BOCETOS PARA EL LECTOR
LA MUERTE DE UN LEÓN
Queridos lectores tengo la oportunidad de estar colaborando con el diario de nuestra ciudad en este nuevo espacio, donde me propongo trazar cada vez bosquejos de lecturas que luego ustedes definirán, corregirán, torcerán y enderezarán según crean necesario. Espero disfruten su lectura tanto como yo la escritura de la misma y sea en más de una oportunidad el móvil para llegar a un libro.
LA MUERTE DE UN LEÓNHace algunas semanas murió el león Cecil, el más destacado de toda Zimbabue. Un estadounidense pagó cincuenta y cinco mil dólares para atraer a Cecil a área no protegida, matarlo y luego cortarle la cabeza.Leí la noticia y pensé en estos cazadores que van tras sus trofeos y que con dinero lo pueden todo. Recordé enseguida al Rey de España cazando elefantes tiempo atrás en medio de una crisis y del pedido de austeridad de todo el país. El dentista que mató al león con un arco y flecha no pensó en los cachorros, ni en que tuvo según expresaron algunas autoridades una muerta lenta. Es más, dijo que no sabía que ese león fuese tan querido. Tantos seres no sabiendo nada de los demás, de sus intereses y derechos. Tanto individuo desinteresado del planeta, del medio ambiente, sólo pensando en sus intereses... violando la ley.Luego recordé el cuento "El ruido de un trueno" de Ray Bradbury. Este autor es uno de los exponentes más destacados en el género de ciencia ficción. La literatura que ha hecho este autor tiene un corte humanista frente a otra ciencia ficción mucha más dura, llena de datos y que se afirma mucho más en la robótica y en los adelantos de la ciencia que en ninguna otra cuestión. Considerada, si se quiere, como una Literatura mucho más fría que la de Bradbury que brega siempre por la mejora de la humanidad en su conjunto y el rescate de los valores.En este relato un hombre paga millones a una agencia de excursiones que organiza viajes al pasado para cazar dinosaurios. Su meta es matar a un Tyrannosaurus Rex, uno de los más temidos. El T. Rex era carnívoro, bípedo y podía llegar a medir más de doce metros y el peso se enmarcaba entre las seis y nueve toneladas, para que se den una idea. La agencia en este caso toma el recaudo de hacer los viajes necesarios previamente e identificar las bestias que de todas maneras morirán por causas naturales. Es así que las tienen marcadas y son las que los cazadores podrán matar.También ha tomado otro recaudo: no modificar nada del hábitat del pasado, no irrumpir con el presente que llevan los viajeros. Sólo se debe caminar por un sendero de metal colocado que no toca el suelo. Pero La cobardía y el miedo ganarán a este cazador que se saldrá del sendero y dejará una huella de su bota. No se animará a matar al dinosaurio cuando lo vea allí a corta distancia y deberá intervenir el guía. Este fuera de sí le gritará por no haber respetado las reglas y el cazador minimizará el asunto. Al regreso lo espera una elevada multa pero esto tampoco lo preocupa demasiado.Finalmente, el mundo será otro. Tendrán un gobierno radicalmente distinto al que dejaron cuando se fueron y hasta la escritura de su lengua será otro.Un hermoso cuento de Ray Bradbury que alude al "efecto mariposa". Cambiás lo mínimo que sea del pasado y has cambiado el futuro. Porque nada está aislado sino que los sucesos se van encadenando y se relacionan en el devenir del tiempo. Modificás una parte, incluso la más pequeña y modificás el todo.Espero puedan leer y disfrutar del cuento de Bradbury, volveremos a este autor en otro momento.Alejandra [email protected]
