BOCETOS PARA EL LECTOR
HERALDOS DE LA MUERTE.
A Verónica Bucci, in memorian.Dos poemas de dos grandes poetas para recordarte. En los versos de César Vallejo siempre se encuentra cabida para el sufrimiento de toda la humanidad, del hombre como raza. Fue consciente de su finitud y la figura de la muerte siempre estuvo presente en su obra. Murió joven, a los 46 años.Comparto con ustedes el poema "Los Heraldos Negros" que da título a su primer libro. Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma... ¡Yo no sé! Son pocos; pero son... Abren zanjas oscurasen el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas; o los heraldos negros que nos manda la Muerte.Son las caídas hondas de los Cristos del alma de alguna fe adorable que el Destino blasfema.Esos golpes sangrientos son las crepitaciones de algún pan que en la puerta del horno se nos quema. Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada. Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!Y ahora comparto un poema del extraordinario Cesare Pavese que vivió asolado por el vacío existencial. Es de suma importancia su diario de vida, de crítica literaria y reflexiones. "El oficio de vivir", donde da testimonio de la lucha incansable contra la soledad de la existencia y siempre escribe sobre el suicidio. Finalmente, se quita la vida a los 41 años.Vendrá la muerte y tendrá tus ojos... Verrà la morte e avrà i tuoi occhi/ Vendrá la muerte y tendrá tus ojos questa morte che ci accompagna/ -esta muerte que nos acompaña dal mattino alla sera, insonne, / de la mañana a la noche, insomne sorda, come un vecchio rimorso/ sorda, como un viejo remordimiento o un vizio assurdo. I tuoi occhi/ o un vicio absurdo-. Tus ojos saranno una vana parola, / serán una vana palabra, un grido taciuto, un silenzio./ un grito acallado, un silencio. Cosí li vedi ogni mattina/ Así los ves cada mañana quando su te sola ti pieghi/ cuando sola sobre ti misma te inclinas nello specchio. O cara speranza, / en el espejo. Oh querida esperanza, quel giorno sapremo anche noi/ también ese día sabremos nosotros che sei la vita e sei il nulla. / que eres la vida y eres la nada.Per tutti la morte ha uno sguardo. / Para todos tiene la muerte una mirada. Verrà la morte e avrà i tuoi occhi. / Vendrá la muerte y tendrá tus ojos. Sarà come smettere un vizio, / Será como abandonar un vicio,come vedere nello specchio/ como contemplar en el espejo riemergere un viso morto, / el resurgir de un rostro muerto, come ascoltare un labbro chiuso. / como escuchar unos labios cerrados.Scenderemo nel gorgo muti. / Mudos, descenderemos en el remolino. Versión de Carlos José i Solsora Cesare PaveseVendrá la muerte y tendrá tus ojos y así quizá le cueste menos llevarnos. Porque todos hemos de querer volver a verte y mirar tus ojos, oír tus risotadas, tus disculpas, escuchar tu palabra tan centrada y tan distinta, algún que otro chiste mordaz. Asombrarnos, maravillarnos de tus lecturas, de tu insomnio, de tus ojeras. Sentir tus manos, dejarnos en tu abrazo, palpar tu generosidad. Merodear tus rulos y tratar de entender una vez más, el destiempo de tu alma.Hasta siempre Vero.Alejandra [email protected]
