Padre Pedro Brassesco en Paraguay
“Percibibimos el entusiasmo de la Iglesia, con las particularidades y limitaciones de cada lugar” El Padre Pedro Brassesco, en su carácter de Secretario Nacional de las Obras Misionale Pontificias (OMP), participó de una reunión en Asunción, Paraguay, de la que participaron Directores Nacionales y Secretarios de las OMP del Cono Sur. Una rica experiencia que nos entrega en esta nota.
¿Cuándo se realizó la reunión en Paraguay y quiénes participaron?Presb.P.Brassesco: Del 7 al 9 de septiembre se realizó en Asunción (Paraguay) la quinta reunión de Directores Nacionales y Secretarios de las Obras Misionales Pontificias del Cono Sur. De Argentina participamos seis representantes, seis de Brasil, cuatro de Paraguay, dos de Chile y dos de Uruguay. En mi caso es la primera vez que participo como Secretario Nacional de la Pontificia Unión Misional, aunque también había otros secretarios y directores recientemente nombrados.¿Cuáles son los objetivos esenciales de estos encuentros?Presb.P.Brassesco: Este tipo de reuniones tiene como objetivo conocer cómo se está trabajando en el ámbito de la misión en cada país, intercambiar experiencias, colaborar mutuamente y programas actividades en conjunto. El primer día estuvo dedicado a conocer la realidad de los pueblos indígenas del Paraguay, profundizar en la reflexión antropológica sobre la misión y también se nos comentó la situación política que vive el vecino país a partir del proceso de destitución del presidente Lugo. En estas reuniones resulta muy enriquecedor conocer sobre las características del país anfitrión y su realidad actual.La realidad del Paraguay debe estar necesitando mucho de la actividad pastoral...Presb.P.Brassesco: La pastoral con los pueblos indígenas en Paraguay lleva sus años de luchas y trabajo, especialmente de acompañamiento en las justas reivindicaciones de estos pueblos marginados y atropellados por los poderes de turno. Es un trabajo arduo, un tanto desconocido por nosotros, a pesar que en nuestro país también hay organizaciones de la Iglesia que se encargan de acompañar la realidad de los pueblos originarios. Por la tarde del primer día, la visión antropológica necesaria para un correcto anuncio del Evangelio, nos llevó a comprender todo ese trabajo paciente de esta pastoral que busca inculturar el mensaje de Cristo respetando las tradiciones y valores preexistentes. Si no se comprende al hombre en su entorno cultural el mensaje puede llegar a ser incomprensible.¿Cómo se desarrollaron los días sucesivos?Presb.P.Brassesco: El segundo día estuvo dedicado al trabajo de las Obras Misionales Pontificias. En primer término nos reunimos los secretarios de cada obra y por otro lado los directores nacionales. En caso de la Pontificia Unión Misional, que se encarga de la animación y formación de sacerdotes y religiosos, estábamos presentes los secretarios de Argentina, Brasil y Chile. Todos hemos comenzado hace muy poco nuestra labor así que conversamos más sobre nuestras expectativas de trabajo.¿Cómo se está desarrollando la tarea en otros países y que acontecimientos los esperan?Presb.P.Brassesco: Las obras que están más extendidas son la Infancia y Adolescencia Misionera y los grupos de jóvenes misioneros. Cada país va realizando sus encuentros nacionales y para el 2014 se va a convocar a un Congreso Continental de la IAM que tendrá lugar en el mes de mayo en Aparecida, Brasil. También decidimos que cada país preste su colaboración para la preparación de un lugar que refleje la realidad de las misiones en el mundo durante la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro del año que viene. Se esperan más de dos millones de jóvenes y será una oportunidad para que ellos se encuentren con esta realidad tan viva de la Iglesia.¿Conoció distintos lugares de Asunción?Presb.P.Brassesco: El día domingo estuvo dedicado a conocer algunos lugares de Asunción y especialmente el santuario nacional de la Virgen de Caacupé. Como todo santuario, un lugar maravilloso, donde se expresa la fe del pueblo que va a los pies de la Madre del Señor a llevarle sus peticiones y agradecimientos. A la mañana celebramos la misa en una capilla de un barrio, muy humilde, pero donde se había convocado los niños de la Infancia Misionera de varias parroquias. Fue muy celebrativo y emotivo al mismo tiempo porque cada grupo preparó un baile o canción típica de cada país.En resumen, una rica experiencia...Presb.P.Brassesco: El encuentro en general fue una experiencia muy interesante porque uno percibe la diversidad y el trabajo de la Iglesia, con las particularidades de cada lugar y sus limitaciones, pero sobre todo el entusiasmo por seguir esforzándose para difundir la Buena Noticia de Dios. Revitaliza y fortalece el espíritu ver que la Iglesia está presente en tantas partes y cuántas ganas hay de vivir la fe, así como nosotros la vivimos en nuestra ciudad y país, desde la realidad propia de cada pueblo.Gracias, Padre. Deseamos que su tarea pastoral continúe tan fructífera como hasta ahora.
