“La música es hermana de la risa y amiga del amor”
En el año 1594 Santa Cecilia fue nombrada patrona de la música por el Papa Gregorio XIII y, a través de los siglos, su figura ha permanecido venerada por la humanidad con ese padrinazgo. Su fiesta es el 22 de noviembre, fecha que corresponde con su nacimiento y que ha sido adoptada mundialmente como el Día de la Música. Su espíritu sensible y apasionado por este arte convirtió así su nombre en símbolo de la música. “El Debate Pregón” se adhiere al Día de la Música con los conceptos de la profesora Nora Ferrando, docente y directora coral de vasta y riquísima trayectoria en nuestra ciudad, y que ha trascendido las fronteras de la provincia y del país.
"La música sana, nos eleva, sensibiliza y nos hace mejores personas."Prof. Nora Ferrando"Tantas definiciones podrían expresarse y quizás no representar demasiado. La música nos invade, nos conmueve hasta lo más profundo. Uno puede emocionarse hasta las lágrimas observando obras de arte, como una bella pintura, esculturas de grandes maestros que nos despiertan placer, asombro, sorpresa y, a la vez conmovernos, estableciendo un vínculo de receptividad recíproca entre el autor y nosotros, apreciando la belleza, las formas, el color. La música tiene vuelo, tiene la capacidad de trasladarnos y de hasta llevarnos a otra dimensión. La música nos atraviesa, nos hermana, nos acerca. Es la excusa perfecta para compartir.Para los privilegiados (así me considero), poder interpretar con la voz o con un instrumento una obra musical es algo muy difícil de expresar con palabras, porque toda la sensibilidad se colapsa, el poder de la armonía nos envuelve y nos atrapa. Y disfrutamos cada nota, cada frase, cada compás. Recuerdo que en mis épocas de adolescencia, mi mamá escuchaba las óperas por radio los días domingo y me molestaba mucho, mucho. Cuando tuve oportunidad de ver una ópera en el Teatro Colón, quedé extasiada, impactada. Una escenografía monumental, un vestuario espectacular, los intérpretes fusionándose en cantantes y actores al mismo tiempo, la orquesta completa en el foso, ¡Dios!!!, fue mágico, otro mundo, una experiencia que obviamente repetí en todas las ocasiones que se me presentaron. La música es pasión y una sana adicción. Son muchísimos los artículos dónde científicamente se ha comprobado los beneficios que otorga a la educación el aprendizaje de un instrumento musical, como por ejemplo, contribuye a una mayor concentración, coordinación, motricidad. La música debe ser prioridad en la formación de los niños. A través de mi docencia disfruté de hacer música con mis alumnos, intenté inculcarles el amor por la música, porque es realmente un sentimiento arraigado en mí, que me motiva todos los días a buscar nuevos proyectos, nuevos conciertos, espectáculos, nuevos arreglos, partituras. Realmente es movilizadora. Esa definición de la música que enuncia "es el lenguaje universal", es muy cierta. Tuve la oportunidad de cantar la Misa en Do m de Mozart KV 427 junto a 160 coreutas, a los que nunca en mi vida había visto, de diferentes países del mundo, que hablaban idiomas diversos, con quienes no me pude comunicar por medio de la lengua, y sin embargo todos interpretamos una misma obra, compuesta hace más de 300 años, simplemente leyendo una partitura. ¡Fue una experiencia fantástica, increíble! Basta con ver lo que el Maestro Daniel Baremboim ha logrado con su orquesta West-East Divan Orchestra, una iniciativa para reunir cada verano un grupo de jóvenes músicos talentosos, tanto de origen israelí como árabe o español, uno concluye en que la música sana, nos eleva, sensibiliza y nos hace mejores personas."
