Antología del Viento “HERENCIA DE AGUA”
En la edición de hoy presentamos a: Marta Liliana Pimentel de Álvarez
Nacida el 20 de abril de 1958, en Paraná, Entre Ríos ¨cuna de poetas¨, Argentina. Vive en su ciudad natal. Obras publicadas: ¨Desde todos los cielos¨ (agosto/95, Edit. Paraná), ¨Gabriel, el Enviado¨ (febrero/98, Edit. Paraná), ¨El Eterno Ausente¨ (abril/2000, Edit. Moscú, Rusia), ¨El Vértice de las Cosas¨ (abril/04, Edit. Córdoba). ¨De las Simples Cosas¨ (octubre 2006, suplemento de El Tren Zonal, Edic. N° 117, Paraná, Entre Ríos), "Los Versos de Juana" Edic. Del Clé. Participó en antologías editadas en Brasil, México, Argentina, Uruguay. Declarada visitante distinguida en Costa Rica y en Perú. Ha asistidos a Simposios y Congresos, en gran parte de América y España. Ha publicado en medios de prensa escrita que avalan su trayectoria literaria. Ex miembro de la Comisión Directiva de SADE, Secc. Entre Ríos, Cónsul por Entre Ríos de www.poetasdelmundo.com, con sede en Santiago de Chile.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/083/0000083522.jpg)
NO ME ATREVO ENTRE LOS PÁRPADOS a Emmanuel, una noche de tormenta se lo llevó el ríoRosa, rosa está el cielo que antes de azul pálido.Es que el río tiene rosas rojas en su pecho,es que el río tiene rosas en su lecho,es que el río tiene espinas largas,largas hasta el cielo.¡Ése, ése río turbiotiene sangre y ceniza de tu cuerpo!Mirarlo, no puedo.¿Cómo podré contemplarloel día que naveguen los veleros?¿Cómo podré planear con las garzasy los pájaros, el infierno?Es que ése río despiadado saliódel cuadro nostálgico del verso,a llevarte en su cintura, al compásde los vientos huracanados,de los vientos.Mojigato de los giros de las olas.Remanso que entró en vuelo.Envoltura de las nubes en los cielos.¡¿Qué nombre tiene el espanto en tu recuerdo?!No me atrevo no, a mirarlo.Río abajo, río arriba entre los párpados.Aún,las espinas cruzan brusca el firmamentoy las rosas siguen rosas en su lecho.¡Ése, ése río turbiotiene sangre y ceniza de tu cuerpo!EL VIENTO Y LA NIÑA(mi infancia)Tiene una novia el viento, lo he visto con la muchachade piques por las esquinas, de besos por las mañanas.Enlazado contra el lapacho, a guiños con las iguanas,de costa a costa escondido en los brazos de la dama.Como un señor soplando, despacito para no espantarla,deja caer en sus labios, flores del jacarandá cuando pasa.Susurrando espinillos cuando ama, de vergonzoso no más,se vuelve verde esmeralda.Una vez lo vi corriendo como quien de un fantasma dispara,ere él mismo siguiendo su sombra entre las ramas.Al amanecer de aquel día, lo vieron llorar al alba.Le pregunte si tenía ¿dolor o triste nostalgia?Si podía consultar a las nubes, a las barrancas,a los arroyos jilgueros, a la yatay, a las garzas.- Las coplas me han vencido, soy pluma de ave que pasa.Voy donde nadie me vea corriendo viejas del agua -Sale el sol y se pregunta - ¿dónde está el viento que canta?Escondido en una copa, o en el fondo de una guitarra.Lejos de la muchedumbre, cerca de las barrancas.Soplando al pobre hornero, su casa de barro y paja.O quitando de encrucijada al mandubé del pico,de un tirón a ésta costa, de un tirón a ésa lata,de tarro en tarro la loma. O liberando escamas,de otra cría de sábalo a la orilla de la playa.Al viento lo vi, callado, cabeza baja, encorvadomirar por debajo del agua. Pensé se habrá perdido,ya anda con la nostalgia, comió mal un gorrión,lo empacho la chicharra, se fue de bingo en la noche,se le calentó el agua, y el mate de puro picole quemó hasta la garganta.Está algo sonso mi amigo, me dije mientras guardabaen mi cartera estrellas de tardes enteras de plata.Sólo lo vi, junto al borde de la calletropezando con el alma.Es como un niño escapando de la siesta a la plaza.Sopla el viento y de un giro el aire que sopla estalla,caliente como el Caribe con broza fina en la cara,finge ser un extranjero con aire de nuez moscada.Pero, entrerriano como el monte, de espinillo en la garganta,canta y brilla como un grillo, entre los aires que danza,campo adentro, cementerio de los pueblos y muchachas.Sé de él porque respondo, sé de él porque me inclinoante su estampa. Sin máscaras ni palabras. Viento y agua.Sabe Dios si sopla fuerte, sabe Dios si sopla en calma.Del vendaval de la noche, los pichones se levantan,y con lagañas aún puestas, preguntan - ¿qué le pasa? -Es el viento un fantasma que camina en las mirillasy se filtra en las puertas, como mendigo o gitana,adivina mis sentidos, y me busca, y me llama.La niña que hoy recuerdo viene de lejos y es agua.Se lleva en canto el viento, su cabellera dorada.Ríe el viento a carcajadas. Sueña la niña pobredesde su rancho de paja.Enfrente están las islas: una pequeña y selvática.Otra de anchas cinturas y largas leguas de estancia,para caminar descalzos con la fe subida al tiempode los ojos esmeraldas.- ¿Se acordará el viento de la niña serena y casta? - (de: "El Muelle")
