IDENTIDAD CULTURA ÁRABE LATINOAMERICANA-3era Parte
La poesía y la arquitectura árabe y sus profundas huellas En la poesía persa dentro del mundo del Islam, se destaca Firdouci. Los europeos pueden diferir de opinión al preferir al autor de Shah Nameh a Omar Kayan. Para los iraníes esta cuestión no existe. El cantor de la epopeya nacional ocupa en el corazón de los iraníes un lugar aparte. Firdouci es conocido con el sobrenombre del Paradisíaco. El hombre que por la magia de su palabra transforma la tierra en un paraíso.
Ningún poeta en el mundo ha conocido en su país, una popularidad parecida. Después de 1.000 años, los versos del "Libro del Rey" resuenan en el oído de todos los persas. Se recitan en todas las reuniones y se cantan en todos los festines. Shah Nameh, es un poema inmenso, (son más de 120.000 versos). Es el resumen poético de toda la historia iraní, desde el origen de la humanidad hasta el derrumbamiento del Imperio Sasánida. Él hace revivir la grandeza pasada de su país, sus héroes legendarios y los grandes hechos históricos de sus reyes. La sucesión calidoscópica de tantos siglos de esplendor, de tantas dinastías gloriosas, desaparecida sin dejar rastro, por la fuerza inexorable del tiempo, hacen nacer una sensación de melancolía, de la relatividad de las cosas, y de la vacuidad del esfuerzo humano. Pero no encontramos en Firdouci ninguna señal de pesimismo disolvente. Dice el poeta: "Eh rey, que tú seas rey o esclavo, / cuando el mundo extinga el soplo de tu vida, todas las penas y todos los placeres se evanecerán, / para ti como un sueño; / no nutras tu alma con la esperanza de vivir siempre / Feliz de aquel que deja una memoria bendecida, / que así sea rey / que así sea esclavo". Otro gran poeta persa, de cultura árabe, que ha ganado el universo, es Omar Kayan. El mundo de sus admiradores es incontable. Podemos decir que existe un culto a Omar Kayan en los países anglo- sajones. Fue traducido a casi todos los idiomas, en incontables ediciones y es uno de los poetas más leídos del mundo. Nace en 1040 y muere en 1123. Omar Kayan tiene una interpretación espiritual y sabia de la vida, una forma particular de expresar los deseos y frustraciones del hombre y una universalidad que trasciende su origen. Conocedor profundo de la teología, de la filosofía, la lógica, la metafísica, brazos fundamentales y obligatorios de las universidades musulmanas. Fue médico, con gran suceso. Fue llamado para curar al príncipe Sandjar, de una grave enfermedad. El futuro sultán y protector del poeta. Pero fue como astrónomo y matemático que ganó renombre de sabio. Solamente a partir de las traducciones de Fitz Gerald 1859 y Nicolás 1867, comienza la ascensión vertiginosa de la reputación de Kayan como poeta en Occidente. Era un escéptico religioso y filosófico, con una gran angustia sobre el sentido de la vida y la futilidad de las cosas del mundo. Ejercía un pesimismo desesperanzado, pero con una resignación serena, que se consuela con la contemplación de una cara adorable y el éxtasis del vino, como dice en sus versos: "Un ánfora de vino / un manojo de versos / y tú y yo solos / perdidos en el boscaje / es para mí un paraíso / el yermo más salvaje". E aquí una muestra de rebelión metafísica: "Pusiste en mí pasiones indomables / y un deseo tenaz que me devora / tu imperativo impúlsame a saciarlas / pero lo vedan tus sagradas normas". "La pobre humanidad vacila y gime / entre los dos extremos de tu dogma / tú me obligas a inclinar la copa / pero me prohíbes derramar el vino".Otra impregnada del espíritu sufista: "Si de mi juventud es hoy la fiesta / la ofrendare del alba hasta el ocaso / apurando a placer, vaso tras vaso / del viejo vino que a soñar apresta". / "Si lo veis en mis eses escondida / no maldigáis amigo su amargura / porque fue su exquisita levadura / esencia de mi sangre y de mi vida". LAS MIL Y UNA NOCHE, universalmente conocida y admirada, nos habla de la literatura mágica, rica en imaginación y de alto vuelo poético. ¿Quién no conoce la fantasía ricamente enjoyada de esta obra y no cae deslumbrado ante tanta belleza? La otra vertiente es España, donde están las huellas palpables de su arquitectura, su literatura y sus avances filosóficos. Córdoba tenía en la época del dominio árabe un millón de habitantes, actualmente tiene la ciudad sólo trescientos mil habitantes. Eso nos habla de la pujanza de esa civilización. Los monumentos como la MEZQUITA DE CÓRDOBA, nos quitan el aliento, por su ambiente de profunda espiritualidad y recogimiento y su admirable belleza. LA ALHAMBRA, EL GENERALIFE, LA GIRALDA y tantos otros monumentos, nos hablan de la sensibilidad artística de quienes la construyeron. Con Abderraman I, el primero de los Omeyas en España, se puede empezar la historia de la poesía árabe en España. Un joven Emir Abderraman había viajado perseguido por sus enemigos abasidas, por Egipto y África del Norte. Al llegar a España encontró partidarios y pudo establecer un emirato independiente del de Damasco. Pero recordaba con nostalgia el Asia, cuna de sus antepasados; expresando esta añoranza escribió el siguiente poema, al plantar la primera palma en su jardín de Ruzafa:"Tú también eres, oh palma - en este suelo extranjerollora, pues, más siendo muda - como has de llorar mis penastú no sientes cual yo siento - el martirio de la ausenciasi tú pudieras sentir - amargo llanto vertieras" En esta escuela creció Almotamid, y éste sí que fue un gran poeta; es todavía uno de los más admirados en todo el mundo musulmán. Compañera, casi colaboradora de Almotamid, fue Itimad que maravilló al rey sevillano, por lograr improvisar un verso que completaba un hemistiquio.Acróstico a Itimad:"Invisible a mis ojos, presente en mi corazónTu felicidad sea infinita, como mis cuidados, lágrimas lo sonImpaciente al yugo de otras, a ti me siento entregado,Mi anhelo es tenerte, y vivir siempre a tu ladoAmiga del corazón, no me olvides en la soledadDulce es tu nombre, las letras con que escribo Itimad". -----------------------------------------(continuará)
