Florencia Juárez: “nada es fácil en la vida pero tampoco imposible; el que persevera triunfa”
María Florencia Juárez, 25 años, es una joven que padece discapacidad motriz desde su nacimiento, pero ello no le ha impedido llevar una vida normal como cualquier otra persona. Dialogamos con Florencia, quien nos recibió muy amablemente en casa de sus abuelos, junto a su mamá, y nos contó con entusiasmo los desafíos que ha emprendido y los que tiene previsto llevar adelante.
¿Desde cuándo padecés la discapacidad motriz?M. F. Juárez: Desde que nací tengo atrofia espinal infantil, Grado 2. Es algo que lo tengo asimilado y hago una vida normal.Esta dificultad no te ha impedido que hagas una vida normal, contanos que desafíos has emprendido...M. F. Juárez: Hice mi vida como cualquier otra chica. Hice jardín de infantes, cursé la primaria, la secundaria. Luego me fui a estudiar Ciencias Económicas, a Rosario, en 2007, pero al final abandoné la carrera porque no me gustó la misma. Después estudié traductorado del idioma Inglés, también en la ciudad de Rosario, pero debido a problemas familiares tuve que dejar de cursar esos estudios. Sin embargo, en 2010, cuando se abrió el Profesorado de Inglés, en la Escuela Normal, decidí estudiar la carrera. Terminé de cursarla el 6 de diciembre pasado en la cual aprobé todas las materias, es decir que estoy recién recibida. También estudio portugués en Espacios, donde curso el Cuarto Año. En diciembre rendí los exámenes finales y estamos esperando los resultados. Además, ahora estoy empezando a estudiar francés.Por lo que contás, te interesa conocer los idiomas extranjeros...M. F. Juárez: Sí, me gusta bastante, esos que nombré son los tres idiomas que me gustan.Teniendo en cuenta tu sabiduría en idiomas extranjeros, después habrá que programar algún viaje...M. F. Juárez: si Dios quiere en febrero, me voy con mi mamá y mi papá a recorrer Inglaterra, Escocia, Irlanda y 4 días a Paris.¿Cómo se compone tu familia?M. F. Juárez: Mi papá se llama Jorge Juárez, mi mamá Marisa Kulman y, mis dos hermanas, que son mellizas: María Carolina y María Julieta.¿Alguna vez sentiste alguna mirada discriminativa por parte de alguien hacia tu condición motriz?M. F. Juárez: No, en todos los lugares siempre me han tratado bien, me he sentido incluida en todos los lugares, nadie me excluyó o me hizo sentir diferente, al contrario, cuando me ven, como por ejemplo, en los boliches o en alguna fiesta, me saludan, me felicitan. La verdad que no tengo ningún problema en ese sentido.Sabrás que en la ciudad existen muy pocas rampas y además las veredas en general no se encuentran en buenas condiciones, al respecto ¿tenés una mirada crítica?M. F. Juárez: La semana pasada, justamente, salí a dar una vuelta con una amiga y estábamos hablando de ese tema; todas las rampas y veredas están rotas, no sabíamos por dónde pasar. Nos quedaba la posibilidad de ir por la calle aunque por ahí los autos andan a gran velocidad y te exponés a riesgos de accidentes de tránsito. Estaría muy bueno que el Gobierno tenga en cuenta esta problemática, no solo para los discapacitados sino también para las personas mayores, que deben transitar por las veredas, que tienen las baldosa rotas o salidas, pozos, raíces de árboles salidas. Cuanto antes se le dé solución a estos temas, en cuanto al mejoramiento de las veredas y la realización de rampas, será mejor para todos.En tu caso particular, vivís en un sector de la ciudad que por cierto tampoco es demasiado favorable para que puedas transitar con comodidad. ¿Qué te gustaría decir al respecto?M. F. Juárez: Vivo en calle Intendente Giménez, entre Tagnar y Cerrito. Hace poco tiempo se hizo cordón cuneta (entre Centenario y Echagüe); mi casa se encuentra muy cerca de la Escuela Sarmiento, a la cual asisten muchos chicos a esa escuela, y la verdad no fue suficiente la obra del cordón cuneta ya que quedaron pozos en las cuadras. Me gustaría que el intendente, por favor, si está dentro de las posibilidades, pueda autorizar la realización de asfalto en ese tramo de Int. Giménez, es decir entre la escuela y calle Centenario. En este momento, si quiero salir a andar por la calle con mi silla de ruedas no puedo hacerlo por la cantidad de pozos.¿Cuáles son tus proyectos a nivel personal?M. F. Juárez: en cuanto a proyectos de estudios, voy a capacitarme en Rosario en la parte didáctica del Inglés, en un curso que tiene la duración de un año. Después, en cuanto a lo laboral, me gustaría mucho enseñar Inglés básico a chicos con síndrome de down, como, por ejemplo, los colores, los números, algo sencillo porque a ellos les cuesta aprender el español y más aún les va a costar otro idioma. Tengo que ir hasta la Asociación de Síndrome de Down Gualeguay para hablar con los miembros de la misma, que en realidad la integran padres de los chicos que allí asisten, para ver si aceptan el proyecto. Por otra parte, me gustó mucho trabajar en el ex BAPA o ESJA N° 2 "Roberto Epele", donde hice la residencia del idioma inglés en el último año de estudios. La verdad que quedé encantada con los directivos, docentes, alumnos porque me trataron muy bien; es un lugar donde me siento cómoda para dar clases. Debido a mi problema motriz, no puedo estar al frente de una clase con 40 chicos, tiene que haber un grupo reducido, que todos me vean dado que estoy sentada; mi voz no es muy potente por tanto utilizo micrófono. También enseño de forma particular, preparando alumnos para el refuerzo escolar en inglés y portugués.¿Qué mensaje querés darles a tus amigos y familiares que siempre te han ayudado, contenido y acompañado?M. F. Juárez: Sí, la verdad que tengo varias amigas y amigos, que siempre están conmigo tanto ellos como mis familiares, que siempre estuvieron al lado mío, que me impulsaron a que continuara con los estudios, porque no fue fácil el profesorado de inglés, es la carrera más difícil, entonces hubo también trabas en el cursado. Y toda mi familia me impulsó para que siguiera, para que no abandonara y logré terminar la carrera.¿Qué decirles a aquellos que padecen una discapacidad similar a la tuya?M. F. Juárez: Nada es fácil en la vida pero tampoco imposible, el que persevera triunfa, dice el dicho. La verdad que con mucho esfuerzo, dedicación se puede y en mi caso pude lograr lo que me he propuesto. En un principio, cuando me puse a estudiar el profesorado de inglés, donde después se me planteó que tenía que hacer prácticas en jardín, primaria, secundaria, estaba aterrada, pensaba que no iba a poder lograrlo, es decir, yo misma me "cerré". Pero después, cuando tuve que enfrentar ese desafío de dar clases, si bien tenía una compañera que me ayudaba, yo estaba sola frente al aula y la verdad que con los nenes de jardín me quedé maravillada porque me demostraron que "se puede". Mi temor pasaba porque son niños de 5 años, entonces pensaba: "ellos antes no habían tenido una maestra o profesora de inglés en una silla de ruedas" ni tampoco comprenden a esa edad porqué uno se encuentra en esa situación. Pero la verdad que después pude superar esos temores; los chicos lo entendieron, se portaron muy bien, tanto los de jardín como los de primaria, secundaria y adultos. Y ahora ya "no me cierro", sino que me siento preparada para lo que se me presente. Por último, quiero desear que este 2014 sea mucho mejor para todos.
