Fundación OSDE brindo el unipersonal “Aquel tiem
“Rubén Clavenzani deslumbró con su talento histriónico”
La Fundación OSDE, de larga y fecunda trayectoria entre nosotros, acaba de hacernos un hermoso regalo a todos los que vivimos en Gualeguay. Se trata de un espectáculo de gran jerarquía que se nos ofreció en el escenario de nuestro Teatro Italia, gratuitamente.
El 6 de noviembre, Rubén Clavenzani nos deslumbró durante más de una hora con su talento interpretativo, en un unipersonal realmente magnífico. Individualmente, quedé impactada por la ductilidad de este actor y disfruté cada minuto de su actuación; pero, al escuchar los comentarios que el público formulaba a la salida de la función, comprendí que no se trataba de una impresión mía, sino que todos los que asistieron a la sala del Teatro Italia estaban muy gratamente sorprendidos por la plasticidad que Rubén demostró durante los aproximadamente 90 minutos que estuvo sobre el escenario. Para trasladarse en el tiempo-espacio se subió, y nos hizo trepar a nosotros, a un tren imaginario que nos transportó de estación en estación. E hicimos un viaje sumamente placentero donde no faltaron ni los momentos dramáticos, ni las reflexiones sabias, ni las reparaciones históricas, ni el sentido del humor. Un viaje completo. Con ayuda de pequeños elementos que estaban dispuestos sobre una mesa, al costado del plano principal, (una peluca, una pañoleta, una bata, un bastón, un sombrero), sin salir de escena en ningún momento, Rubén se transformaba en diferentes personajes y nos hacía vivir la realidad de su tiempo: sus esperanzas, sus descubrimientos, sus prejuicios; sus miserias y sus grandezas. Su humanidad. Rubén Clavenzani es, además del excelente actor que demostró ser, Director Teatral y actual Secretario de Cultura de la ciudad de Paraná. Pero esta es la primera vez que tenemos el privilegio de apreciar su carisma y su talento histriónico. Y no puedo sino pensar, y lamentar, cuánto ignoramos de nosotros mismos, cuánto desconocemos acerca del potencial artístico de nuestros comprovincianos, que parece ser infinito. Es hora, creo, de comunicarnos mejor entre nosotros, los entrerrianos; de disfrutarnos mutuamente y enriquecernos espiritualmente con nuestra propia cosecha. Estoy muy agradecida a la encantadora, simpática, amorosa Dorita Núñez, que fue quien me invitó y tuvo la delicadeza de acercarme las entradas para "Aquel tiempo de hoy". Porque, además de pasar una hora y media deliciosa, tuve oportunidad de volver a mi querido amigo Adolfo Argentino Golz (espléndido, como siempre) y estrechar la mano del destacado periodista Carlos Marín, a quien he escuchado y visto en otras ocasiones, pero con el cual recién ahora he tomado contacto directo. Y lo celebro. Tuky Carboni
