Acercándonos a las Fiestas
Navidad es brillo, obsequios, ricas comidas, pero fundamentalmente, Navidad es Jesús
Yo no sé si el hombre de hoy sabe que es el “adviento”. Incluso, no sé si, los que nos llamamos cristianos, nos sentimos de verdad inmersos en esa dinámica de “vivir en adviento”. Y, sin embargo, para quienes concebimos el mundo y la historia traspasados de “trascendencia”, resulta que todo es “adviento”. Pasado, futuro y presente giran ininterrumpidamente pendientes de “Alguien que vine, que vendrá y que está viniendo.”
El mes de diciembre es especial ya que se conjugan el final de clases, programas de vacaciones, apuros por cerrar proyectos, cansancio de todo un año, un balance que a veces resulta impiadoso y otras muy alentador y positivo, la proximidad de las Fiestas de Navidad y Año Nuevo, muchos que vienen, otros que se van, algunos que ya no están y la necesidad de llegar a recibir el año próximo con una sonrisa y mucha esperanza. Y estamos transcurriendo el tiempo de Adviento, comienzo del Año Litúrgico que empieza cuatro domingos antes de la Navidad y que tiene como sentido avivar en los creyentes la espera del nacimiento del Señor. Ayer celebramos la Fiesta de la Inmaculada Concepción de María y llevados por la tradición o el simbolismo, en muchos hogares, instituciones y comercios armaron el arbolito y el pesebre. Todo eso habla de algarabía, y no es para menos, si consideramos el verdadero sentido de estas fiestas.Tiempo de AdvientoPropiamente la palabra Adviento viene de la conjugación del verbo "venir" en latín (ad-venio) y significa propiamente "lo que está por venir" o mejor "llegada" una presencia que ya ha comenzado. En el uso actual el adviento es un tiempo en que la Iglesia en su liturgia se prepara para la celebración del misterio de la encarnación del Señor; Dios viene y se acerca para nuestra salvación. Además el adviento tiene otras connotaciones pues, deja de ser sólo un acontecimiento conmemorativo, para hacerse actual y lanzarnos también hacia la meta definitiva de nuestra salvación. En resumen, adviento es el tiempo de preparación para la venida del Señor.(Fuente: Doc. Arzobispado de Bs. As.)Reflexión del Padre Pedro Brassesco en tiempo de Adviento:"Jesús no viene a hablar de política, ni de ideologías; lo que pide es la Fe. Por eso dice "muchos vendrán de Oriente y de Occidente para el Reino de Dios". Los contemporáneos de Jesús sabían muchas cosas sobre Dios, pero no creyeron en su enviado; no poodía hacer milagros en sus pagos porque no tenían fe en él.Para preparanos para la venida del Señor en la Navidad, tendríamos que preguntarnos acerca de nuestra propia Fe. Podemos saber poco o mucho, pero, ¿creemos realmente en Él?, ¿creemos que Él es Nuestro Salvador?; ¿creemos en su promesa de vida eterna?; ¿consideramos que Él es lo más importante para nuestra vidas y que sus enseñanzas y su guía serán siempre para nuestra felicidad? ¿De qué cosas dudamos?, ¿por qué dudamos? Lo que se necesita es la Fe, y la Fe es un Don de Dios, por eso hay que pedirla ya que debemos reconocer que nuestra fe en Dios es muy tibia a veces. Por eso debemos repetir: "Yo creo Señor, pero aumenta mi Fe."8 de Diciembre: Armanos el Árbol de NavidadEn la mayoría de los hogares, tanto el árbol como el pesebre se arman enteramente el 8 de diciembre y se desarman el 7 de enero, desafiando los tiempos y los simbolismos, por ejemplo, aquel que dice que el árbol debe tener entre 21 y 28 adornos esféricos, dependiendo de la cantidad de días que ese año tenga el Adviento, que marca el inicio del año litúrgico cristiano y comprende los cuatro domingos anteriores a la Navidad.Para el común de la gente, elegir el color de las esferas depende del estado de ánimo y de la "suerte" que se desea. Pero para los creyentes, el simbolismo es otro: las esferas representan los rezos que se hacen durante el período de Adviento y sus colores responden, las rojas, a peticiones; las plateadas, a agradecimiento; las doradas a alabanza y las azules a arrepentimiento.Juan Pablo II, en el año 2004, dijo acerca del verde abeto que puede transformarse en el Árbol de Navidad: "En invierno, el abeto siempre verde se convierte en signo de la vida que no muere [...] El mensaje del árbol de Navidad es, por tanto, que la vida es siempre verde si se hace don, no tanto de cosas materiales, sino de sí mismo: en la amistad y en el afecto sincero, en la ayuda fraterna y en el perdón, en el tiempo compartido y en la escucha recíproca".Y armamos el pesebreAl igual que el árbol, el pesebre se suele armar el 8 de diciembre, que es el día de la Virgen, al menos, en la mayoría de los países. Es muy significativo que todos los miembros de la familia participen de este armado, y aportando ideas y toques especiales que los identifique. Si bien es la recreación del pesebre y del nacimiento de Jesús en Belén, en una temporada de frío y nieve, no está mal situar nuestro pesebre con las características de la zona, de la estación en que estamos viviendo, llena de verdes, agua y flores y no está mal, sino que lo sentíríamos hasta más cercano. Dejemos que el espíritu navideño invada nuestro hogar y realicemos un pesebre con el cual la familia se sienta identificadaTanto el arbolito y como el pesebre no deben convertirse en meras figuras decorativas sin el verdadero fundamento que las sustenta: el Nacimiento del Hijo de Dios. ------------------------------------
