesia y de entrada nos dio numerosas ideas, desde cómo juntar dinero, que fue a raíz de unos bonos que se hicieron, se formó una comisión y con su entusiasmo contagioso ahí lo tenemos pintado", comentó Berisso."La segunda fase de la pintura va a cubrir la parte de pintar los techos , reparar las terrazas que han quedado un poco perjudicadas con los andamios y las escaleras, eso hay que volver a retocarlo, y las luminarias, que eso era lo que el padre tenía más interés en llegar a hacer pero lamentablemente como el Obispo decidió retirarlo ha quedado para otra etapa que, si Dios quiere, una vez que esté acá Jorge Leiva nos organizaremos para poder llevarla a cabo porque inclusive él nos deja dinero para hacerlo".Asilo de ancianosEn relación a las instituciones, la integrante del Concejo Económico de la parroquia indicó que: "El padre Pedro desde que llegó acá con su entusiasmo solucionó muchas cosas. El reorganizó todas las instituciones, la más importante fue precisamente el Asilo de Ancianos que atravesaba un problema muy serio; también el Hogar Escuela tenía problemas y lo reorganizó muy bien y todas las instituciones recibimos su entusiasmo porque él siempre estuvo pronto para solucionar el problema cómo lo teníamos que hacer"."Proyectamos con el padre próximamente hacer un museo dentro de la parroquia que hay cosas muy lindas, antiguas, ese era el proyecto más importante que teníamos y el salón de enfrente, donde está Cáritas, hacer un salón para que sea más grande que el que tenemos adentro de la iglesia. El padre también arregló toda la casa parroquial porque ahí teníamos un serio problema con los baños".Por último, Angélica señaló que: "Me gustaría agregar que siempre me ha llamado mucho la atención su carisma para con los chicos, sus ejemplos de Evangelio, comparaciones que le hacía a los chicos todos los domingos siempre con la misma forma, con el mismo cariño. Y lo otro que yo valoro mucho es que siempre encontramos en él el tiempo necesario para calmar nuestra alma para encontrarnos con Dios y eso se lo agradeceremos siempre".
