DÍA DE NAVIDAD
YO VENGO DE VERYo vengo de ver, Antón,un niño en pobrezas tales,que le di para pañaleslas telas del corazón. Lope de Vega NOCHEBUENA Pastores y pastoras, abierto está el edén. ¿No oís voces sonoras? Jesús nació en Belén. La luz del cielo baja, el Cristo nació ya, y en un nido de paja cual pajarillo está. El niño está friolento. ¡Oh noble buey, arropa con tu aliento al Niño Rey! Los cantos y los vuelos invaden la extensión, y están de fiesta cielos y tierra... y corazón. Resuenan voces puras que cantan en tropel: Hosanna en las alturas al Justo de Israel! ¡Pastores, en bandada venid, venid, a ver la anunciada Flor de David!... Amado NervoCUENTO DE NOCHEBUENA de Eduardo GaleanoFernando Silva dirige el hospital de niños en Managua.En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar.Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo queda en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón; se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En la penumbra lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso.Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:-Decile a... -susurró el niño-Decile a alguien, que yo estoy aquí. Este es un cuento fuerte, duro pero hermoso. Un apunte para pensar.¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!NACIMIENTO DE CRISTO, EN QUE SE DISCURRIÓ LA ABEJADe la más fragante Rosanació la Abeja más bella,a quien el limpio rocíodio purísima materia.Nace, pues, y apenas nace,cuando en la misma moneda,lo que en perlas recibió,empieza a pagar en perlas.Que llore el Alba, no es mucho,que es costumbre en su belleza;mas quién hay que no se admirede que el Sol lágrimas vierta?Si es por fecundar la Rosa,es ociosa diligencia,pues no es menester rocíodespués de nacer la Abeja;y más, cuando en la clausurade su virginal pureza,ni antecedente haber pudoni puede haber quien suceda.Pues a ¿qué fin es el llantoque dulcemente le riega?Quien no puede dar más Fruto,¿qué importa que estéril sea?Mas ¡ay! que la Abeja tienetan íntima dependenciasiempre con la Rosa, quedepende su vida de ella;pues dándole el néctar puroque sus fragancias engendran,no sólo antes la concibe,pero después la alimenta.Hijo y madre, en tan divinasperegrinas competencias,ninguno queda deudory ambos obligados quedan.La Abeja paga el rocíode que la Rosa la engendra,y ella vuelve a retornarlecon lo mismo que la alienta.Ayudando el uno al otrocon mutua correspondencia,la Abeja a la Flor fecunda,y ella a la Abeja sustenta.Pues si por eso es el llanto,llore Jesús, norabuena,que lo que expende en rocíocobrará después en néctar.
