La licenciada en Psicología se refirió a las adicc
Gisela Rota: “a veces hacés un paso para adelante y dos para atrás con el paciente”
La licenciada Gisela Rota, de 25 años, es oriunda de Gobernador Carbó, lugar donde reside y trabaja de su profesión, la psicología. En nuestra ciudad, los días miércoles atiende en la Cooperativa de Artistas Entrerrianos (Coop.Art.E) a pacientes con problemas de adicciones, tanto de manera individual como grupal. En diálogo con SEGUNDA SECCION, la Lic. Gisela Rota explicó algunas características sobre los tipos de adicciones y sobre aspectos de los tratamientos en cuestión.
Cuando se habla de adicciones, ¿a qué se hace referencia?G. Rota: cuando hablamos de adicciones en realidad estamos hablando de una persona que depende de algo, ya sea de las drogas duras o ilegales, como lo son la cocaína, marihuana o el alcohol, que también genera dependencia. Puede ser también la adicción esté relacionada al juego, al trabajo. No sé si hay buenas y malas, creo que cuando hay una adicción hay algo que la persona no está pudiendo controlar y que lo está manipulando es decir que no está usando la droga para un bienestar sino que la misma ya lo está atrapando.¿De qué depende el período de consumo?G. Rota: Algunos no pueden permanecer sin el efecto de lo que consumen, sea lo que sea, el juego, el alcohol, las drogas.¿Cuáles son algunos de los aspectos del tratamiento?G. Rota: desde la psicología las adicciones se abordan a partir de hacer una admisión en el consumo, de saber qué tipo de relación tiene el sujeto con la sustancia que esté consumiendo y desde ahí poder realizar un tratamiento particular para cada persona porque cada una tiene su historia, sus limitaciones y con la necesidad física a veces de mantenerse en el consumo. Entonces, a esa persona que la ves una vez por semana no le podés pedir que durante el resto de la semana mágicamente se mantengan en abstinencia.¿En qué proporción están relacionadas las adicciones con el valor intrínseco de la persona?G. Rota: muchas veces cuando se genera la adicción, porque antes pudo haber sido solamente un consumo o un abuso de la sustancia, el sujeto necesita ayuda externa y se debe justamente a que no está evaluando ni ver claramente sus propias condiciones o limitaciones. En ese momento la persona se siente muy desvalorizada, de hecho está siempre en juego su cuerpo ante los accidentes, el hecho de quedar tirado en una calle, en una cuneta, de no darse cuenta hasta el otro día de lo que hizo, momento en que se acaba el efecto. Es decir, se descuida mucho, inclusive en la higiene; la adicción le genera un bloqueo y se inclina por efectivizar el placer que le genera consumir las sustancias adictivas. A veces, dependiendo del tipo de éstas, que pueden ser depresoras o psicoactivas, los excitan y las conductas que adoptan depende mucho de la persona y del entorno. No es lo mismo una persona que sale afuera de su casa a consumir y hasta que no se le pasa el efecto no vuelve, que una persona que en pleno consumo reincide y que eso genere una discusión con la pareja, con los padres, con quien conviva.¿Realizás un abordaje de cualquier tipo de adicción?G. Rota: sí, la idea es que quien crea que tiene un problema de adicción pueda ser tratado. En mi experiencia, que empecé a tratar situaciones de adicciones, en Buenos Aires, en las comunidades terapéuticas y en hospitales, abordé casos de quienes consumían varias sustancias, más que nada con las drogas ilegales.Existen otros tipos de adicciones, no tan nocivas pero igualmente poco saludables, tales como el abuso de las comidas. ¿Esta es una situación que es importante asumir como adictiva?G. Rota: El tema de la comida es obviamente una adicción. Siempre desde las ramas de la psicología fue tratado, tanto la obesidad, la bulimia o anorexia, que es lo que se denominan trastornos alimenticios. Por una cuestión que las personas que tienen una adicción a las comidas o no comen, tienen más noción de su cuerpo porque justamente se relaciona directamente con éste. Noción en el sentido de tenerlo más presente, a veces las personas que sufren anorexia y observan otra talla de la que realmente tenían. Pero en este sentido pueden ser tratadas como una adicción pero no sé si sería conveniente tratarlas con las mismas personas que tienen otro tipo de consumo.¿Qué papel juegan los familiares y amistades del adicto? ¿Es necesario realizar terapias grupales?G. Rota: la terapia grupal que empezamos a llevar a cabo en Coop.Art.E, la realizamos por una cuestión de que el adicto necesita de un sostén familiar, emocional y sentirse contenido. Dado que las drogas es un tema tabú y de hablar de consumo o no consumo, sobre si mi pareja o mis hijos consumen, y de tratar muchas veces de negarlo el grupo de pacientes de consumidores les da el sostén a identificarse con el otro, a ver si al otro ya le pasó lo mismo o le está ocurriendo, entonces se sienten más contenidos en ese sentido. Debido a que la familia como lo ve desde la otra vereda, no lo puede ayudar porque no lo puede entender, no puede entender que es una enfermedad, principalmente, y tomar conciencia sobre esto es muy difícil de lograr pero sí es importante que los ayuden y que estén informados sobre qué son las adicciones.En la creencia popular se dice que las drogas es un camino del que no se vuelve. ¿Esto es tan así?G. Rota: creo que sí se puede superar, siempre es un trabajo engorroso en el sentido de que a veces hacés un paso para adelante y dos para atrás con el paciente, por las recaídas, pero creo que la droga siempre trata de tapar algo, de no querer ver algo, de tratar de anestesiar un estado que no se quiere sentir. Entonces si se descubre el porqué de esa falta y se encuentra una pasión o algo que le dé sentido a la vida de ese sujeto se puede tranquilamente dejar de consumir.
