El consumo de carne vacuna en la Argentina cayó al nivel más bajo en más de un siglo
Un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina reveló que el consumo per cápita se desplomó a 46 kilos anuales, marcando una cifra histórica desde 1914.
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El consumo de carne vacuna en la Argentina alcanzó su punto más bajo en más de un siglo. Según datos difundidos por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el promedio actual se ubica en apenas 46 kilos por habitante al año. Esta cifra contrasta notablemente con los registros de mediados de la década de 1960, cuando el consumo superaba los 80 kilos per cápita.
El fenómeno responde a una combinación de factores que han transformado la dieta nacional. En primer lugar, el estancamiento de la oferta y la producción ha sido determinante. Mientras la población argentina creció de manera sostenida, la oferta de carne vacuna se mantuvo en volúmenes similares a los de hace 50 años, con cerca de 3,18 millones de toneladas. Factores como las sequías históricas, la incertidumbre macroeconómica y las regulaciones al sector ganadero han limitado la inversión a largo plazo.
Otro aspecto fundamental es el factor precio y la aparición de sustitutos. El incremento del valor de la carne vacuna frente a otras proteínas impulsó a las familias a modificar sus compras. Actualmente, el consumo de carne aviar supera los 45 kilos por habitante al año, mientras que la carne de cerdo sobrepasa los 17 kilos.
Finalmente, los cambios en los hábitos de consumo, orientados hacia dietas percibidas como más saludables y el acceso a nuevas alternativas, han reconfigurado la canasta de proteínas. A pesar de esta caída, el país mantiene su liderazgo global: al sumar pollo, cerdo y carne vacuna, el consumo total alcanza los 122,7 kilos por habitante al año, consolidando a la Argentina como el mayor consumidor en América Latina. Ante la retracción del mercado interno, los frigoríficos destinan cerca del 30% de la producción a la exportación, con China como principal comprador.