Libertad Por Paul Eluard
En mis cuadernos de escolaren mi pupitre en los árbolesen la arena y en la nieveescribo tu nombreEn las páginas leídasen las páginas vírgenesen la piedra la sangre y las cenizasescribo tu nombre.En las imágenes doradasen las armas del soldadoen la corona de los reyesescribo tu nombre.En la selva y el desiertoen los nidos en las emboscadasen el eco de mi infanciaescribo tu nombre.En las maravillas nocturnasen el pan blanco cotidianoen las estaciones enamoradasescribo tu nombre.En mis trapos azulesen el estanque de sol enmohecidoen el lago de viviente lunasescribo tu nombre.En los campos en el horizonteen las alas de los pájarosen el molino de las sombrasescribo tu nombre.En cada suspiro de la auroraen el mar en los barcosen la montaña desafianteescribo tu nombre.En la espuma de las nubesen el sudor de las tempestadesen la lluvia menuda y fatiganteescribo tu nombre.En las formas resplandecientesen las campanas de coloresen la verdad física.escribo tu nombre.En los senderos despiertosen los caminos desplegadosen las plazas desbordantesescribo tu nombre.En la lámpara que se enciendeen la lámpara que se extingueen la casa de mis hermanosescribo tu nombre.En el fruto en dos cortadoen el espejo de mi cuartoen la concha vacía de mi lechoescribo tu nombre.En mi perro glotón y tiernoen sus orejas levantadasen su patita cojaescribo tu nombre.En el quicio de mi puertaen los objetos familiaresen la llama de fuego bendecidaescribo tu nombre.En la carne que me es dadaen la frente de mis amigosen cada mano que se tiendeescribo tu nombre.En la vitrina de las sorpresasen los labios displicentesmás allá del silencioescribo tu nombre.En mis refugios destruidosen mis faros sin luzen el muro de mi tedioescribo tu nombre.En la ausencia sin deseoen la soledad desnudaen las escalinatas de la muerteescribo tu nombre.En la salud reencontradaen el riesgo desaparecidoen la esperanza sin recuerdoescribo tu nombre.Y por el poder de una palabravuelvo a vivirnací para conocertepara cantarteLibertad AQUI OS DEJO EL HIMNO FRANCES REPUBLICANO: LA MARSEILLAISE, ESPAÑOLMarchemos, hijos de la patria,Que ha llegado el día de la gloriaEl sangriento estandarte de la tiraníaEstá ya levantado contra nosotros (bis)¿ No oís bramar por las campiñasA esos feroces soldados?Pues vienen a degollarA nuestros hijos y a nuestras esposas¡ A las armas, ciudadanos!¡ Formad vuestros batallones!Marchemos, marchemos,Que una sangre impuraEmpape nuestros surcos.¿ Qué pretende esa horda de esclavos,De traidores, de reyes conjurados?¿ Para quién son esas innobles trabasy esas cadenasTiempo ha preparadas? (bis)¡ Para nosotros, franceses ! Oh, qué ultraje ! (bis)¡ Qué arrebato nos debe excitar!Es a nosotros a quienes pretenden sumirDe nuevo en la antigua esclavitud¡ Y qué ! Sufriremos que esas tropas extranjerasDicten la ley en nuestros hogares,Y que esas falanges mercenariasVenzan a nuestros valientes guerreros? (bis)¡ Gran Dios ! Encadenadas nuestras manos,Tendríamos que doblegar las frentes bajo el yugo!Los dueños de nuestro destinoNo serían más que unos viles déspotas.¡ Temblad ! tiranos, y también vosotros, pérfidos,Oprobio de todos los partidos!¡ Temblad ! Vuestros parricidas proyectosVan al fin a recibir su castigo. (bis)Todos son soldados para combatiros.Si perecen nuestros héroes.Francia produce otros nuevosDispuestos a aniquilaros.¡ Franceses, como magnánimos guerrerosSufrid o rechazad los golpes !Perdonad estas pobres víctimasQue contra su voluntad se arman contra nosotros.Pero esos déspotas sanguinarios,Pero esos cómplices de Bouillé,Todos esos tigres que, sin piedad,Desgarran el corazón de su madre ...Nosotros entramos en el caminoCuando ya no existan nuestros mayores ;Allí encontraremos sus cenizasY la huella de sus virtudes. (bis)No estaremos tan celosos de seguirlesComo de participar de su tumba ;¡ Tendremos el sublime orgulloDe vengarles o de seguirles !¡ Amor sagrado de la patria,Conduce y sostén nuestros brazosvengadores !¡ Libertad, libertad querida,Pelea con tus defensores (bis)¡ Que la victoria acuda bajo tus banderasAl oír tus varoniles acentos !¡ Que tus enemigos moribundosVean tu triunfo y nuestra gloria !¡ A las armas ciudadanos !
