Balance de año
Pedro Brasesco: “ha sido un año de intenso trabajo pastoral”
El cura párroco de Iglesia San Antonio, Padre Pedro Brasesco, en contacto con SEGUNDA SECCION, realizó un balance de año y trazó las perspectivas para esa Parroquia en el 2013. En ese contexto, el religioso destacó que “ha sido un año intenso, de mucha actividad pastoral, en conjunto con las demás Parroquias”. Asimismo, el cura párroco destacó que “percibo que la comunidad de Gualeguay está en pleno movimiento y crecimiento”.
¿Qué balance de año se hace desde la Parroquia San Antonio?-Brasesco: Ha sido un año intenso, de mucha actividad pastoral, la cual se ha desarrollado también en conjunto con las otras parroquias de la ciudad, lo que nos hace muy bien como Iglesia. Además de las actividades propias como la catequesis, Cáritas y los distintos grupos e instituciones, hemos vivido momentos de renovado entusiasmo: las fiestas patronales, los 80 años de la Acción Católica, la visita de la réplica de la Virgen de San Nicolás, los festejos del día del niño, los 70 años del Asilo de Ancianos, entro otros. Percibo que es una comunidad en movimiento y crecimiento. Como es normal, eso a veces también puede generar tensiones internas pero el desafío de siempre es la unidad. Y la unidad implica la diversidad, si no se transforma en uniformidad. Esa unidad la da la fe común y el amor fraterno. Todo lo que se ha hecho tiene que ser evaluado desde esa perspectiva: vivir, celebrar y anunciar nuestra fe en esta ciudad de Gualeguay.En la faz edilicia, mucho se ha trabajo en el Templo, ¿hay conformidad en esa tarea o quedaron trabajos pendientes?Brasesco: Hay conformidad porque se han podido llevar a cabo los proyectos que nos planteábamos para este año y otros que fueron apareciendo. Pero todavía notamos que hay mucho por hacer. Está en marcha la instalación de la calefacción del templo, algo que parecía imposible y que sin embargo esperamos tenerla funcionando el próximo invierno. Se realizó el tratamiento antihumedad en las columnas de la nave lateral derecha, un problema que venía desde hace mucho tiempo y que deterioraba permanentemente la pintura. Últimamente retocamos la pintura interior en las zonas más afectadas y se hizo el mantenimiento de techos y canaletas. También hemos efectuado reparaciones en la casa parroquial, que aunque la gente no conoce, es una casa antigua y requiere de permanente atención. Además se continúa con la construcción del cinerario que ha despertado mucho interés porque responde a una demanda concreta de las personas que deciden cremar a sus seres queridos.De todas maneras vemos que aún resta encarar trabajos grandes que se hacen cada vez más urgentes, como la pintura exterior de la iglesia, que ya tiene más de 30 años, y las pinturas artísticas del interior. Son obras muy costosas, hay personas que han expresado su voluntad de colaborar, pero requiere que evaluemos seriamente costos y posibilidades reales de gestionar y contar con esos recursos.Con la puesta en valor del la Iglesia San Antonio, ¿qué análisis se hace de los Viernes de Sanación?, muchas expresiones confluyen en esa Misa con distintas características y particularidades.Brasesco: Sí, se trata de una dimensión pastoral nueva para mucha gente pero que ha abierto un ámbito de evangelización muy importante. Dios es siempre novedad y debemos estar abiertos a la acción del Espíritu Santo que es el protagonista de la misión en la Iglesia. Muchas personas han tenido una experiencia de fe muy profunda al participar de estas misas y eso les ha cambiado la vida y se han convertido a Cristo. Otros van buscando una sanación física y descubren que antes necesitan sanarse espiritualmente, cambiar sus vidas, reconciliarse con Dios y reconocerlo como Salvador. Eso es lo importante y los testimonios son conmovedores. Cuando hay disposición a seguir el camino del Señor, Dios obra con poder y muchas personas reciben alguna gracia particular. En las misas de los viernes además se ha rezado por alguna intención particular lo que ha convocado a diferentes sectores de la comunidad. Es bueno saber que la Iglesia tiene una riqueza y diversidad en formas de espiritualidad y que cada uno vive su experiencia de encuentro con el Señor de manera distinta. La Iglesia nos pide participar de la Eucaristía dominical, la confesión y una vida coherente con nuestra fe, pero luego hay muchas devociones y formas de espiritualidad que son las que nos ayudan a profundizar nuestra relación personal con Dios. Estas misas han ayudado a mucha gente a vivir una experiencia de Fe nueva así como otros han encontrado al Señor por otros caminos y formas de espiritualidad.La celebración de los Carismáticos en Club Sportiva, el viaje de Monseñor a Roma por el Sínodo, la tarea de los Misioneros, son puntos a favor para la Iglesia y se analzia de esa manera o hay un valor agregado en todo ello?-Brasesco: Son actividades que la Iglesia va desarrollando para responder a los desafíos de anunciar el Evangelio en el mundo presente. Pablo VI decía que la Iglesia existe para evangelizar. Pero ese anuncio hay que hacerlo al hombre de hoy, con su cultura, su realidad, sus preocupaciones, sus anhelos concretos. Por eso la Iglesia permanentemente tiene que evaluar cómo está respondiendo a este mandato de Jesús. Por eso todos estos encuentros son instancias de la Iglesia para escucharnos y que con la participación de todos podamos renovar nuestro ardor y entusiasmo por anunciar a Cristo.¿Qué perspectivas -desde la Institución religiosa- se aguardan para el año 2013?-Brasesco: Estamos transitando el Año de la Fe que culminará en noviembre del año que viene. El desafío es redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo. Hacia adentro se nos propone que profundicemos en nuestra fe, que conozcamos en qué creemos para poder dar razones de ello. Y hacia afuera que podamos transmitir con nuestras palabras y nuestra vida el mensaje de Jesús. Los obispos de Argentina nos plantean tres actitudes necesarias: la alegría, el entusiasmo y la cercanía.Por otro lado en la diócesis y a nivel parroquial continuamos trabajando en los objetivos planteados por la asamblea diocesana en tres ámbitos concretos: la familia, la formación y la promoción de la dignidad humana.Un mensaje a modo de reflexión para estas Fiestas de Fin de Año...-Brasesco: La Navidad es nacimiento. Es la fiesta de la esperanza. Muchas veces llegamos un poco casados y agobiados al final del año y queremos que todo termine rápido. Pero el cambio de almanaque no soluciona nada mágicamente. Necesitamos renovarnos interiormente, dejarnos cautivar por la sencillez y humildad de un Dios que se hace hombre para salvarnos y acompañarnos en el camino de la vida. Él nos pide que levantemos la cabeza, que miremos más allá de las contingencias, que renovemos la esperanza porque Dios nunca defrauda. Que el Señor nos conceda vivir estas fiestas no sólo desde la alegría externa, sino sobre todo con felicidad interior, que es la que solamente puede darnos Dios.
