¿Qué hacemos con la cultura?
Con el plástico Gustavo R. Boschetti Lasso quién participo en octubre del Segundo Seminario de Ciudades, Cultura y Futuro, convocado como referente del sur entrerriano por la Agenda 21 de la Cultura, (documento intencional de carácter internacional redactado por Ciudades y Gobiernos Locales Unidos reafirmado por la UNESCO); dialogamos acerca de la óptica particular de la cultura a nivel regional y los avances en la educación académica, basados en las necesidades afectivas del hombre. La discusión desde los bienes culturales y la importancia que se le da en la línea cronológica. El lugar estratégico para la creatividad, el conocimiento, la diversidad y sustentabilidad de los pueblos.
¿Se cuidan los bienes culturales?, ¿cómo se maneja ese patrimonio?-Los bienes culturales no son tomados en cuenta por algunos administradores políticos, otros solo le dan un tratamiento solo administrativo, saben que de un modo u otro, algo de ellos, los va acompañar en lo que dure su periodo, ya que pertenecen, a un mundo paralelo en la administración de cualquier gobierno que se precie. Durante mucho tiempo nos enseñaron a que no debíamos involucrarnos en determinados temas y con la venida nuevamente de la democracia se atendieron temas que parecen más urgentes pero igual de necesarios. La perspectiva cultural generalmente no se añade a ningún proyecto de gobierno y a la hora de cuidar a los actores culturales se recurre a viejas prácticas de beneficiar a los amigos de los gobernantes de turno, (las cuales cambiaron bastante en este gobierno por estar consideradas de un modo especial en la reforma constitucional de 1994 con nuevas leyes que protegen más nuestros valores y referentes culturales). Muchos no entienden de que se trata, no saben como bien como hacer un proyecto sustentable y que perdure en el tiempo referido a un tema patrimonial que puede ser en su amplio aspecto del significado de la palabra, de todo lo concerniente a la historia productiva (industrial), intelectual (tangible e intangible), geográfica natural y arquitectónica (histórica). El tratamiento que se le da a estos temas es casi de emergencia, sin un verdadero contenido y sentido de fondo, solo se pinta el frente sin atender la gotera del techo. Generalmente es considerado un gasto más que un bien común, el cuál pocas veces se entiende el simbolismo y la importancia que tiene como factores culturales de interés para cada ciudad, cada uno representante de una época, situación y referencia para entender el distintivo de cada ciudad. Tampoco hay una conciencia colectiva que tiene que ver con una falta de sentido de pertenencia deficitario desde lo educacional, recién ahora se esta prestando atención a nuestros verdaderos valores y la importancia para el continente y nuestra inserción en el mundo.¿Qué pasaría si esta fuera el eje de una administración?-Si bien parece una utopía, hoy los gobernantes o quienes tienen aspiraciones políticas miran con más atención para el lado de las multiplicidades culturales, y muchos se dejan seducir por algún tipo de proyectos que terminan beneficiando a una gran mayoría de un pueblo, estado o nación. Generalmente estos proyectos no tienen impacto inmediato y se ven a la larga en el común diario de una sociedad organizada, debido a nuestro sistema eleccionario, garantizado en el Articulo N°1 de la Constitución Argentina por ser una forma de gobierno representativa, republicana y federal; que expresa (y en algunos de los casos es una ventaja) que cada cuatro años se renueven autoridades y con los avances de las comunicaciones y la tecnologías, los representantes no logran capitalizar las políticas impartidas. Si bien en estos últimos años y con la tendencia sistemática de eternizar a los gobernantes en sus cargos, ya sea por convicción o intereses privados, empresariales o sindicales; colaborando con un sistema perverso de concentrar fortuna en minorías y hacer perder calidad de vida a los demás electores o a veces respondiendo a requerimientos internacionales, sin prestar atención a lo esencialmente real que es el modo de vivir y convivir de los comunes mortales; hay un cierto planteo a largo plazo, lo que se denomina un "Proyecto País", el cuál deberíamos haber planteado y bosquejado con la vuelta de la democracia; con estos ensayos y errores se favorece obviamente a los obsecuentes de turno, porque el hombre que no se cuestiona se va a dormir tranquilo y al día siguiente solo responde al orden establecido, no teniendo conciencia de este, muy frecuente en el común denominador de la sociedad de hoy.Lea más en la edición impresa en papel
